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miércoles, 18 de abril de 2018

Los cuentos de casa: "Contes de bona nit per a nenes rebels" (Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes)


Cómo llego a casa...

  Como muchos de los cuentos que tenemos en casa, este tambien ha llegado envuelto en papel de regalo. Y es uno de los más especiales: un libro sobre mujeres, feminista, regalado por un hombre feminista (celebro cada día ver que Súper Papi no es el único)

  Este recopilatorio de cuentos ha sido el primer regalo del segundo cumpleaños de Eyre, ¡Y no puede gustarnos más!

El cuento bajo el ojo objetivo

  El libro tiene 224 páginas a color, en papel mate. Las ilustraciones son de distintas artistas, de diferentes estilos, unas en blanco y negro y otras en color.

Nos sumerge en la historia de...

  De 100 mujeres que hicieron historia, que cambiaron el mundo, cada una en su terreno.

  Deportistas, políticas, activistas, científicas, etc. Todo mujeres silenciadas por los libros de historia.

  El libro pretende, con cada uno de estos cuentos, alentar a las niñas a ser lo que quieran ser, que luchen por lo que creen. Y, bajo mi punto de vista (aunque en ningún sitio menciona tal objetivo), también les da una lección muy importante a los niños: aunque vosotros lo vais a tener por norma más fácil que ellas, las niñas también pueden ser lo que deseen.

Después del cuento...

  Este conjunto de cuentos, de historias de mujeres reales que supieron y quisieron luchar por lo que creían, nos aportan una enseñanza tremenda a todas y todos. Las mujeres también existimos en la historia, aunque nos hayan querido ocultar.

  Si tengo que ponerle un "pero" al libro, que es el único que le veo, es que cuenta las vidas de mujeres que alcanzaron sus metas, independientemente de los métodos que usaron. No sé si me explico. Transmitir ese mensaje de "todo vale" para conseguir tus objetivos, dudo que sea lo más adecuado. Aún así, son pocas las historias que cuentan de este tipo, por lo que el resto me parece genial.

  El título, dirigido sólo a niñas (tremendamente criticado en redes) también es algo desacertado. Aunque si lo pienso fríamente, el primer paso es decirles a las niñas que ellas pueden, y con eso, los niños creceran viendo que las niñas pueden ser lo que deseen.

  Así es que, me parece un libro muy recomendable, tanto para niñas como para niños, para leerles, o que lo lean ellxs, para que imaginen y sueñen.

jueves, 5 de abril de 2018

Voy a tener un bebé, ¿En qué merece la pena que invierta y en que no?

  Enterarte de que estás esperando un bebé te llena de dudas, emociones, alegría, etc. Y te hace tremendamente vulnerable ante las compras de puericultura y ante los vendedores de dichos productos.

Fuente: Pixabay. Sé que no tiene mucho que ver con el tema del post, pero me hizo gracia la imagen y tampoco quería poner de portada un producto concreto.

  Cuando nosotros recorríamos tienda tras tienda, buscando el carrito más ideal, con mejor capazo y silla (daba igual el grupo 0 cómo fuera, total, eso no se veía…), peso reducido, estética, etc. no veíamos en ningún momento el absurdo que supone gastarte cerca (o más) de los 1000€ en algo que, a lo sumo, usará durante su primer año de vida. La historia del carrito de Eyre se resume en que está nuevo. Y no por su calidad (que la tiene), ni por lo bien cuidado que está. Simplemente Eyre nunca quiso carro y dejamos de usarlo en cuanto comprendimos que no lo soportaba. Y diréis, “pues haberla dejado llorar, que se acostumbrara al carro”. Bien, si decís eso y pretendéis que lo tenga en cuenta, lo siento, o bien no nos conocéis o no sabéis que somos incapaces de dejar que nuestra hija sufra para “amortizar” un artilugio hecho para nuestra comodidad, no para la suya.

  Con el tiempo nos hemos dado cuenta de todas esas cosas en las que mereció la pena invertir y esas que no. Evidentemente, os hablo desde nuestro punto de vista, de nuestra experiencia, y de lo que ahora, pasado el tiempo, pensamos.

  Si había una cosa en la que teníamos claro que no íbamos a invertir era en la trona. Veíamos tronas supersónicas que rozaban (o superaban) los 100€. Tronas reclinables (si un bebé no se mantiene sentado NO debe comer nada que no sea leche, por lo que es absurdo esa reclinación), con acolchados (quien las diseña no sabe lo que ensucian las personitas cuando comen) y arneses de súper seguridad (NUNCA hay que atar a los peques mientras comen, NUNCA).
Fuente: Ikea.com catálogo de productos

  Y veíamos la archi-conocida trona de Ikea, desmontable, fácil de limpiar, barata (con acolchado y bandeja no llega a 30€)… y tuvimos claro que esa sería la trona en la que aprendería a comer y a disfrutar de la comida nuestra hija. He de deciros que fue de las mejores compras, sin duda alguna.

Pero, ¿en qué merece la pena invertir? ¿y en qué no?

  Son pocas las cosas en las que, a día de hoy, consideramos que vale la pena gastarse un poco más de dinero.

  Si hay algo fundamental, vital, imprescindible, llamadlo como queráis, eso es el sistema de retención infantil para el coche.
Klippan Century, la silla que utiliza Eyre y que le servirá para muchos años
  Compradle el carrito más básico, la ropa más barata, pero, por favor, invertid en un buen sistema de retención, esto es, a contra marcha, con los elementos de seguridad necesarios. Huid de las grandes superficies y buscad un verdadero centro especializado en sistemas a contramarcha.

