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viernes, 19 de octubre de 2018

Cómo hacer BLW y no morir en el intento

 Hace más o menos 2 años ya que empezamos con Eyre en esto del Baby Led Weaning. En aquel momento no sabíamos nada, sólo unas nociones de lo más básicas, las normas de seguridad, requisitos y poco más.

  Información "oficial", poca, por no decir ninguna, la verdad. Más bien nos encontramos mucha desinformación (desactualizada) y miedos fruto de dicha desinformación.

  Toda la información que recabamos antes de empezar provenía de libros (Mi niño no me come de Carlos González y Se me hace bola de Julio Basulto, sobretodo), artículos de internet, algunas nociones que nos explicó Marisa, la matrona del taller de lactancia, y muy poco más. Empezar así, con su pediatra y enfermera en contra, con un entorno muy "papillero", y con nuestros propios temores, es ciertamente complicadísimo.

  Es difícil expresar con palabras nuestro sentir al escuchar contínuamente que eramos, como poco, unos inconscientes. No, no es sencillo escuchar (con las miradas que acompañan a las palabras) que estábamos poniendo en peligro la salud de nuestra hija por no esperar a los 10 meses para la introducción de la carne de cerdo, o, por darle fresas antes del año.
Fuente:Pixabay

  Súper Papi de pequeño era delicadísimo para comer. Y no porque no le gustaran cosas, sino porque con él siempre utilizaron el método "come lo que yo te diga, cuando te lo diga y como te lo diga" y el "hay que comer de todo" (de todo lo que a mí me guste, claro).

  Por otra parte, yo soy multialergica alimentaria (combo lactancia artificial+introducción masiva de alimentos+introducción tardía de alimentos con alto potencial alérgeno).

  Con estas papeletas, era fácil decidir que no queríamos seguir con lo "tradicional" (que no natural, si no, preguntadle a los habitantes de las cavernas...)

  Y con estas premisas, nos embarcamos en la alimentación autorregulada y libre de triturados que supone el BLW.

CUANDO BUSCAS INFORMACIÓN, Y SAN GOOGLE TE BOMBARDEA CON ANUNCIOS DE APARATEJOS SUPUESTAMENTE IMPRESCINDIBLES PARA EL BLW


  De todxs es sabido que en cuanto buscas sobre un tema en internet, casualmente, todos los anuncios a partir de ese momento te ofrecen productos sobre ese asunto del que querías información. Y, claro, tú, madre y/o padre novato, buscas orientación acerca del Baby Led Weaning, y de repente, te aparecen cientos de artículos súper imprescindibles para que tu hija o hijo coma sólo y se autorregule.

  Pues bien, con algunos de esos "cacharros", caímos. Sin embargo, otros nos han resultado de grandísima ayuda, para que no resulte caótico o excesivamente sucio (hay que tener claro desde el principio que cuando dejas a un peque comer y experimentar solo, el zafarrancho está servido)

LOS "MUST HAVE" PARA PRACTICAR BLW


  Para no extenderme demasiado, y tampoco dejarme ningún tip en el tintero, ahí va, en formato lista, nuestros imprescindibles:

-Lo sé, ya os he hablado varias veces de ella, pero es que es MUY práctica. La trona Antilop de Ikea. Al principio, con bandeja y reductor (súper práctico, al ser hinchable se adapta al tamaño del peque y al ser plastificado y extraible, se lava muy fácilmente) y luego ya, sin nada. Es una aliada de 9 (las patas espatarradas es su único "pero"). Es desmontable y fácil de lavar (en la ducha, con el chorro y un poquito de lavavajillas se queda impecable)

Fuente: Pixabay


-Un hule en el suelo es de gran ayuda. Todo lo que le cae, puede ir diréctamente a la basura sin ensuciar el suelo. Además, si disponemos de dos hules, uno podemos lavarlo en la lavadora mientras usamos el otro.

-Baberos impermeables en invierno y sin ropa en verano. Vital para no pasarte el resto del día "frota que frota" con la ropa de tu peque. Así el "post-comida" se hace más rápido: quitas babi, lavas manitas y boca (y, seguramente nariz, orejas y algo de pelo) y ya está.

-Un plato de silicona anti deslizante es de ayuda, sobretodo para la época en la que descubren el fenómeno "plato volador". Estos platos se adhieren bastante bien a las bandejas de las tronas, y para cuando descubren cómo despegarlo, ya son más mayores y ya no les motiva tanto el ver volar comida. ¿Alguna marca? Nosotros compramos el Mini Matt, pero existen seguramente más fabricantes (fiables y seguros) donde elegir.

-Un vaso de plástico con dos asas. Al principio, sobretodo, que su motricidad es más basta, les ayuda mucho para cogerlo con las dos manitas. Después con vasos normales de plástico les vale (y en cuanto controlen más, cristal)

-Cubiertos pequeños tipo postre. Como sus manitas son tan pequeñas, van genial. Después, podemos ofrecerles cubiertos "junior" de mango de plástico que pesan menos y cuando veamos que tienen interés en cortar su comida, un cuchillo tipo "cubertería barata", de los que no cortan, a poder ser, de mango también de plástico. Eyre tiene el cuchillo KiddiKutter que corta la carne, el pan, tortilla, etc pero no puede cortarse a sí misma. Este cuchillo está muy bien, pero, sinceramente, hace la misma función que los cuchillos de "cubertería mala" pero costando bastante más.
Fuente: Pixabay



-Como sabéis, cada alimento nuevo debe ser introducido durante 3 días. Esto puede resultarnos complicado a la hora de elaborar los menús semanales. Pensad que, por ejemplo, durante 3 días seguidos, la comida de casa tiene que llevar calabacín. Por no hablar de la limitación de combinaciones al principio. Por ello, por una parte resulta súper útil hacerse un calendario de introducciones, en el que aparezcan como primeros alimentos a introducir, aquellos más comunes en casa (por ejemplo, pollo, pasta, lentejas, patata, cebolla,...) Así, podremos empezar a hacer combinaciones con más sentido nutricional desde casi el principio. Por otra parte, elaborar un planning semanal de comidas en combinación con el calendario de introducciones, en el que especifique lo que va a comer el peque y lo que comerá el resto (será "lo mismo", pero al principio con variaciones. Ejemplo: pasta con verduras. La niña o niño tiene introducida la pasta, la cebolla y la zanahoria, y en esos días estamos introduciéndole el calabacín. El peque comerá lo que ya tenga introducido, y nosotros, la pasta con esas verduras más las que nos gusten, queso, etc) El primer día comeremos pasta con verduras + calabacín, el segundo pechuga de pollo con verduras a la plancha + calabacín y el tercero, paella de verduras introducidas + calabacín. Creedme que, aunque a priori parezca un rollo, resulta muy práctico.

