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viernes, 19 de octubre de 2018

Cómo hacer BLW y no morir en el intento

 Hace más o menos 2 años ya que empezamos con Eyre en esto del Baby Led Weaning. En aquel momento no sabíamos nada, sólo unas nociones de lo más básicas, las normas de seguridad, requisitos y poco más.

  Información "oficial", poca, por no decir ninguna, la verdad. Más bien nos encontramos mucha desinformación (desactualizada) y miedos fruto de dicha desinformación.

  Toda la información que recabamos antes de empezar provenía de libros (Mi niño no me come de Carlos González y Se me hace bola de Julio Basulto, sobretodo), artículos de internet, algunas nociones que nos explicó Marisa, la matrona del taller de lactancia, y muy poco más. Empezar así, con su pediatra y enfermera en contra, con un entorno muy "papillero", y con nuestros propios temores, es ciertamente complicadísimo.

  Es difícil expresar con palabras nuestro sentir al escuchar contínuamente que eramos, como poco, unos inconscientes. No, no es sencillo escuchar (con las miradas que acompañan a las palabras) que estábamos poniendo en peligro la salud de nuestra hija por no esperar a los 10 meses para la introducción de la carne de cerdo, o, por darle fresas antes del año.
Fuente:Pixabay

  Súper Papi de pequeño era delicadísimo para comer. Y no porque no le gustaran cosas, sino porque con él siempre utilizaron el método "come lo que yo te diga, cuando te lo diga y como te lo diga" y el "hay que comer de todo" (de todo lo que a mí me guste, claro).

  Por otra parte, yo soy multialergica alimentaria (combo lactancia artificial+introducción masiva de alimentos+introducción tardía de alimentos con alto potencial alérgeno).

  Con estas papeletas, era fácil decidir que no queríamos seguir con lo "tradicional" (que no natural, si no, preguntadle a los habitantes de las cavernas...)

  Y con estas premisas, nos embarcamos en la alimentación autorregulada y libre de triturados que supone el BLW.

CUANDO BUSCAS INFORMACIÓN, Y SAN GOOGLE TE BOMBARDEA CON ANUNCIOS DE APARATEJOS SUPUESTAMENTE IMPRESCINDIBLES PARA EL BLW


  De todxs es sabido que en cuanto buscas sobre un tema en internet, casualmente, todos los anuncios a partir de ese momento te ofrecen productos sobre ese asunto del que querías información. Y, claro, tú, madre y/o padre novato, buscas orientación acerca del Baby Led Weaning, y de repente, te aparecen cientos de artículos súper imprescindibles para que tu hija o hijo coma sólo y se autorregule.

  Pues bien, con algunos de esos "cacharros", caímos. Sin embargo, otros nos han resultado de grandísima ayuda, para que no resulte caótico o excesivamente sucio (hay que tener claro desde el principio que cuando dejas a un peque comer y experimentar solo, el zafarrancho está servido)

LOS "MUST HAVE" PARA PRACTICAR BLW


  Para no extenderme demasiado, y tampoco dejarme ningún tip en el tintero, ahí va, en formato lista, nuestros imprescindibles:

-Lo sé, ya os he hablado varias veces de ella, pero es que es MUY práctica. La trona Antilop de Ikea. Al principio, con bandeja y reductor (súper práctico, al ser hinchable se adapta al tamaño del peque y al ser plastificado y extraible, se lava muy fácilmente) y luego ya, sin nada. Es una aliada de 9 (las patas espatarradas es su único "pero"). Es desmontable y fácil de lavar (en la ducha, con el chorro y un poquito de lavavajillas se queda impecable)

Fuente: Pixabay


-Un hule en el suelo es de gran ayuda. Todo lo que le cae, puede ir diréctamente a la basura sin ensuciar el suelo. Además, si disponemos de dos hules, uno podemos lavarlo en la lavadora mientras usamos el otro.

-Baberos impermeables en invierno y sin ropa en verano. Vital para no pasarte el resto del día "frota que frota" con la ropa de tu peque. Así el "post-comida" se hace más rápido: quitas babi, lavas manitas y boca (y, seguramente nariz, orejas y algo de pelo) y ya está.

-Un plato de silicona anti deslizante es de ayuda, sobretodo para la época en la que descubren el fenómeno "plato volador". Estos platos se adhieren bastante bien a las bandejas de las tronas, y para cuando descubren cómo despegarlo, ya son más mayores y ya no les motiva tanto el ver volar comida. ¿Alguna marca? Nosotros compramos el Mini Matt, pero existen seguramente más fabricantes (fiables y seguros) donde elegir.