  Si habéis decidido dar lactancia materna, un buen sacaleches es fundamental. Bien sea porque necesitéis estimular vuestra producción, bien sea para crearos un banco de leche, un sacaleches efectivo y adecuado es muy necesario.
Fuente: web oficial de Medela

  Tengo mi gran preferencia por el sacaleches Swing de Medela, pero seguramente haya alguno más en el mercado que se le asemeje. Yo probé varios, bastante más económicos que este, por cierto, y a parte de ser una tortura, no eran nada efectivos.

  Siguiendo con la lactancia materna (siento no hablaros de artificial, porque no tengo conocimientos sobre biberones y leches de fórmula), tener en casa algún libro sobre lactancia, como “Un regalo para toda la vida” de Carlos González, o “Somos la leche” de Alba Padró (de los que ya os hablé en este post), puede sacaros en algún momento puntual de alguna duda.

  Todo lo demás que venden para la lactancia materna es, bajo mi punto de vista (y me consta, que bajo el de muchas asesoras de lactancia) completamente prescindible (o que no hace falta gastarse mucho). Los discos de lactancia, la mayoría de cremas para los pezones, los sujetadores de lactancia (si fuera de la etapa lactante es mejor ir sin sujetador, lactando es más que recomendable), los cojines de lactancia (uno básico o, al menos, que no cueste 50€ como el mío, “castaña” donde los haya)

  La bañera es otro de esos elementos que a día de hoy no vemos tan imprescindibles. Es decir, sí que es más o menos necesario disponer de algún adaptador o bañerita para nuestro bebé, pero, siendo realistas, las bañeras-cambiador acaban siendo un trasto, ya que son bastante aparatosas a la par que incómodas (poner la tapa-cambiador mientras sostienes a tu bebé mojado en brazos es, a veces, una odisea).

Nosotros, la mayoría de veces, por no decir siempre, bañábamos a Eyre y la secábamos y vestíamos en nuestra cama (mayor comodidad y seguridad)

  La cuna, ese trasto que tantas familias acaban usando para poner la ropa y no para que duerma el bebé. Nosotros, por ejemplo, sí que la usamos, pero como un anexo a nuestra cama, con los barrotes delanteros desmontados, a modo de cuna-sidecar. Así es que mi consejo es: sí, comprad una cuna, pero no, no os gastéis mucho dinero. Pero fijaos sobretodo en que pueda desmontarse la parte delantera (por si, aunque no llevéis idea de colechar, acabáis colechando por el bien de la salud familiar)

  Por supuesto, un gasto muy muy inutil es la ropa. Primero porque nuestras personitas favoritas crecen rapidísimo, y, segundo, porque les gusta ir por el suelo, ensuciarse, y, siendo sinceros, nos sabrá menos mal que estropeen unas mallas baratitas que unos pantalones caros. Las "marcas" por las que siempre nos decantamos para la ropa del día a día (y bodys y pijamas) son Primark, Kiabi, Alcampo y Carrefour. También, si conocéis a alguien que se preste a dejaros ropa, es una gran suerte (que nosotros hemos tenido y tenemos en la actualidad)

  Si por convicción o por necesidad (nuestro caso, ya que, como os comentaba, Eyre no soportaba el carro) os compráis una mochila porta-bebé, es fundamental que ésta sea ergonómica.
Mochila ergonómica evolutiva Emei Baby

  Las "colgonas" son perjudiciales para lxs peques en muchos sentidos, así que buscad una tienda especializada y comprad una buena mochila (y si no, es mejor no portear)

  No os he hablado de los andadores, ya que no lo considero un gasto "tonto", sino perjudicial. Tan malo es el andador que cuesta 100€ como el de 20€.

  Básicamente, estos son los artilugios de puericultura básicos en los que creemos que merece la pena invertir y los que no. Sé que hay muchas otras cosas que se venden para bebés en cada una de sus etapas, pero, en general, todas ellas son prescindibles (vajillas para bebés, cadenas para chupetes, mordedores supersónicos, potitos, yogures de bebé, cereales sin azúcar con el 30% de azúcar, etc.)

  Me gustaría que me hablaráis de esas cosas que comprasteis u os regalaron a las que no le habéis encontrado utilidad real, o esos objetos en los que invertisteis un dinero que a día de hoy veis innecesarios.

Nota: Todas las marcas que cito son como recomendación principal. No me han regalado nada por nombrarlas.

jueves, 29 de marzo de 2018

EDUCAR EN VIOLETA




Educar en violeta es…

  Educar en violeta es educar personas. Ni niñas ni niños, personas.
  Educar en violeta es no llamar princesas ni príncipes. Las princesas crecen pensando que necesitan un príncipe que las salve. Y los príncipes, creyéndose con el derecho y la obligación de estar por encima de las princesas para poder salvarlas (y la presión que para algunos de ellos supone).


  Es no decirle a tu hija que no puede hacer esta u otra cosa por el hecho de ser niña.

  Educar en violeta es no ponerle vestidos incómodos con los que no va a poder moverse con soltura o ensuciarse con libertad. Es no "marcarla" con pendientes para diferenciarla de los niños.


  Cuando educas en igualdad, educas en igualdad. Es decir, eres muy consciente y estás muy convencida/o de esa igualdad. Si no, no sirve de nada. Si no lo estás 100% en algún momento empezarás a educar a hijas e hijos diferente por su género.


  Cuando educas en violeta, estás dispuesta/o a pelearte contra los convencionalismos patriarcales, a desterrar de tu vida y tu entorno el máximo de micromachismos posible. Una vez de pones las gafas violetas, no hay vuelta atrás, has decidido ir a por todas, a crear, desde vuestra familia, un mundo mejor para nuestras hijas.


¿Y si tengo un hijo, también es necesario que lo eduque así?