-Por último, un porta-comida o un tupper bueno para llevar al principio su comida. Nosotros usábamos uno con varios compartimentos, así llevábamos la comida, fruta, un poco de pan...En poco tiempo, esto no os hará falta, ya que si salís a comer, en cualquier sitio pueden prepararle algo "normal" a vuestro peque.
Fuente: Pixabay


Realmente no es necesario mucho para que nuestras hijas e hijos aprendan a comer de una manera sana, respetuosa y agradable

  Pues no. Como habéis podido ver, no necesitamos muchos trastos, ni gastarnos mucho dinero para hacer BLW. Sólo son necesarias cuatro  cositas básicas, paciencia, amor, y muchas ganas de aprender y disfrutar. Convertir el momento de la comida en una reunión familiar, donde todos aportemos, y que sea un rato agradable, sin prisas, malos rollos ni avioncitos (tendríais que ver lo que le gusta ahora a Eyre que le de el yogur haciendo el avión...) Este es, para mí, uno de los objetivos del Baby Led Weaning. Además de empezar a formar futuras personas adultas con hábitos alimenticios saludables y sin animadversiones hacia la comida.


jueves, 5 de abril de 2018

Voy a tener un bebé, ¿En qué merece la pena que invierta y en que no?

  Enterarte de que estás esperando un bebé te llena de dudas, emociones, alegría, etc. Y te hace tremendamente vulnerable ante las compras de puericultura y ante los vendedores de dichos productos.

Fuente: Pixabay. Sé que no tiene mucho que ver con el tema del post, pero me hizo gracia la imagen y tampoco quería poner de portada un producto concreto.

  Cuando nosotros recorríamos tienda tras tienda, buscando el carrito más ideal, con mejor capazo y silla (daba igual el grupo 0 cómo fuera, total, eso no se veía…), peso reducido, estética, etc. no veíamos en ningún momento el absurdo que supone gastarte cerca (o más) de los 1000€ en algo que, a lo sumo, usará durante su primer año de vida. La historia del carrito de Eyre se resume en que está nuevo. Y no por su calidad (que la tiene), ni por lo bien cuidado que está. Simplemente Eyre nunca quiso carro y dejamos de usarlo en cuanto comprendimos que no lo soportaba. Y diréis, “pues haberla dejado llorar, que se acostumbrara al carro”. Bien, si decís eso y pretendéis que lo tenga en cuenta, lo siento, o bien no nos conocéis o no sabéis que somos incapaces de dejar que nuestra hija sufra para “amortizar” un artilugio hecho para nuestra comodidad, no para la suya.

  Con el tiempo nos hemos dado cuenta de todas esas cosas en las que mereció la pena invertir y esas que no. Evidentemente, os hablo desde nuestro punto de vista, de nuestra experiencia, y de lo que ahora, pasado el tiempo, pensamos.

  Si había una cosa en la que teníamos claro que no íbamos a invertir era en la trona. Veíamos tronas supersónicas que rozaban (o superaban) los 100€. Tronas reclinables (si un bebé no se mantiene sentado NO debe comer nada que no sea leche, por lo que es absurdo esa reclinación), con acolchados (quien las diseña no sabe lo que ensucian las personitas cuando comen) y arneses de súper seguridad (NUNCA hay que atar a los peques mientras comen, NUNCA).
Fuente: Ikea.com catálogo de productos

  Y veíamos la archi-conocida trona de Ikea, desmontable, fácil de limpiar, barata (con acolchado y bandeja no llega a 30€)… y tuvimos claro que esa sería la trona en la que aprendería a comer y a disfrutar de la comida nuestra hija. He de deciros que fue de las mejores compras, sin duda alguna.

Pero, ¿en qué merece la pena invertir? ¿y en qué no?

  Son pocas las cosas en las que, a día de hoy, consideramos que vale la pena gastarse un poco más de dinero.

  Si hay algo fundamental, vital, imprescindible, llamadlo como queráis, eso es el sistema de retención infantil para el coche.
Klippan Century, la silla que utiliza Eyre y que le servirá para muchos años
  Compradle el carrito más básico, la ropa más barata, pero, por favor, invertid en un buen sistema de retención, esto es, a contra marcha, con los elementos de seguridad necesarios. Huid de las grandes superficies y buscad un verdadero centro especializado en sistemas a contramarcha.

  Si habéis decidido dar lactancia materna, un buen sacaleches es fundamental. Bien sea porque necesitéis estimular vuestra producción, bien sea para crearos un banco de leche, un sacaleches efectivo y adecuado es muy necesario.
Fuente: web oficial de Medela

  Tengo mi gran preferencia por el sacaleches Swing de Medela, pero seguramente haya alguno más en el mercado que se le asemeje. Yo probé varios, bastante más económicos que este, por cierto, y a parte de ser una tortura, no eran nada efectivos.

  Siguiendo con la lactancia materna (siento no hablaros de artificial, porque no tengo conocimientos sobre biberones y leches de fórmula), tener en casa algún libro sobre lactancia, como “Un regalo para toda la vida” de Carlos González, o “Somos la leche” de Alba Padró (de los que ya os hablé en este post), puede sacaros en algún momento puntual de alguna duda.

  Todo lo demás que venden para la lactancia materna es, bajo mi punto de vista (y me consta, que bajo el de muchas asesoras de lactancia) completamente prescindible (o que no hace falta gastarse mucho). Los discos de lactancia, la mayoría de cremas para los pezones, los sujetadores de lactancia (si fuera de la etapa lactante es mejor ir sin sujetador, lactando es más que recomendable), los cojines de lactancia (uno básico o, al menos, que no cueste 50€ como el mío, “castaña” donde los haya)

  La bañera es otro de esos elementos que a día de hoy no vemos tan imprescindibles. Es decir, sí que es más o menos necesario disponer de algún adaptador o bañerita para nuestro bebé, pero, siendo realistas, las bañeras-cambiador acaban siendo un trasto, ya que son bastante aparatosas a la par que incómodas (poner la tapa-cambiador mientras sostienes a tu bebé mojado en brazos es, a veces, una odisea).

Nosotros, la mayoría de veces, por no decir siempre, bañábamos a Eyre y la secábamos y vestíamos en nuestra cama (mayor comodidad y seguridad)

  La cuna, ese trasto que tantas familias acaban usando para poner la ropa y no para que duerma el bebé. Nosotros, por ejemplo, sí que la usamos, pero como un anexo a nuestra cama, con los barrotes delanteros desmontados, a modo de cuna-sidecar. Así es que mi consejo es: sí, comprad una cuna, pero no, no os gastéis mucho dinero. Pero fijaos sobretodo en que pueda desmontarse la parte delantera (por si, aunque no llevéis idea de colechar, acabáis colechando por el bien de la salud familiar)

  Por supuesto, un gasto muy muy inutil es la ropa. Primero porque nuestras personitas favoritas crecen rapidísimo, y, segundo, porque les gusta ir por el suelo, ensuciarse, y, siendo sinceros, nos sabrá menos mal que estropeen unas mallas baratitas que unos pantalones caros. Las "marcas" por las que siempre nos decantamos para la ropa del día a día (y bodys y pijamas) son Primark, Kiabi, Alcampo y Carrefour. También, si conocéis a alguien que se preste a dejaros ropa, es una gran suerte (que nosotros hemos tenido y tenemos en la actualidad)

  Si por convicción o por necesidad (nuestro caso, ya que, como os comentaba, Eyre no soportaba el carro) os compráis una mochila porta-bebé, es fundamental que ésta sea ergonómica.
Mochila ergonómica evolutiva Emei Baby

  Las "colgonas" son perjudiciales para lxs peques en muchos sentidos, así que buscad una tienda especializada y comprad una buena mochila (y si no, es mejor no portear)

  No os he hablado de los andadores, ya que no lo considero un gasto "tonto", sino perjudicial. Tan malo es el andador que cuesta 100€ como el de 20€.