-Un vaso de plástico con dos asas. Al principio, sobretodo, que su motricidad es más basta, les ayuda mucho para cogerlo con las dos manitas. Después con vasos normales de plástico les vale (y en cuanto controlen más, cristal)

-Cubiertos pequeños tipo postre. Como sus manitas son tan pequeñas, van genial. Después, podemos ofrecerles cubiertos "junior" de mango de plástico que pesan menos y cuando veamos que tienen interés en cortar su comida, un cuchillo tipo "cubertería barata", de los que no cortan, a poder ser, de mango también de plástico. Eyre tiene el cuchillo KiddiKutter que corta la carne, el pan, tortilla, etc pero no puede cortarse a sí misma. Este cuchillo está muy bien, pero, sinceramente, hace la misma función que los cuchillos de "cubertería mala" pero costando bastante más.
Fuente: Pixabay



-Como sabéis, cada alimento nuevo debe ser introducido durante 3 días. Esto puede resultarnos complicado a la hora de elaborar los menús semanales. Pensad que, por ejemplo, durante 3 días seguidos, la comida de casa tiene que llevar calabacín. Por no hablar de la limitación de combinaciones al principio. Por ello, por una parte resulta súper útil hacerse un calendario de introducciones, en el que aparezcan como primeros alimentos a introducir, aquellos más comunes en casa (por ejemplo, pollo, pasta, lentejas, patata, cebolla,...) Así, podremos empezar a hacer combinaciones con más sentido nutricional desde casi el principio. Por otra parte, elaborar un planning semanal de comidas en combinación con el calendario de introducciones, en el que especifique lo que va a comer el peque y lo que comerá el resto (será "lo mismo", pero al principio con variaciones. Ejemplo: pasta con verduras. La niña o niño tiene introducida la pasta, la cebolla y la zanahoria, y en esos días estamos introduciéndole el calabacín. El peque comerá lo que ya tenga introducido, y nosotros, la pasta con esas verduras más las que nos gusten, queso, etc) El primer día comeremos pasta con verduras + calabacín, el segundo pechuga de pollo con verduras a la plancha + calabacín y el tercero, paella de verduras introducidas + calabacín. Creedme que, aunque a priori parezca un rollo, resulta muy práctico.

-Por último, un porta-comida o un tupper bueno para llevar al principio su comida. Nosotros usábamos uno con varios compartimentos, así llevábamos la comida, fruta, un poco de pan...En poco tiempo, esto no os hará falta, ya que si salís a comer, en cualquier sitio pueden prepararle algo "normal" a vuestro peque.
Fuente: Pixabay


Realmente no es necesario mucho para que nuestras hijas e hijos aprendan a comer de una manera sana, respetuosa y agradable

  Pues no. Como habéis podido ver, no necesitamos muchos trastos, ni gastarnos mucho dinero para hacer BLW. Sólo son necesarias cuatro  cositas básicas, paciencia, amor, y muchas ganas de aprender y disfrutar. Convertir el momento de la comida en una reunión familiar, donde todos aportemos, y que sea un rato agradable, sin prisas, malos rollos ni avioncitos (tendríais que ver lo que le gusta ahora a Eyre que le de el yogur haciendo el avión...) Este es, para mí, uno de los objetivos del Baby Led Weaning. Además de empezar a formar futuras personas adultas con hábitos alimenticios saludables y sin animadversiones hacia la comida.


viernes, 14 de septiembre de 2018

Los 2 años, edad explosiva y emocional.


  El verano parece que está cogiendo ya su tren de vuelta hasta el año que viene...

   Ay, perdonadme...Después de tantos meses con el blog criando telarañas, quizá debería presentarme de nuevo.
Soy Súper Mami (aunque cada vez me queda menos de Súper), me acompañan en la vida Súper Papi y Súper Eyre (ella sí que es cada vez más Súper...) y en estos momentos estoy sobreviviendo a su aDOSlescencia, su erupción dental masiva y su batiburrillo emocional.



  Entre micro toma y micro toma, cuando las rabietas me lo permiten y el sueño no me hace caer rendida, he ido escribiendo este post-resumen del verano, de vivencias y reflexiones.

LOS TERRIBLES DOS (no me gusta nada esta expresión, ya os lo digo)


  Uno de los principales motivos por el que llevo desparecida este tiempo es porque, pese a saber que llegarían, me han pillado por sorpresa tremendamente sus 2 años y todo lo que ello comporta.



  Ahora mismo, Eyre es toda emociones extremas. Es cierto que nunca ha sido una niña tibia (y es algo que me encanta de ella) y siempre ha mostrado un gran carácter y siempre hace valer su opinión y deseos. Pero claro, seamos sincerxs, mientras puedes "manejarla" pues bueno, vas tirando. Pero ahora que tiene bastante dominio del lenguaje, conoce más cosas, y en definitiva, es más mayor, a veces se hace cuesta arriba cuando tenemos que llegar a acuerdos con ella.


  Por ejemplo, para que os hagáis una idea: ella quiere subirse siempre sola a la silla del coche. Si vamos con tiempo, se sube ella sola. Pero claro, hay veces que vas con prisas y no puede ser. Entonces se enfada (y con razón, ella puede subirse sola, y lxs peques no entienden de prisas adultas).
  Las personas adultas llevamos un ritmo que les arrastra, y no siempre pueden (o quieren) comprender (pensemos en lo mucho que ceden ellxs y lo poco que lo hacemos las madres y padres...)