 ¡Pues claro! Educar en el feminismo no es algo exclusivo de mujeres y niñas. Los niños y los hombres han de educarse en el respeto a los demás, en este caso a nosotras. Educarlos con el ejemplo de ver cómo su madre y su padre se respetan, como hacen las tareas de casa indistintamente, como papá no goza de libertades distintas a mamá, como no hay “cosas de chicas o cosas de chicos”, como no hay actividades exclusivas de “papá con hijo” y “mamá con hija”. Sí, claro que los niños también han de educarse en violeta. Porque serán los compañeros de la vida adulta de nuestras hijas (no me refiero sólo al terreno sentimental, que tiene infinidad de elecciones), compañeros de trabajo que no menospreciarán a sus compañeras por ser mujeres, que no harán comentarios vejatorios hacia ellas. Serán hombres que no se crean con el derecho de disponer de los cuerpos de las mujeres sin su real consentimiento. Serán hombres incapaces de explotar sexualmente a una mujer, incapaces de maltratarla. Claro que es necesario.


  Justo hace unos días leía un artículo en el que la autora decía que de qué servía cambiar las vidas de las mujeres si no cambiaba el escenario donde se iba a desarrollar esa vida. Y tenía toda la razón. Si las mujeres nos liberamos, nos empoderamos, nos reeducamos, pero seguimos desarrollándonos en un terreno tremendamente hostil para nosotras, con mil trabas y millones de micro y macro machismos, de nada nos sirve. Necesitamos un compromiso de la sociedad en general. Mujeres y hombres. Empezando por las familias. Ahí empieza todo. Las familias (sean del tipo que sean, no hablo de modelos tradicionales, hablo de la célula básica de toda sociedad) somos las que debemos empezar con el cambio. Somos las madres y padres de las personas adultas del futuro. Y conforme las eduquemos, serán. Así es que sí, todas y todos tenemos algo que hacer.





Una responsabilidad social


  Por eso, educar en violeta es una responsabilidad que adquieres con el futuro de tus hijas e hijos, con la sociedad de la que formarán parte.


  Nosotros somos tremendamente felices de saber que estamos educando a una mujer libre, que, esperemos, no tenga que soportar ni la mitad de yugos que tuve (y tengo) que soportar yo. Que crezca sin la presión de los estereotipos de género. Que pueda elegir con la libertad de equivocarse, caerse, levantarse y que nadie le ponga trabas por ser mujer. Creemos en el feminismo, en el violeta y en un futuro más equitativo para mujeres y hombres. 

  Simplemente (y a la vez tan difícil) eso es educar en violeta.

jueves, 15 de marzo de 2018

Los libros de casa: "Querida Ijeawele. Cómo educar en el feminismo"

  Siguiendo con la serie de publicaciones dedicadas a las mujeres, madres o no, y al feminismo este mes de marzo, hoy os traigo la review de un tesorito literario: Querida Ijeawele, Cómo educar en el feminismo.

Cómo llegó a casa...

  Un día, buscando un libro de temática feminista en tiendas on-line (cuando te sales un poco de lo "convencional", a veces es complicadísimo encontrar determinados libros) me  salió en recomendaciones Querida Ijeawele. No sabía de su existencia. Pero desde que leí su sinopsis, lo añadí a mi "wish list" (esa que ya es casi interminable)

  Hace un par de semanas, entré a una librería a buscar el "innencontrable" libro. Por supuesto, no lo encontré, pero me compré el libro Idiotizadas de Moderna de Pueblo, y cuando fui a pagar, ahí estaba Querida Ijeawele en la caja.

  Y así, con una mezcla de casualidad y señal, se vino este maravilloso e inspirador libro a casa.

El libro bajo el ojo objetivo...

  A simple vista, es un libro pequeño de tamaño (enorme por dentro), de cubierta verde intenso e interiores sin ilustraciones y en blanco y negro. Consta de 90 páginas, divididas en 15 sugerencias o capítulos.

  La escritora, Chimamanda Ngozi Adichie, es una autora nigeriana que traslada su ser feminista a sus libros. 


Nos sumerge en...

  Querida Ijeawele una carta escrita por la autora a una amiga que ha sido madre recientemente. Mediante 15 sugerencias, le va mostrando lo que es educar en feminismo a su recién nacida hija Chizalum Adaora. 

  Con recomendaciones como "un padre es tan verbo como una madre" o "Porque eres una niña nunca es una razón para nada. Nunca", la autora nos va sumergiendo en una reflexión sobre el camino que llevamos hecho y el que nos queda por andar en la educación feminista de nuestras hijas e hijos.





Después del cuento...

  Da igual si eres madre/padre de hija o de hijo, da igual que aún no haya nacido, o si por el contrario ya es "mayor". Querida Ijeawele nos proporciona herramientas muy útiles para construir junto con nuestras hijas e hijos un futuro de esperanza, de igualdad.

  En casa nos ha hecho reflexionar mucho acerca de lo que hacemos en nuestra crianza violeta, de los micromachismos que aún tenemos integrados. Reconozco que este libro me ha dado algún "bofetón"... Ya la primera sugerencia me dejó "K.O". "Sé una persona plena. La maternidad es un don maravilloso, pero no te definas únicamente por ella" Siempre digo que además de madres somos mujeres. Y admito que casi siempre me cuesta definirme como mujer además de mi faceta de madre.

Opinión...

  Llegados a este punto de la reseña, ¿Qué puedo decir más acerca de Querida Ijeawele
  
  Es un libro imprescindible, para aprender o mejorar en nuestra educación en igualdad. Para ello, es fundamental creer en que somos iguales mujeres y hombres y que otra sociedad más igualitaria es posible. 