  Básicamente, estos son los artilugios de puericultura básicos en los que creemos que merece la pena invertir y los que no. Sé que hay muchas otras cosas que se venden para bebés en cada una de sus etapas, pero, en general, todas ellas son prescindibles (vajillas para bebés, cadenas para chupetes, mordedores supersónicos, potitos, yogures de bebé, cereales sin azúcar con el 30% de azúcar, etc.)

  Me gustaría que me hablaráis de esas cosas que comprasteis u os regalaron a las que no le habéis encontrado utilidad real, o esos objetos en los que invertisteis un dinero que a día de hoy veis innecesarios.

Nota: Todas las marcas que cito son como recomendación principal. No me han regalado nada por nombrarlas.

jueves, 15 de marzo de 2018

Los libros de casa: "Querida Ijeawele. Cómo educar en el feminismo"

  Siguiendo con la serie de publicaciones dedicadas a las mujeres, madres o no, y al feminismo este mes de marzo, hoy os traigo la review de un tesorito literario: Querida Ijeawele, Cómo educar en el feminismo.

Cómo llegó a casa...

  Un día, buscando un libro de temática feminista en tiendas on-line (cuando te sales un poco de lo "convencional", a veces es complicadísimo encontrar determinados libros) me  salió en recomendaciones Querida Ijeawele. No sabía de su existencia. Pero desde que leí su sinopsis, lo añadí a mi "wish list" (esa que ya es casi interminable)

  Hace un par de semanas, entré a una librería a buscar el "innencontrable" libro. Por supuesto, no lo encontré, pero me compré el libro Idiotizadas de Moderna de Pueblo, y cuando fui a pagar, ahí estaba Querida Ijeawele en la caja.

  Y así, con una mezcla de casualidad y señal, se vino este maravilloso e inspirador libro a casa.

El libro bajo el ojo objetivo...

  A simple vista, es un libro pequeño de tamaño (enorme por dentro), de cubierta verde intenso e interiores sin ilustraciones y en blanco y negro. Consta de 90 páginas, divididas en 15 sugerencias o capítulos.

  La escritora, Chimamanda Ngozi Adichie, es una autora nigeriana que traslada su ser feminista a sus libros. 


Nos sumerge en...

  Querida Ijeawele una carta escrita por la autora a una amiga que ha sido madre recientemente. Mediante 15 sugerencias, le va mostrando lo que es educar en feminismo a su recién nacida hija Chizalum Adaora. 

  Con recomendaciones como "un padre es tan verbo como una madre" o "Porque eres una niña nunca es una razón para nada. Nunca", la autora nos va sumergiendo en una reflexión sobre el camino que llevamos hecho y el que nos queda por andar en la educación feminista de nuestras hijas e hijos.





Después del cuento...

  Da igual si eres madre/padre de hija o de hijo, da igual que aún no haya nacido, o si por el contrario ya es "mayor". Querida Ijeawele nos proporciona herramientas muy útiles para construir junto con nuestras hijas e hijos un futuro de esperanza, de igualdad.

  En casa nos ha hecho reflexionar mucho acerca de lo que hacemos en nuestra crianza violeta, de los micromachismos que aún tenemos integrados. Reconozco que este libro me ha dado algún "bofetón"... Ya la primera sugerencia me dejó "K.O". "Sé una persona plena. La maternidad es un don maravilloso, pero no te definas únicamente por ella" Siempre digo que además de madres somos mujeres. Y admito que casi siempre me cuesta definirme como mujer además de mi faceta de madre.

Opinión...

  Llegados a este punto de la reseña, ¿Qué puedo decir más acerca de Querida Ijeawele
  
  Es un libro imprescindible, para aprender o mejorar en nuestra educación en igualdad. Para ello, es fundamental creer en que somos iguales mujeres y hombres y que otra sociedad más igualitaria es posible. 

  Este libro sólo es una guía para ayudarnos a todas y todos en este camino tan vital como es el de construir un futuro mejor para nuestras hijas e hijos.

jueves, 15 de febrero de 2018

¿Concilia qué? La des-conciliacion familiar en España

  Recientemente se ha creado una plataforma llamada Rompe el Muro por la conciliacion.

  La promueve el Club de las malas madres, y consiste en escribir en su muro virtual un grito por la conciliación laboral y familiar.

Lema de la campaña

  Me parece una iniciativa muy buena para, al menos, que empiecen a escucharse nuestras voces.


Una conciliación de pena...

  Como sabréis, en España, la "conciliación" que se nos permite a las mujeres es de risa. Y digo de risa por no llorar.
  Cuando eres madre, se te proponen varias alternativas para poder compaginar tu vida y trayectoria laboral con tu recién maternidad.

  Vamos a verlas:
-Agotas tus 16 semanas de permiso por maternidad y vuelves al trabajo como antes de ser madre.

-Puedes tomarte las 16 semanas y vuelves con una reducción de jornada (si te la permiten)

-Te tomas una excedencia una vez finalizadas las 16 semanas.

-Dejas indefinidamente tu trabajo (antes o despues de tener a tu bebé)

  Unas cartas con las que pierden madres e hijxs

  Básicamente estas son las "cartas" que tiene una madre en España. Con todas ellas, pierde la partida, sin duda.

Fuente: Pixabay

  Si sólo se toma las 16 semanas, la separación madre-bebé se produce demasiado prematuramente y, sí, lo sé, no es justo para la madre, que le ha costado lo suyo obtener (y mantener) su trabajo, dejarlo. Ni merece separarse de su bebé tan temprano. Pero, estareis de acuerdo en que tampoco es justo que ese bebé se separe de su madre tan pronto, siendo criado por guarderías o, en el mejor de los casos, madres de día o abuelos. Sin hablar de que esto supone en muchos casos, el abandono de la lactancia materna (mucho antes de lo que recomienda la OMS)

  Por supuestísimo que no culpo a las madres que vuelven al trabajo, la culpa no es de ellas, es de este, nuestro sistema, al que no le importamos nada.

  Pongamos que vuelves a trabajar con una reducción de jornada. Con su consiguiente sablazo económico, y, en muchos casos, el cerramiento de unas hipotéticas puertas al ascenso. Sigue sin ser justo ni para la madre ni para el bebé.