  Este libro sólo es una guía para ayudarnos a todas y todos en este camino tan vital como es el de construir un futuro mejor para nuestras hijas e hijos.

jueves, 1 de marzo de 2018

Marzo, mes de las mujeres

Hoy empezamos marzo. Marzo no es un mes cualquiera, aunque debería serlo. De la misma manera que no da igual que seamos mujeres u hombres, aunque también debería dar igual.

Crianza y feminismo. Feminismo y crianza.

  Me he pensado "muy mucho" si tratar durante todo este mes temas relacionados con la situación de las mujeres y sobre el feminismo, era algo relacionado con la maternidad, es decir, con el tema transversal de este blog.

  Y cada argumento a favor o en contra me llevaba a la misma conclusión: Las madres y los padres somos lxs que tenemos la llave de un futuro de nuestras hijas e hijos con equidad y respeto. Es decir, somos las madres y los padres de las personas adultas del futuro. ¿Cómo no va a ser importante que reflexionemos sobre qué camino llevamos y hacia dónde queremos que éste nos lleve?

  No se trata de si eres madre/padre de un hijo o de una hija. Se trata de ahondar en nuestro interior, para después analizar cómo esta el "patio", cómo viven las mujeres de nuestro alrededor (y no hablemos de 1000km más hacia allá...). No por tener un hijo varón estás exenta/o de responsabilidad. No por tener una hija tienes que luchar por ella. Esto es asunto de todas y todos, mujeres y hombres.

  Educar en igualdad (equidad, mejor) implica romper con muchas cadenas. Implica deshacernos de muchos roles aprendidos. Implica asumir que el nacer con vagina o con pene no debe condicionar la educación que demos a nuestras hijas e hijos.

  A Súper Papi y a mí a veces nos cuesta discernir entre los condicionamientos de género y lo que es así y punto, da igual niña que niño. Es muy, muy complicado "deconstruirnos" por completo y educar y criar en base a instintos naturales y evidencias científicas.

  Llevamos las madres y los padres una carga tremenda. La ropa rosa/azul, pendientes a las niñas, juguetes "de niña" o "de niño", actitudes aceptables para uno y otro género, etc son ejemplos de ese lastre patriarcal que llevamos a cuestas.

  El caso es que hay familias que no se plantean nada de esto (bien por desconocimiento o bien por consentimiento) y continúan educando a sus hijas e hijos de manera distinta según su género. Para mí, aquí no debería caber el "cada madre y padre educa como considera", ya que con una crianza y educación igualitaria ganamos toda la sociedad. Mientras que continuando con la tradicional educación machista, perdemos todos, las primeras nosotras y nuestras hijas.

Tradiciones que pesan como cadenas...

  Plantearse romper con la "tradición" es complicado, lo sé. Pero tarde o temprano alguna generación tiene que empezar a cambiar el "chip". Y cuanto más tiempo perdamos (o más generaciónes nos esperemos a dar el salto) más complicado será acabar con toda esta discriminación social, económica, física y laboral que sufrimos las mujeres.

Por nosotras. Por ellas.


  Por nuestras abuelas, madres, tías que han tenido que vivir a la sombra de los maridos. Por nuestras hijas e hijos que merecen un futuro de respeto e igualdad.


jueves, 15 de febrero de 2018

¿Concilia qué? La des-conciliacion familiar en España

  Recientemente se ha creado una plataforma llamada Rompe el Muro por la conciliacion.

  La promueve el Club de las malas madres, y consiste en escribir en su muro virtual un grito por la conciliación laboral y familiar.

Lema de la campaña

  Me parece una iniciativa muy buena para, al menos, que empiecen a escucharse nuestras voces.


Una conciliación de pena...

  Como sabréis, en España, la "conciliación" que se nos permite a las mujeres es de risa. Y digo de risa por no llorar.
  Cuando eres madre, se te proponen varias alternativas para poder compaginar tu vida y trayectoria laboral con tu recién maternidad.

  Vamos a verlas:
-Agotas tus 16 semanas de permiso por maternidad y vuelves al trabajo como antes de ser madre.

-Puedes tomarte las 16 semanas y vuelves con una reducción de jornada (si te la permiten)

-Te tomas una excedencia una vez finalizadas las 16 semanas.

-Dejas indefinidamente tu trabajo (antes o despues de tener a tu bebé)

  Unas cartas con las que pierden madres e hijxs

  Básicamente estas son las "cartas" que tiene una madre en España. Con todas ellas, pierde la partida, sin duda.

Fuente: Pixabay

  Si sólo se toma las 16 semanas, la separación madre-bebé se produce demasiado prematuramente y, sí, lo sé, no es justo para la madre, que le ha costado lo suyo obtener (y mantener) su trabajo, dejarlo. Ni merece separarse de su bebé tan temprano. Pero, estareis de acuerdo en que tampoco es justo que ese bebé se separe de su madre tan pronto, siendo criado por guarderías o, en el mejor de los casos, madres de día o abuelos. Sin hablar de que esto supone en muchos casos, el abandono de la lactancia materna (mucho antes de lo que recomienda la OMS)

  Por supuestísimo que no culpo a las madres que vuelven al trabajo, la culpa no es de ellas, es de este, nuestro sistema, al que no le importamos nada.

  Pongamos que vuelves a trabajar con una reducción de jornada. Con su consiguiente sablazo económico, y, en muchos casos, el cerramiento de unas hipotéticas puertas al ascenso. Sigue sin ser justo ni para la madre ni para el bebé.

  ¿Y si te tomas una excedencia? Muchos son los casos en los que al volver, o ya no existe el puesto de trabajo, o te proponen con mayor o menor amabilidad pactar un despido.
 