  ¿Y si te tomas una excedencia? Muchos son los casos en los que al volver, o ya no existe el puesto de trabajo, o te proponen con mayor o menor amabilidad pactar un despido.
 
  ¿Y si dejas tu trabajo para criar de tu hija/hijo? Dadas las alternativas, muchas madres se decantan por esto. Y, si lo hacen, saben que una reinserción laboral en el futuro será muy muy complicada (o imposible)

Las comparaciones son odiosas...Pero a veces necesarias...

  España es de los países de la Unión Europea con el tiempo de baja por maternidad más bajo. De hecho, estamos años luz de países como Noruega, con un permiso de aproximadamente un año.

  En este enlace podréis echar un vistazo de cómo está el tema en Europa, y así reflexionar al respecto (y, de paso, ponerse de mala leche al ver como estamos)

Mi conciliación familiar...
 
  Como sabréis, antes de tener a Eyre, yo estaba en paro y decidí continuar con este estado de desempleo hasta que pasaran los primeros años de Eyre. ¿Qué supone esta decisión?
 
  Pues supone que estoy criando a mi hija con todo mi tiempo. Estoy disfrutando de ella al máximo, de cada paso, de cada sonrisa, de cada progreso, de cada rabieta...    
  Pero, también estoy desvinculada de un mundo profesional que no estará esperándome cuando decida volver a él. 

  Además, implica una merma económica tremenda (no es lo mismo uno que dos sueldos, por supuesto). Sin hablar de la no-cotización, posibilidad de bajas retribuidas (os reireis, pero el trabajo de la crianza es muy duro físicamente, y el cuerpo se resiente), etc.

  Esta es mi manera de conciliar, la que he elegido. Pero soy consciente de lo que supone. Aún así, creo firmemente en ella.
  
Una brecha que crece más y más...

  Cuando hablamos de conciliación, raramente es el padre el que se plantea alguna de las anteriores opciones (*), perpetuando la brecha laboral y social entre mujeres y hombres (los empresarios prefieren a los hombres, no se embarazan, no paren y, cuando los hijos se ponen malos, los llevan sus mujeres al médico) 

  Mientras las leyes no empiecen a proteger los derechos de las madres (y sus hijas e hijos) en España, no podremos hablar de conciliación, sino de merma salarial, laboral y renuncia de prosperar. Además de niñas y niños no criados sus primeros años de vida como merecen y necesitan.



(*) Aquí quiero explicar que Súper Papi lleva en si empresa más de 10 años, mientras que yo no tenía trabajo remunerado, por lo que, en nuestro caso, la opción de la conciliación por su parte, estaba descartada. Además, su empresa es muy respetuosa con la familia de sus empleadas y empleados, permitiendo que vayan a medicos, reuniones del cole, etc. sin problemas.

jueves, 8 de febrero de 2018

Los libros de casa: Mis imprescindibles de crianza, lactancia y alimentación

  Si me preguntarais con qué libro sobre crianza/lactancia materna/ alimentación infantil me quedaría, me pondríais en un gran dilema. Desde luego, no sabría con cuál quedarme. Todos los que me he leído me han marcado de una u otra manera, han sido lecturas súper enriquecedoras que en más de una ocasión, han supuesto ese "empujoncito" que me ha faltado en algún momento por la falta de confianza.

  Como os decía, soy incapaz de elegir uno sólo, y por eso he decidido hacer una recopilación de mis imprescindibles, esos que han sido reveladores, los que nos han ayudado en la lactancia materna, esos que nos hicieron decidirnos por el Baby Led Weaning y, los que nos ayudan a comprender las distintas etapas por las que pasa Eyre (y todas las niñas y niños) en el sueño y desarrollo.


Lactancia y alimentación respetuosa (y saludable)




  Soy incapaz de hablar de lactancia materna y/o nutrición infantil y no nombrar a Alba Padró (Asesora de lactancia e IBCLC), Carlos González (pediatra) y Julio Basulto (Dietista-Nutricionista).

  Quiero empezar hablándoos de Un regalo para toda la vida. Expuestas las madres como estamos a un batallón de profesionales desinformados en lactancia materna, es fundamental llegar al momento del inicio de la lactancia bien informadas (y aún así a veces nos la dan con queso).

  Este libro es esencial, la lactancia desde un punto de vista científico, médico y antropológico. Carlos González expone las claves para una lactancia materna satisfactoria y duradera, además de aportar la parte más emocional de este proceso fisiológico.

  Siguiendo con la lactancia, en Somos la leche, Alba Padró nos habla del funcionamiento de la lactancia, de los posibles problemas que puedan surgir, de sus etapas, de mitos, etc. Sin duda, otra lectura muy muy recomendable, sobretodo por lo bien estructurado y explicado que está. En el índice podemos buscar concretamente lo que nos interese, por ejemplo, una etapa concreta de la lactancia y podemos ir directamente a la página concreta.

  La OMS recomienda mantener la lactancia (materna o artificial) hasta, mínimo, los 6 meses de edad del bebé. Una vez nuestra hija o hijo cumple unos requisitos básicos que nos indicarán que está preparada/o para ingerir otros tipos de alimentos distintos a la leche, es momento de iniciar la alimentación complementaria. ¿Pero qué método seguir? ¿Papillas o BLW?

  En Mi niño no me come y Se me hace bola, González y Basulto, respectivamente, nos invitan a introducirles la alimentación complementaria de manera respetuosa, atendiendo a las necesidades, gustos y deseos de nuestra hija o hijo, nunca obligándole a comer para que así puedan establecer una relación sana con la comida sólida. Por supuesto, abogan por una alimentación saludable, sin procesados, azúcares añadidos, etc. Además, ambos autores son defensores del Baby Led Weaning, lo que nos sirve de ayuda en caso de decantarnos por este método (no me gusta en exceso llamarlo método, para mí es lo natural y respetuoso)


Saber cómo es su desarrollo, clave para entenderlos y saber acompañarlos


  Recuerdo que el primer libro de este grupo que me leí fue La Crianza Feliz de Rosa Jové. Eyre tenía 4-5 meses cuando calló en mis manos y me lo leí porque, digamos, necesitaba que alguien apoyara nuestra idea de crianza. En nuestro entorno más próximo existen las dos vertientes, la de la crianza respetuosa y con apego, y la "conductista", la de "no la cojas en brazos que se acostumbrará", etc. Rosa Jové "entró" en nuestras vidas para darle evidencia profesional a lo que nuestro instinto nos decía. Parecerá una absurdez, pero nos ayudó tremendamente a ganar en confianza (sobretodo cuando necesitábamos respuestas fundamentadas para esas críticas que recibíamos. Desde luego, un libro revelador. Gracias infinitas...

  En la misma dirección camina Bésame mucho de Carlos González. El apego, el amor, el brindarles el máximo de contacto y afecto a nuestras hijas e hijos, el dejarnos de tantos métodos de adiestramiento y empezar a disfrutar de la crianza con instinto.