  ¿Y si dejas tu trabajo para criar de tu hija/hijo? Dadas las alternativas, muchas madres se decantan por esto. Y, si lo hacen, saben que una reinserción laboral en el futuro será muy muy complicada (o imposible)

Las comparaciones son odiosas...Pero a veces necesarias...

  España es de los países de la Unión Europea con el tiempo de baja por maternidad más bajo. De hecho, estamos años luz de países como Noruega, con un permiso de aproximadamente un año.

  En este enlace podréis echar un vistazo de cómo está el tema en Europa, y así reflexionar al respecto (y, de paso, ponerse de mala leche al ver como estamos)

Mi conciliación familiar...
 
  Como sabréis, antes de tener a Eyre, yo estaba en paro y decidí continuar con este estado de desempleo hasta que pasaran los primeros años de Eyre. ¿Qué supone esta decisión?
 
  Pues supone que estoy criando a mi hija con todo mi tiempo. Estoy disfrutando de ella al máximo, de cada paso, de cada sonrisa, de cada progreso, de cada rabieta...    
  Pero, también estoy desvinculada de un mundo profesional que no estará esperándome cuando decida volver a él. 

  Además, implica una merma económica tremenda (no es lo mismo uno que dos sueldos, por supuesto). Sin hablar de la no-cotización, posibilidad de bajas retribuidas (os reireis, pero el trabajo de la crianza es muy duro físicamente, y el cuerpo se resiente), etc.

  Esta es mi manera de conciliar, la que he elegido. Pero soy consciente de lo que supone. Aún así, creo firmemente en ella.
  
Una brecha que crece más y más...

  Cuando hablamos de conciliación, raramente es el padre el que se plantea alguna de las anteriores opciones (*), perpetuando la brecha laboral y social entre mujeres y hombres (los empresarios prefieren a los hombres, no se embarazan, no paren y, cuando los hijos se ponen malos, los llevan sus mujeres al médico) 

  Mientras las leyes no empiecen a proteger los derechos de las madres (y sus hijas e hijos) en España, no podremos hablar de conciliación, sino de merma salarial, laboral y renuncia de prosperar. Además de niñas y niños no criados sus primeros años de vida como merecen y necesitan.



(*) Aquí quiero explicar que Súper Papi lleva en si empresa más de 10 años, mientras que yo no tenía trabajo remunerado, por lo que, en nuestro caso, la opción de la conciliación por su parte, estaba descartada. Además, su empresa es muy respetuosa con la familia de sus empleadas y empleados, permitiendo que vayan a medicos, reuniones del cole, etc. sin problemas.

jueves, 8 de febrero de 2018

Los libros de casa: Mis imprescindibles de crianza, lactancia y alimentación

  Si me preguntarais con qué libro sobre crianza/lactancia materna/ alimentación infantil me quedaría, me pondríais en un gran dilema. Desde luego, no sabría con cuál quedarme. Todos los que me he leído me han marcado de una u otra manera, han sido lecturas súper enriquecedoras que en más de una ocasión, han supuesto ese "empujoncito" que me ha faltado en algún momento por la falta de confianza.

  Como os decía, soy incapaz de elegir uno sólo, y por eso he decidido hacer una recopilación de mis imprescindibles, esos que han sido reveladores, los que nos han ayudado en la lactancia materna, esos que nos hicieron decidirnos por el Baby Led Weaning y, los que nos ayudan a comprender las distintas etapas por las que pasa Eyre (y todas las niñas y niños) en el sueño y desarrollo.


Lactancia y alimentación respetuosa (y saludable)




  Soy incapaz de hablar de lactancia materna y/o nutrición infantil y no nombrar a Alba Padró (Asesora de lactancia e IBCLC), Carlos González (pediatra) y Julio Basulto (Dietista-Nutricionista).

  Quiero empezar hablándoos de Un regalo para toda la vida. Expuestas las madres como estamos a un batallón de profesionales desinformados en lactancia materna, es fundamental llegar al momento del inicio de la lactancia bien informadas (y aún así a veces nos la dan con queso).

  Este libro es esencial, la lactancia desde un punto de vista científico, médico y antropológico. Carlos González expone las claves para una lactancia materna satisfactoria y duradera, además de aportar la parte más emocional de este proceso fisiológico.

  Siguiendo con la lactancia, en Somos la leche, Alba Padró nos habla del funcionamiento de la lactancia, de los posibles problemas que puedan surgir, de sus etapas, de mitos, etc. Sin duda, otra lectura muy muy recomendable, sobretodo por lo bien estructurado y explicado que está. En el índice podemos buscar concretamente lo que nos interese, por ejemplo, una etapa concreta de la lactancia y podemos ir directamente a la página concreta.

  La OMS recomienda mantener la lactancia (materna o artificial) hasta, mínimo, los 6 meses de edad del bebé. Una vez nuestra hija o hijo cumple unos requisitos básicos que nos indicarán que está preparada/o para ingerir otros tipos de alimentos distintos a la leche, es momento de iniciar la alimentación complementaria. ¿Pero qué método seguir? ¿Papillas o BLW?

  En Mi niño no me come y Se me hace bola, González y Basulto, respectivamente, nos invitan a introducirles la alimentación complementaria de manera respetuosa, atendiendo a las necesidades, gustos y deseos de nuestra hija o hijo, nunca obligándole a comer para que así puedan establecer una relación sana con la comida sólida. Por supuesto, abogan por una alimentación saludable, sin procesados, azúcares añadidos, etc. Además, ambos autores son defensores del Baby Led Weaning, lo que nos sirve de ayuda en caso de decantarnos por este método (no me gusta en exceso llamarlo método, para mí es lo natural y respetuoso)


Saber cómo es su desarrollo, clave para entenderlos y saber acompañarlos


  Recuerdo que el primer libro de este grupo que me leí fue La Crianza Feliz de Rosa Jové. Eyre tenía 4-5 meses cuando calló en mis manos y me lo leí porque, digamos, necesitaba que alguien apoyara nuestra idea de crianza. En nuestro entorno más próximo existen las dos vertientes, la de la crianza respetuosa y con apego, y la "conductista", la de "no la cojas en brazos que se acostumbrará", etc. Rosa Jové "entró" en nuestras vidas para darle evidencia profesional a lo que nuestro instinto nos decía. Parecerá una absurdez, pero nos ayudó tremendamente a ganar en confianza (sobretodo cuando necesitábamos respuestas fundamentadas para esas críticas que recibíamos. Desde luego, un libro revelador. Gracias infinitas...

  En la misma dirección camina Bésame mucho de Carlos González. El apego, el amor, el brindarles el máximo de contacto y afecto a nuestras hijas e hijos, el dejarnos de tantos métodos de adiestramiento y empezar a disfrutar de la crianza con instinto.

   Si hay dos cosas que nos quitan el sueño (nunca mejor dicho) a muchas madres y padres, es el tema del sueño de nuestras hijas e hijos y su evolución. Lo otro que nos preocupa son las rabietas, y, sobretodo, las herramientas que podemos tener para afrontarlas. Sobre ambos temas, nos habla Rosa Jové en Dormir sin lágrimas y Ni rabietas ni conflictos. Tanto en un libro como en el otro, Rosa Jové nos habla de las distintas etapas por las que (casi) la totalidad de las y los niños pasan respecto al sueño y las rabietas y como afrontar de una manera respetuosa cada una de ellas. Dormir sin lágrimas lo consultamos a menudo para entender las fases por las que va pasando Eyre sin desesperarnos por saber si es normal o no. Y, por supuesto, ahora que estamos en "los terribles 2 años" Ni rabietas ni conflictos es nuestro fiel compañero de crianza.

Me gustaría dejar claro...

  Que ninguno de estos libros son métodos de nada. En ninguno de ellos se dan instrucciones para enseñarles a los peques a nada (¿Cómo se enseñan procesos fisiológicos que ya vienen de "fábrica"?) Simplemente, se nos dan herramientas a las madres y padres para gestionar esas fases naturales de nuestras hijas e hijos. Siempre desde el respeto y priorizando su bienestar.

  Con esto quiero decir, que si esperáis encontrar en estos libros instrucciones para "enseñar" a comer o a dormir o a "comportarse" a vuestros peques, ya os aviso que no lo encontraréis. 

jueves, 1 de febrero de 2018

Una desinformación que arruina lactancias

  La lactancia es algo natural, fisiológico, mamífero... Pero, sin embargo, muchas mujeres experimentan (experimentamos) distintos problemas, que Casi nunca se deben a problemas o defectos reales de nuestros pechos.

  Como muchas (y muchos) sabréis, mis principios en la lactancia no fueron fáciles (muy complicados, diría) Unos pezones planos que no lo eran, un mal agarre (solucionado en 5 minutos por una buena asesora), una (supuesta) falta de leche genialmente solucionada por el personal sanitario con muestras de Almiron, etc hicieron de mis comienzos en esta andanza una carrera de obstáculos. La información previa, el grupo de apoyo a la lactancia, Súper Papi y mi cabezonería, hicieron, sin duda, que no me desmoronara y consiguiera esa lactancia deseada de 6 meses exclusiva y hasta hoy (y lo que nos queda)



Echando la vista atrás...

  Hoy, echando la vista atrás, me lleno de rabia. Pienso en cuántas mujeres como yo salen del hospital con sus muestrecitas, con su supuesta hipogalactia, con sus pezones "inservibles"... Y bien por falta de información, bien por falta de apoyo profesional y/o familiar, se conforman con ese destino gobernado por profesionales sin conocimientos y farmacéuticas sin escrupulos.

  Desde que conseguimos esa añorada lactancia en exclusiva, han sido varias las piedras que nos hemos encontrado. Y la pena, la rabia, la impotencia, es saber que esas "piedras" han sido pediatras, farmacéuticos y personal sanitario en general dando consejos obsoletos (y peligrosos) acerca de la lactancia.

  En nuestro Centro de Salud hemos tenido que escuchar de cada burrada (que me perdonen los asnos) que bien podrían habernos arruinado la lactancia de no haber estado convencida e informada al respecto.

  Profesionales anclados en el pasado... Y e-lactancia, nuestra gran aliada

  La enfermera de Eyre, como ya he comentado alguna vez, es la embajadora de la ranciez alimentaria. De la teta cada 3 horas y 10 minutos en cada una. La de "despiértala a media noche para darle la última toma y que te alargue" señora, la demanda de Eyre es mucho mayor de lo que piensa y no solucionaría nada con su método). Fan número 1 del "Primer Danone" y de las leches de continuación como sustituto ideal de la leche materna. Y, por supuesto, la "tetanalgesia" para ella es una chorrada de madres modernas. Cada vez que vamos, le dan micro-infartos, ves como le tiembla el ojo de no poder rebatirme.

  Pero esto ya más o menos ya lo sabíais.

  Últimamente ha sido el colmo de la acumulación de despropósitos.

  Pediatras de urgencias recomendándome no darle el pecho durante una gastroenteritis por lo supuestamente indigesta que es la leche materna.