   Si hay dos cosas que nos quitan el sueño (nunca mejor dicho) a muchas madres y padres, es el tema del sueño de nuestras hijas e hijos y su evolución. Lo otro que nos preocupa son las rabietas, y, sobretodo, las herramientas que podemos tener para afrontarlas. Sobre ambos temas, nos habla Rosa Jové en Dormir sin lágrimas y Ni rabietas ni conflictos. Tanto en un libro como en el otro, Rosa Jové nos habla de las distintas etapas por las que (casi) la totalidad de las y los niños pasan respecto al sueño y las rabietas y como afrontar de una manera respetuosa cada una de ellas. Dormir sin lágrimas lo consultamos a menudo para entender las fases por las que va pasando Eyre sin desesperarnos por saber si es normal o no. Y, por supuesto, ahora que estamos en "los terribles 2 años" Ni rabietas ni conflictos es nuestro fiel compañero de crianza.

Me gustaría dejar claro...

  Que ninguno de estos libros son métodos de nada. En ninguno de ellos se dan instrucciones para enseñarles a los peques a nada (¿Cómo se enseñan procesos fisiológicos que ya vienen de "fábrica"?) Simplemente, se nos dan herramientas a las madres y padres para gestionar esas fases naturales de nuestras hijas e hijos. Siempre desde el respeto y priorizando su bienestar.

  Con esto quiero decir, que si esperáis encontrar en estos libros instrucciones para "enseñar" a comer o a dormir o a "comportarse" a vuestros peques, ya os aviso que no lo encontraréis. 

jueves, 1 de febrero de 2018

Una desinformación que arruina lactancias

  La lactancia es algo natural, fisiológico, mamífero... Pero, sin embargo, muchas mujeres experimentan (experimentamos) distintos problemas, que Casi nunca se deben a problemas o defectos reales de nuestros pechos.

  Como muchas (y muchos) sabréis, mis principios en la lactancia no fueron fáciles (muy complicados, diría) Unos pezones planos que no lo eran, un mal agarre (solucionado en 5 minutos por una buena asesora), una (supuesta) falta de leche genialmente solucionada por el personal sanitario con muestras de Almiron, etc hicieron de mis comienzos en esta andanza una carrera de obstáculos. La información previa, el grupo de apoyo a la lactancia, Súper Papi y mi cabezonería, hicieron, sin duda, que no me desmoronara y consiguiera esa lactancia deseada de 6 meses exclusiva y hasta hoy (y lo que nos queda)



Echando la vista atrás...

  Hoy, echando la vista atrás, me lleno de rabia. Pienso en cuántas mujeres como yo salen del hospital con sus muestrecitas, con su supuesta hipogalactia, con sus pezones "inservibles"... Y bien por falta de información, bien por falta de apoyo profesional y/o familiar, se conforman con ese destino gobernado por profesionales sin conocimientos y farmacéuticas sin escrupulos.

  Desde que conseguimos esa añorada lactancia en exclusiva, han sido varias las piedras que nos hemos encontrado. Y la pena, la rabia, la impotencia, es saber que esas "piedras" han sido pediatras, farmacéuticos y personal sanitario en general dando consejos obsoletos (y peligrosos) acerca de la lactancia.

  En nuestro Centro de Salud hemos tenido que escuchar de cada burrada (que me perdonen los asnos) que bien podrían habernos arruinado la lactancia de no haber estado convencida e informada al respecto.

  Profesionales anclados en el pasado... Y e-lactancia, nuestra gran aliada

  La enfermera de Eyre, como ya he comentado alguna vez, es la embajadora de la ranciez alimentaria. De la teta cada 3 horas y 10 minutos en cada una. La de "despiértala a media noche para darle la última toma y que te alargue" señora, la demanda de Eyre es mucho mayor de lo que piensa y no solucionaría nada con su método). Fan número 1 del "Primer Danone" y de las leches de continuación como sustituto ideal de la leche materna. Y, por supuesto, la "tetanalgesia" para ella es una chorrada de madres modernas. Cada vez que vamos, le dan micro-infartos, ves como le tiembla el ojo de no poder rebatirme.

  Pero esto ya más o menos ya lo sabíais.

  Últimamente ha sido el colmo de la acumulación de despropósitos.

  Pediatras de urgencias recomendándome no darle el pecho durante una gastroenteritis por lo supuestamente indigesta que es la leche materna.

  Alergólogos recetándome medicamentos supuestamente incompatibles con la lactancia y, lo que es más grave, riéndose y menospreciando una lactancia plenamente instaurada y de las que cuesta encontrar (lo digo por los casi 2 anos de lactancia que llevamos, que no es, por desgracia, lo habitual)

  Farmacéuticos diciendole a Súper Papi que saben más que el equipo de e-lactancia y que no puede darme nada compatible con el resfriado.

Imagen de e-lactancia.org


  Este sábado pasado me realicé una Resonancia Magnética. Antes de acudir a la cita, consulté en e-lactancia (la Biblia de cualquier madre lactante concienciada) la idoneidad de la prueba. Las indicaciones de la plataforma son claras: la prueba en sí es 100% compatible con la lactancia. En el caso de administrar contraste, casi todos son compatibles y los que no lo son, son sustituibles por otros que sí lo son.

  Mi sorpresa llegó cuando en el formulario de cobsentimiento se indicaba claramente que en caso de madres lactantes y administración de contraste (cualquiera) debería esperarse 24 horas mínimo para retomar la lactancia. Terrible. Obsoleto. Un despropósito.

Un ejercicio de responsabilidad, ética y humildad...

  La ignorancia no es mala, de hecho, yo me considero una de las personas con más lagunas de conocimiento que conozco. Lo malo, lo terrible, es ser ignorante de un tema, no reconocerlo, y, encima, "soltar" tu ignorancia sin miedo ni pudor.

  Es tan fácil (y a la vez implica un ejercicio de humildad plena) como decir "desconozco la idoneidad de x fármaco, déjame que lo consulte en e-lactancia" Pero, para ello es necesario:

1° Conocer la existencia de e-lactancia

2° Admitir que eres médicx pero no todopoderoso y sabelotodo.

  Imaginad si esas recomendaciones caen en una madre desinformada, sin apoyo familiar, con plena confianza ciega en el personal médico que la atiende, con miedos e inseguridades. ¿Qué ocurre entonces? Que ante una gastroenterítis, esa madre privará de su pecho a su bebé, que tomándose un antihistamínico (compatible) suspenderá la lactancia, que se resfriará y dejará de darle teta a su hijx, y un largo etcétera, hasta suspender incluso de forma definitiva una lactancia sin problemas.

  ¿En serío alguien sigue preguntándose el por qué de las bajas tasas de lactancia? ¿De verdad? Con profesionales así, boicoteando gratuitamente lactancias instauradas, no me extraña.

Profesionales que aún nos hacen tener esperanzas...