  Alergólogos recetándome medicamentos supuestamente incompatibles con la lactancia y, lo que es más grave, riéndose y menospreciando una lactancia plenamente instaurada y de las que cuesta encontrar (lo digo por los casi 2 anos de lactancia que llevamos, que no es, por desgracia, lo habitual)

  Farmacéuticos diciendole a Súper Papi que saben más que el equipo de e-lactancia y que no puede darme nada compatible con el resfriado.

Imagen de e-lactancia.org


  Este sábado pasado me realicé una Resonancia Magnética. Antes de acudir a la cita, consulté en e-lactancia (la Biblia de cualquier madre lactante concienciada) la idoneidad de la prueba. Las indicaciones de la plataforma son claras: la prueba en sí es 100% compatible con la lactancia. En el caso de administrar contraste, casi todos son compatibles y los que no lo son, son sustituibles por otros que sí lo son.

  Mi sorpresa llegó cuando en el formulario de cobsentimiento se indicaba claramente que en caso de madres lactantes y administración de contraste (cualquiera) debería esperarse 24 horas mínimo para retomar la lactancia. Terrible. Obsoleto. Un despropósito.

Un ejercicio de responsabilidad, ética y humildad...

  La ignorancia no es mala, de hecho, yo me considero una de las personas con más lagunas de conocimiento que conozco. Lo malo, lo terrible, es ser ignorante de un tema, no reconocerlo, y, encima, "soltar" tu ignorancia sin miedo ni pudor.

  Es tan fácil (y a la vez implica un ejercicio de humildad plena) como decir "desconozco la idoneidad de x fármaco, déjame que lo consulte en e-lactancia" Pero, para ello es necesario:

1° Conocer la existencia de e-lactancia

2° Admitir que eres médicx pero no todopoderoso y sabelotodo.

  Imaginad si esas recomendaciones caen en una madre desinformada, sin apoyo familiar, con plena confianza ciega en el personal médico que la atiende, con miedos e inseguridades. ¿Qué ocurre entonces? Que ante una gastroenterítis, esa madre privará de su pecho a su bebé, que tomándose un antihistamínico (compatible) suspenderá la lactancia, que se resfriará y dejará de darle teta a su hijx, y un largo etcétera, hasta suspender incluso de forma definitiva una lactancia sin problemas.

  ¿En serío alguien sigue preguntándose el por qué de las bajas tasas de lactancia? ¿De verdad? Con profesionales así, boicoteando gratuitamente lactancias instauradas, no me extraña.

Profesionales que aún nos hacen tener esperanzas...


  Por contra, y gracias a muchas mentes despiertas, existen muchxs otrxs profesionales comprometidos con su profesión, y conocen la importancia de la lactancia materna, la promueven y la respetan. Por desgracia, siguen siendo los menos.

jueves, 7 de diciembre de 2017

Los cuentos de casa: Entre Avellanos

Como llego a casa...

  En Facebook sigo entre otras páginas la de la asociación de promoción de la Lactancia materna AMAMANTA. Y en ella fue donde conocí esta joya solidaria.




  Así es que me puse en contacto con una de las autoras, Julia Pérez , para comprar un ejemplar. Una parte del precio, va destinada a una de las asociaciones con las que ellas han decidido colaborar, dedicadas a la protección de la infancia, los animales y el medio ambiente. Yo elegí AMAMANTA, por su gran labor y porque gracias a un taller suyo, logramos sacar adelante nuestra lactancia.



El cuento bajo el ojo objetivo

  Entre Avellanos es un cuento cortito, de unas 25 páginas a color. Está fabricado en papel de alto gramaje sin llegar al cartoné. 

  Es un libro clásico, con ilustraciones maravillosas, sin solapas ni pop-ups.

Nos sumerge en la historia de...

  La Osita Inés es una osezna que vive feliz en su bosque, con sus amiguitos de siempre y su familia.



  Pero un día, su familia y ella tienen que mudarse a otro bosque, donde no conocía a nadie.

  Poco a poco, Inés va abriéndose a la nueva vida y con la ayuda de su madre y animales generosos y amables, encuentra su lugar y nuevos amigos en el bosque de avellanos.

  Las autoras, Julia Pérez y Eugenia Núñez, han sabido crear un cuento divertido a la par que entrañable y precioso.

Después del cuento...

  La ternura que nos aporta la osita Inés y sus amigxs, algo tan fuerte como la amistad, la confianza en unx mismo, la superación de dificultades y, sobretodo, la adaptación a cambios de vida, son valores que podemos encontrar en este adorable cuento.

  Está recomendado para tratar con lxs peques cambios de domicilio, de situaciones familiares, y, en general, cambios en sus vidas.

Opinión

  Entre avellanos fue de los primeros cuentos "con chicha" que llegaron a casa. Y desde que entró por la puerta, me enamoró. 

  Su ternura, su mensaje, sus ilustraciones y la solidaridad de sus autoras hacen de Entre Avellanos el cuento perfecto para hacerse un hueco en la biblioteca de cualquier familia, ya que es adorable tanto para peques como para papis.

  Si os apetece comprarlo, os dejo su página de Facebook, donde he visto además, que tienen hasta el día 11/12 una promoción Navideña. 

viernes, 3 de noviembre de 2017

Los cuentos de casa. Elmer


Como llego a casa...

  Elmer se instaló en casa las Navidades pasadas. Se lo trajeron los Reyes Magos a Eyre en casa de tía Miriam-Miriam.


  Tía Miriam es una apasionada de los cuentos y álbumes infantiles, sobretodo de los que aportan valores y dejan huella.


El cuento bajo el ojo objetivo

  La edición de Elmer que tenemos es en catalán (en casa hablamos valenciano y nos gusta tener libros y cuentos en este idioma para la peque)



  Es de papel tipo plastificado, con colores muy brillantes. Al ser de papel, aún no se lo dejamos libremente a Eyre, pero sí que se lo enseñamos y contamos.



  Es liso, sin solapas ni pop-up, lo que lo hace un cuento ligero para llevar. Además, cuando se lo leemos, se puede concentrar más en la historia.

Nos sumerge en la historia de...

  Elmer es un elefante de colores, alegre y diferente al resto de elefantes. Él es el que alegra los días a sus compañeros de manada.

  Pero Elmer no es feliz siendo único, él quiere ser como los demás, gris, y pasar desapercibido.

Después del cuento...

  Nuestro amigo el elefante de colores nos enseña una lección vital. La diferencia no es mala. Tenemos que aprender a sentirnos cómodos con nuestras cualidades y peculiaridades.

  Cada cual tiene su lugar, sólo tenemos que buscarlo. Y la manera de encontrar nuestro sitio es aceptándonos y potenciando nuestras cualidades.

  Todas las personas somos diferentes, pero a la vez iguales, eso es lo que nos recuerda Elmer en este cuento.

Opinión

  Desde que la Reina Maga le regaló el cuento a Eyre, Elmer se ha convertido en uno de nuestros cuentos favoritos.

  Nos gusta educar en diversidad, pero a la vez en igualdad. Cada persona tiene sus cualidades, todas necesarias y buenas.


  Elmer nos ha enseñado el valor de la individualidad y de la diversidad.

viernes, 27 de octubre de 2017

Collares de ámbar, ¿eficacia real o placebo?

  Este verano a Eyre le salieron 4 muelas casi simultáneamente. Sé que hay muchos especialistas que coinciden en que el dolor de la dentición es un mito, pero el caso es que la coincidencia (o la realidad) es que en cada brote de salida de dientes, Eyre está muy inquieta y molesta.

  Así es que después de mucho leer y escuchar opiniones, decidimos comprarle un collar de ámbar báltico.

  La teoría de estos collares se basa en una sustancia llamada ácido succínico que es liberado por los pinos junto con su resina.      Este componente tiene propiedades analgésicas, que se conservan en el estado fosilizado de la resina, es decir, en el ámbar.

  Estos collares están fabricados con ámbar procedente de pinos del Báltico, y se les supone (y digo "se les supone") unas propiedades calmantes de los dolores.

  A parte de collares, existen pendientes y pulseras (desconozco si más complementos) para que podamos usarlos donde tengamos el dolor. Es decir, si lasmolestias sonde denticion,garganta, cuello, tendremos que comprarnos un collar. Si es cuestion de brazos, manos, pulsera.

  Como necesitabamos algo para las molestias que le ocasionaba la dentición de Eyre, y yo quería probar también si me funcionaba con mis casi constantes dolores de cuello (tengo varias hernias, protusiones, etc) nos compramos un collar para cada una en una tienda especializada, ya que sus piezas de ámbar tenían todos los certificados de origen y calidad.



NUESTRA EXPERIENCIA

  Fue en julio cuando adquirimos los collares, y desde que salimos de la tienda lo llevamos puesto.

  Para dar la valoración, se me plantea un problema, y es que evidentemente no sé cómo hubiera llevado la salida de las últimas muelas de no llevar el collar. O cómo me hubiera dolido el cuello a mí (bueno, eso si lo sé, son años de experiencia)

  Trataré de ser lo más objetiva posible.
Con Eyre no hemos notado nada. Cuando ha tenido otro brote de dentición, ha estado inquieta e irritada. Si que es cierto que comparando estos brotes con collar respecto a los anteriores sin collar, parece (digo "parece" porque no sé si nuestra percepción es fruto de la sugestión de saber que lo lleva puesto o de la realidad) que ha estado menos molesta. Evidentemente, como comentaba antes, no sabemos de no llevarlo cómo hubiera sido.

  Además, al principio toleraba llevarlo y de un tiempo a esta parte se lo arranca. Así es que lo tiene guardado, ya que tampoco vemos que le alivie o le sirva de mucho.

  En mi caso sí os digo con total sinceridad, que a mí me duele el cuello con la misma intensidad y las crisis me duran lo mismo. Así es que, al menos para mí, el ámbar báltico no cumple sus promesas analgésicas.

¿A DÍA DE HOY, VOLVERÍAMOS A COMPRAR LOS COLLARES DE ÁMBAR?

  Conociéndome, sé que aún sabiendo que a mí no me funcionaría, yo me lo compraría. Me parecen muy bonitos.

  Pero centrándome en sus promesas y supuestas propiedades, para mí no las cumple. Por eso, no recomendaría comprarlos.

  He llegado a la conclusión que los dolores, en general, hay que tratarlos de otra manera (si tienen tratamiento, claro)

  Es decir, las molestias de la dentición es algo por lo que tienen que pasar, y nosotros podemos aliviarles dándoles un mordedor frío, un "polo" de fruta o leche, etc. Pero no creo que vayamos a aliviarles poniéndoles un collar.

  En mi caso, sin ejercicio y sin tratamiento de fisioterapia, no hay collar que me quite mis dolores.

Pero igual es cuestión de "fe", ¿no?

  Quizá si hubiéramos creido desde el principio en sus propiedades, sí que hubiéramos notado esos efectos calmantes. 

  Pero es que a día de hoy, en esto de los productos para bebés, somos más que escépticos y siempre que probamos algo nuevo somosmuy exigentes.



  Conozco madres y padres que hablan maravillas de estos collares, así es que no puedo decir tajantemente que no funcionan, sólo que a nosotras no nos han servido para nada.

  Si los habéis probado o vuestros peques los llevan, ¿habéis notado mejoría?