  Por contra, y gracias a muchas mentes despiertas, existen muchxs otrxs profesionales comprometidos con su profesión, y conocen la importancia de la lactancia materna, la promueven y la respetan. Por desgracia, siguen siendo los menos.

jueves, 23 de noviembre de 2017

25N La violencia obstétrica también es violencia de género

  Querida futura madre, madre, mujer y personas en general, a mí me robaron mi parto.

  Embarazada yo tenía unas ilusiones respecto al momento del parto y me las truncaron.

  Desde el día que fui a monitores. Sin permiso, sin avisarme, el ginecólogo me realizó la maniobra de Hamilton (el médico introduce un dedo a través del cuello del útero, y va girando el dedo, intentando separar la parte de debajo de la bolsa amniótica de la pared del útero).

  Para las que no lo hayais vivido, duele mucho. Pero más dolor sientes cuando sabes que te la han hecho porque sí, sin justificación médica, sin informarte, sin nada... Mujeres, que nos realicen procedimientos sin informarnos, es violencia obstétrica.

  Esa misma tarde, empecé a sangrar y a tener contracciones dolorosas. Tanto mi matrona como en el hospital, me dijeron que eso era normal porque con un tacto se sangra (evidentemente sabían lo que me habían hecho, porque sangraba bastante, no un marcado)

  Al cabo de dos días, cuando ya no podía más (llevaba desde el día de monitores sin poder dormir por las contracciones) me ingresan, no sin antes tener que escuchar frases tipo: "si ahora dices que no puedes más, no quiero ni pensar dentro de un rato como estarás...jajaja", "con esas contracciones de pacotilla, ¿cómo vas a estar de parto?" Mujeres, que nos infantilicen y se rían es violencia obstétrica.

  Después de un rato en la habitación, veo que el parto va para adelante y me bajan a dilatación.

  Te contaré, que yo tenía mi plan de parto hecho, muy meditado, y se lo pasaron por donde quisieron... Mujeres, que no respeten nuestra voluntad, pudiendo hacerlo, es violencia obstétrica.

  "Te voy a poner un enema, porque luego cuando te cagues y huelas, te dará vergüenza empujar"  Tenía especificado que no quería enemas...pero estaba tan cansada que hicieron conmigo lo que quisieron.

"Ya te he puesto un calmante y has usado la pelota, así es que ya he cumplido tu plan de parto. Ahora ponte la epidural, que luego cuando te duela de verdad, no quiero oirte gritar" Claro, hasta ese momento no me dolía nada, estaba fingiendo... Mujeres, que nos presionen para ponernos la epidural, un enema o cualquier otra cosa, es violencia obstétrica. No lo hacen por nuestro bien, sino por trabajar ellxs más cómodos.

  Me puse la epidural, una teórica dosis bajita que me iba a permitir sentir las contracciones y poder mover las piernas...  

 La realidad es que a partir de la epidural, se me fue de las manos MI parto, MI cuerpo y MI voluntad...

  No notaba apenas nada, no podía moverme, no me dejaban ni beber, me pusieron Oxitocina sintética sin mi consentimiento.

  De repente, la matrona me introduce por la vagina un "palito" y le digo que no quiero que me rompa la bolsa. No me hace caso. Al rato, noto mucha humedad y me dice: "Has roto aguas" y le digo: "No, me has roto tú la bolsa" Me lo negó.

  En no llega 3 horas, estaba en dilatación completa y me dicen que empuje.

  Ya no puedo más, no controlo mi cuerpo, no me dejan ni humedecerme los labios, estoy cansada y frustrada. Nada está saliendo como quería...

  Me llevan a paritorios sin decirme por qué. Mujeres, la falta de información sobre el proceso de parto, es violencia obstétrica.

  Me tumban, me atan las piernas. Recuerdo escuchar a la matrona decirle a su compañera: "Epi, ¿no?" y yo decirles "No quiero que me corteis, ¡no quiero!" 

  En ese momento se me escapa la vida, se me sube una matrona encima para hacerme la maniobra de Kristeller (maniobra desaconsejada por la OMS) me hacen la episiotomía, sale Eyre y se la llevan. No llora. Nadie me dice qué pasa. 

  Oigo que llora. Se me mezclan sentimientos... Ha nacido mi hija, pero a mí me han matado un poco. Han mutilado mi intimidad. Han violado mi voluntad.

  Tardé más de 4 meses en caer en la cuenta de todo lo que pasó. Y más de un año en poderme dormir sin revivir una y otra vez ese día.

  A día de hoy, soy incapaz de pensar en el nacimiento de mi hija como un momento feliz. Se me entremezclan sentimientos. He llorado mucho. Por no entender. Por la incomprensión. Por escuchar una y otra vez cosas como "¿Qué esperabas?" "A todas les cortan, es lo normal" "Lxs médicos saben lo que hacen, no vas a saber tú más" "Por lo menos tu hija está bien"

  Queridas lectoras y lectores, lo que me pasó a mí, no es una excepción. De hecho, se podría decir que fui afortunada. Dentro de lo que cabe, no me llevé el "pack" completo.

  Día a día se comete sobre las mujeres una violencia de género de la que, por suerte, cada vez se calla menos. La violencia obstétrica es esa infantilización, ese menosprecio a las capacidades naturales de la mujer, esas episiotomías sin justificación, esas cesáreas por conveniencia del médico, ese parir en la postura que te digan para que estén cómodos los "profesionales".

  Si aún estás a tiempo, infórmate de tus derechos. Nunca consientas nada que no te haga sentir conforme. Nunca permitas que te menosprecien.

  Es la primera vez que mi historia sale de las cuatro paredes de mi casa. Es ahora, año y medio después, cuando he encontrado la fuerza para contarlo. No quiero seguir resumiendo mi parto en "fue rápido y vaginal", no. Quiero que se sepa, por mí, por ti que estás embarazada, por ti que tienes hijxs y también te robaron tu parto, por el médico o matrona que no piensa en la mujer que tiene delante como una persona, por las parejas que tienen que saber por lo que nos hacen pasar.

  Pasado mañana, 25 de noviembre, se celebra el Día Internacional contra la Violencia de Género, y quiero reivindicar desde este blog, que en el ámbito médico también nos están maltratando con total impunidad.

 
No dejes que arruinen uno de los días más trascendentales para ti, mujer.

viernes, 27 de octubre de 2017

Collares de ámbar, ¿eficacia real o placebo?

  Este verano a Eyre le salieron 4 muelas casi simultáneamente. Sé que hay muchos especialistas que coinciden en que el dolor de la dentición es un mito, pero el caso es que la coincidencia (o la realidad) es que en cada brote de salida de dientes, Eyre está muy inquieta y molesta.

  Así es que después de mucho leer y escuchar opiniones, decidimos comprarle un collar de ámbar báltico.

  La teoría de estos collares se basa en una sustancia llamada ácido succínico que es liberado por los pinos junto con su resina.      Este componente tiene propiedades analgésicas, que se conservan en el estado fosilizado de la resina, es decir, en el ámbar.

  Estos collares están fabricados con ámbar procedente de pinos del Báltico, y se les supone (y digo "se les supone") unas propiedades calmantes de los dolores.

  A parte de collares, existen pendientes y pulseras (desconozco si más complementos) para que podamos usarlos donde tengamos el dolor. Es decir, si lasmolestias sonde denticion,garganta, cuello, tendremos que comprarnos un collar. Si es cuestion de brazos, manos, pulsera.

  Como necesitabamos algo para las molestias que le ocasionaba la dentición de Eyre, y yo quería probar también si me funcionaba con mis casi constantes dolores de cuello (tengo varias hernias, protusiones, etc) nos compramos un collar para cada una en una tienda especializada, ya que sus piezas de ámbar tenían todos los certificados de origen y calidad.



NUESTRA EXPERIENCIA

  Fue en julio cuando adquirimos los collares, y desde que salimos de la tienda lo llevamos puesto.

  Para dar la valoración, se me plantea un problema, y es que evidentemente no sé cómo hubiera llevado la salida de las últimas muelas de no llevar el collar. O cómo me hubiera dolido el cuello a mí (bueno, eso si lo sé, son años de experiencia)

  Trataré de ser lo más objetiva posible.
Con Eyre no hemos notado nada. Cuando ha tenido otro brote de dentición, ha estado inquieta e irritada. Si que es cierto que comparando estos brotes con collar respecto a los anteriores sin collar, parece (digo "parece" porque no sé si nuestra percepción es fruto de la sugestión de saber que lo lleva puesto o de la realidad) que ha estado menos molesta. Evidentemente, como comentaba antes, no sabemos de no llevarlo cómo hubiera sido.

  Además, al principio toleraba llevarlo y de un tiempo a esta parte se lo arranca. Así es que lo tiene guardado, ya que tampoco vemos que le alivie o le sirva de mucho.

  En mi caso sí os digo con total sinceridad, que a mí me duele el cuello con la misma intensidad y las crisis me duran lo mismo. Así es que, al menos para mí, el ámbar báltico no cumple sus promesas analgésicas.

¿A DÍA DE HOY, VOLVERÍAMOS A COMPRAR LOS COLLARES DE ÁMBAR?

  Conociéndome, sé que aún sabiendo que a mí no me funcionaría, yo me lo compraría. Me parecen muy bonitos.

  Pero centrándome en sus promesas y supuestas propiedades, para mí no las cumple. Por eso, no recomendaría comprarlos.

  He llegado a la conclusión que los dolores, en general, hay que tratarlos de otra manera (si tienen tratamiento, claro)

  Es decir, las molestias de la dentición es algo por lo que tienen que pasar, y nosotros podemos aliviarles dándoles un mordedor frío, un "polo" de fruta o leche, etc. Pero no creo que vayamos a aliviarles poniéndoles un collar.

  En mi caso, sin ejercicio y sin tratamiento de fisioterapia, no hay collar que me quite mis dolores.

Pero igual es cuestión de "fe", ¿no?

  Quizá si hubiéramos creido desde el principio en sus propiedades, sí que hubiéramos notado esos efectos calmantes. 

  Pero es que a día de hoy, en esto de los productos para bebés, somos más que escépticos y siempre que probamos algo nuevo somosmuy exigentes.



  Conozco madres y padres que hablan maravillas de estos collares, así es que no puedo decir tajantemente que no funcionan, sólo que a nosotras no nos han servido para nada.

  Si los habéis probado o vuestros peques los llevan, ¿habéis notado mejoría?

jueves, 28 de septiembre de 2017

En el buen sentido

  El sábado pasado tuvimos Súper Papi y yo el placer de asistir a una charla sobre seguridad vial impartida por la especialista en sistemas de retención infantil (SRI) a contra marcha, Cristina Barroso.

  Ella fue una de las primeras en hablar en España del “Modelo sueco” de seguridad vial hace ya algunos años. Cristina nos contaba que a esas primeras reuniones que organizaba para transmitir sus conocimientos acudían muy muy pocas personas.

  En Suecia, no existen las sillas para bebés que vayan a favor de la marcha. ¿Por qué? Pues porque no son seguras. Y es cuestión puramente de física y de nuestra fisonomía humana.

CUESTIÓN DE FÍSICA Y ANATOMÍA HUMANA

  De todos es sabido que no soy ninguna experta en física, ni nada que tenga que ver con la ciencia, pero hasta a mí, que sacaba malas notas en estas asignaturas, me parecen obvios varios puntos:

-Los bebés tienen la cabeza desproporcionada con su cuerpecito.

-Tienen el cuello “blandito” y hasta que no crecen lo suficiente, no lo fortalecen. Los expertos hablan de que no es hasta los 4-5 años que se les acaba de formar el sistema óseo y muscular.

-Por flojo que te den un golpe en el coche (o lo des tú), tu cuerpo SIEMPRE tiende, por la inercia del movimiento a irse hacia adelante, llevándose la peor parte el cuello.

-Si a los adultos nos afectan estos pequeños accidentes (por no hablar de los más graves) y hemos quedado en que los peques de la casa tienen el cuello por formar (de hecho está formado como de cartílago), ¿cómo les afectará cualquier golpe que suframos en el coche?

  Por lo tanto, según la física que yo entiendo, tenemos una fórmula bien clara:

Velocidad del coche + peso de la cabeza + lo que aumenta de peso en movimiento+ el arnés/cojín que le sujeta + frenazo= cuello roto.

Fuente: A contra marcha salva vidas

  En cambio, llendo a contra marcha, en caso de frenado, es la silla la que "sujeta" al bebé su inercia y su peso (el real y el añadido)

  Para mí es una cuestión clarísima, pero a diario veo como los ma-padres cambian alrededor del año (incluso mucho antes) a sus peques a favor de la marcha. 

  Supongo que es cuestión de desconocimiento, porque cualquier ma-padre que conozca el riesgo de lesión grave y/o muerte al que se somete su hija o su hijo subiendolo a favor de la marcha a un coche, sin duda no le subiría.

  Una de las grandes "piedras" en el camino de la lesión cero, es la propia normativa de homologación y, en sí, la normativa que regula los SRI en España. Cristina Barroso nos estuvo explicando como se homologa en España una silla, y da PÁNICO.

ENTONCES, ¿POR QUÉ NO SE LLEVA A LAS Y LOS NIÑOS A CONTRA MARCHA EL MAYOR TIEMPO POSIBLE?

  Hace unos meses, vi a una persona montando a su pequeña familiar en el coche (a favor de la marcha, claro) y ella me vio montar a Eyre en su silla "al revés". Me preguntó que por qué aún la llevaba así. 
  
  Por un momento se me iluminó la vida: alguien con la mente abierta para explicárselo. Pero no, su respuesta a todos mis argumentos fue: claro, pero si pegas un frenazo se le romperán las piernas... ¿Mi respuesta? Una piernas rotas se arreglan, un cuello partido o un abdomen diseccionado NO.

  Esta conversación me desanimó muchísimo. Aunque a diario veo peques en peligro, nunca me había metido a explicar nada...

  Y es que es complicado. Los ma-padres (me incluyo de pleno) no solemos llevar muy bien que nos lleven la contraria en decisiones que hemos tomado para nuestras y nuestros hijos. Pero en este caso, he llegado a la conclusión, de que por mucho que les enfade ver que se han equivocado, tienen que saberlo. Es vital que sepan que sus peques viajan en peligro. 

  Tienen que saber que con cualquier accidente (si no, mirad esta noticia) sus amores más grandes pueden sufrir consecuencias fatales.

  Soy consciente de que nadie lleva a sus hijas e hijos a favor de la marcha sabiendo (y asumiendo) los riesgos que ello acarrea. Sé que es por desconocimiento.
Movimiento del cuerpo de un niño a contra marcha vs a favor de la marcha 

  La mayoria (entre los que me incluyo) piensa (o pensaba) que a partir del año (incluso antes) ya tenían que "darle la vuelta" a la silla. Pero esto no es así, hay vida a contra marcha más allá de los grupos 0 o 0+. De hecho, nuestros peques pueden (y deberían) ir el mayor tiempo posible en sentido contrario a la marcha, más allá incluso de los 4 años (actualmente existen dispositivos ACM que soportan hasta 1.35m y 35kg)

  Existen tiendas especializadas en estos sistemas, existe financiación y, sobretodo, existe información. Para mí no hay excusa. No hay excusa que valga si de la seguridad de nuestrxs hijxs se trata.

  Pero sí, reconozco mi cobardía: no soy capaz de "enfrentarme" personalmente a los ma-padres que llevais a favor de la marcha a vuestros peques. Creedme que me atormenta la idea de que les pase algo antes de que nadie os hubiera dicho nada al respecto...

  Por eso, he decidido escribir sobre la contra-marcha. Para que conozcáis el tema, para que os "pique" la curiosidad y busquéis más información. Para que, al menos, os planteéis poner a vuestrxs hijxs en el buen sentido.

  Para nada soy una experta en el tema, pero si tenéis cualquier duda, os intentaré ayudar, respondiéndoos o diciendoos donde pueden responderos.

  Si habéis llegado hasta el final de la entrada, gracias, sé que muchos ya lleváiss a vuestras hijas e hijos ACM, pero tengo la esperanza de que seáis otros muchos a los que este post os haya invitado a la reflexión y, próximamente, cambiéis de SRI.

  Para terminar con el post de hoy, me gustaría recomendaros algunas webs y grupos de Facebook donde encontrareis más información.

Grabriel el Vikingo y la leyenda de la ola verde  Grabiel era un niño de 2 años que después de algunos meses de tener un accidente de coche, murió por las lesiones sufridas. Gracias a él ya sus padres (entre muchos otros), hoy en día se está hablando de ir a contra marcha en el coche. El mazazo de realidad que me dio al leer su historia, cambió por completo mi concepción de los sistemas de retención infantil.

A contra marcha.  Aquí podréis encontrar mucha información al respecto. Hay un foro donde contestan asesores, así es que es muy recomemdable.

  En Facebook, tenéis sobretodo dos grupos imprescindibles:





jueves, 13 de julio de 2017

Anti-Alimentación infantil

  Lxs ma-padres no tenemos que ser nutricionistas, pero, al menos, si deberíamos saber qué le estamos dando para comer a nuestrxs hijxs.

  Que vendan un producto con forma de yogur en un súpermercado, no significa que sea un yogur.

  Que ponga "baby", "kids", "mi primer"(saco de azúcar), y un largo etcétera de términos referentes a lxs peques, no quiere decir que sea lo más adecuado para alimentar a nuestrxs hijxs.

  Que unx pediatra nos diga con un cartel de papillas Mesclé (no me gustaría nombrar marcas, por eso usaré pseudónimos indescifrables)detrás, que a los 4 meses hay que empezar a darle papillas de cereales porque el bebé va "justito" de peso, no significa que nos esté recomendando algo bueno para el/la peque (sí para su bolsillo de profesionalucho sin escrúpulos salido de la caverna)

  Recomendaciones oficiales al margen (hasta los 6 meses SOLO lactancia, a partir del año, lácteos y derivados) los productos procesados que nos venden como ideales para niñxs no suelen ser nada más que azúcar con cosas. Por eso les gusta tanto ese pseudo-alimento, porque lo dulce gusta, engancha, y la competencia está muy dura. Por eso, el producto más vendido, suele ser el que más azúcar lleva, y, por tanto, el que más le gusta al pequeñx gourmet.

  Repito, no soy nutricionista, pero sé algunas cosas muy básicas que ayudan a saber la idoneidad de un producto alimentario:

-El orden de ingredientes: van de mayor a menor cantidad en la composición. Si en una lista de 10 ingredientes (por ejemplo), el azúcar está en 2° o 3° lugar, no se lo des, tiene demasiado azúcar. Si encima luego aparece miel, "Mola-Cao",significa más azúcar.

- Las papillas de cereales, todas tienen azúcar, aunque no lo ponga. El proceso de dextrinado de los cereales, libera los azúcares. Mejor dale cereales de verdad: arroz, pasta, etc.

- A partir del año, se pueden introducir los lácteos y derivados. Las leches de continuación número 3 no son la mejor opción. Nunca algo con gran cantidad de azúcares, aromas y aceites vegetales debe ser una opción para nuestrxs peques. Si decides introducirle la leche de otro animal, mejor leche entera, normal, sin ingredientes.

-Siempre, SIEMPRE es mejor la fruta y/o la verdura entera, sin triturar, por mucho que Mero-Baby saque su línea "Eco" o "sin azúcares añadidos". Los vegetales conservan mejor sus propiedades y su fibra enteros.

-Siguiendo con lo anterior, SIEMPRE mejor una pieza de fruta que el zumo exprimido de la misma. Al exprimir la fruta, pierde su fibra y libera más azúcares. Sin hablar de que para hacer un vaso de zumo necesitas "x" piezas de fruta, multiplicando los azúcares y dividiendo su poder saciante.

-Por mucho que la AEPED plante su sello en un bollo relleno de chocolate no quiere decir que sea saludable. Quiere decir que todxs tenemos un precio.

  Para que os hagáis una idea (por si no sois amigxs de leer etiquetas) os he preparado una recopilación de productos fabricados para la supuesta alimentación de lxs peques. Juzgad vosotrxs mismxs... Y sobretodo, decidid cómo queréis educar a vuestrxs hijxs. Porque, sí, la alimentación forma parte imprescindible de la educación, y como aprendan a comer, se alimentarán en el futuro.






  Palabrita del niño Jesús, que estas cosas están hechas para que se las coman bebés y niñxs...

  Y como no me gusta hablar por hablar, a continuación os pongo unos links donde podéis consultar esta información:

-Alimentación del lactante y del niño pequeño (OMS)
-Julio Basulto habla del "logo" de la AEPD mediante este cuento.
-Sobre la in-necesidad de las leches de continuación a partir del año.
-Sobre el orden de los ingredientes.