  Otra característica de esta etapa, está siendo su mayor independencia física. Día tras día aprende a hacer cosas nuevas, cada vez mas arriesgadas. 
  Desde muy peque ha tenido muy desarrollada la psicomotricidad, y claro, ahora no iba a "frenarse". Es acróbata de vocación, está claro. Y nosotrxs no tenemos más que cuidarla sin entorpecer su evolución.

  Por otra parte, este verano ha sido (como todos sus veranos) un verano de dientes y los malestares que traen consigo. Ahora ha sido el turno de los 4 molares externos, 4 mastodontes saliéndole uno detras de otro de sus encías. Y esto, como era de esperar (todos sus brotes dentarios han sido igual) le ha hecho estar irritable, con cacas muy ácidas, no toleraba el cepillado de dientes en condiciones, muchas babas... Ahora, pasado el gran calor, ya tiene las 4 muelas fuera y puede descansar tranquila.

Por otra parte, y muy ligado tanto a sus emociones como a la erupción de las muelas, Eyre empezó a mordernos. A nosotros, a los yayos, a otrxs peques... Cada vez que muerde, le decimos que comprendemos que esté cansada/contenta/enfadada/le duele la boca, pero que morder hace daño. Poco a poco, y después de trabajar con ella de una manera siempre respetuosa, hemos conseguido que canalice sus emociones de otras maneras. No bajamos la guardia, pero parece que está más controlado el tema.



UNA DEMANDA DE TETA MAYOR QUE LA DE UN RECIÉN NACIDO


  Todas las que deis lactancia materna a vuestras hijas e hijos, sabréis que esta atraviesa varias crisis o etapas con unas características y una temporalidad muy marcada.



  Gracias a mi pequeña (pequeñísima) formación sobre lactancia y a los libros y artículos de los que me voy empapando, conocía de la existencia de la crisis de lactancia de los 2 años (parece ser que es la última. Si sobrevives a esta, ya el resto es "pan comido")

  Pues sí, esta crisis existe. Está plenamente relacionada con todos los cambios que está realizando. Digamos que está en una etapa a caballo entre ser un bebé-niña que depende de nosotros 100% y ser una niña más autónoma. Como lo percibo yo es como si del juego del pilla-pilla se tratara. Ella "sale a correr", explora, juega, crece, evoluciona... Pero necesita volver a "mare" (nunca mejor dicho) para estar a salvo. Tiene que ser ese vértigo que se siente cuando te aventuras a hacer cosas nuevas.

  No lo negaré, han habido días (y noches) de plantearme que podía ser momento de destetar. Pero gracias a unas conversaciones que tuve con unas mamis con peques "mayores" lactando (y que ya habían pasado los 2 años), conseguí las herramientas para sobrellevarla, y aprender a pactar y negociar con Eyre algunas tomas que empezaban a ser muy agobiantes para mí.

  Ahora, aunque continúa adorando su teta y mamando a demanda, va respetando más mi sentir cuando le digo que no puede ser por X razón. Su madurez cada vez mayor le permite comprender que a veces mami está cansada, o muy cargada como para que ella mame, etc.

HEMOS SOBREVIVIDO AL VERANO DE LOS 2 AÑOS-HAY QUE QUITARLE EL PAÑAL SÍ O SÍ


  Sinceramente, pensaba que esto ya lo teníamos superado las madres y los padres de hoy en día. 

  Pensaba, y os digo la verdad, que eso de quitarles el pañal el verano en el que ya tienen los 2 años, era, como poco, parte del pasado, de esa cultura rancia en la que se obliga a todas las niñas y niños a cumplir una serie de requisitos estandarizados como si fueran todos iguales.

  Pensaba (desde mi burbuja, ya veo) que ya todas las madres y padres sabian que el control de esfínteres era un hito madurativo del desarrollo de cada peque.

  Y pensaba, ilusa de mí, que el entorno nos respetaría por haber decidido (ironías del vocabulario y de la vida) respetar a nuestra hija y a sus procesos fisiológicos y madurativos.

  Pero no, ninguna de mis creencias ha sido cierta. Este verano, como todos los veranos, a las niñas y los niños de 2 años (sean de enero o de julio) se les quita el pañal y se les obliga a hacer pipi y caca en orinales y/o wc. Y, en más de una ocasión, se les riñe o ridiculiza cuando se les "escapa" (no, amigxs, no se les escapa, se lo hacen encima porque no controlan esfínteres)

  Al mismo tiempo, se atreven a hacer observaciones al ver que Eyre aún lleva pañal. No, "aún" no lleva pañal, es que es su apoyo para recoger sus deposiciones hasta que sea capaz, por ella misma, de controlarlas. Y no, no es un fracaso ni de ella ni de nosotros como padres. El fracaso está, bajo nuestro punto de vista, en forzar a las niñas y niños a cumplir unos estándares cuando no son iguales entre ellxs.

  Pues bien, Eyre, aunque a veces hace pipi y/o caca en el wc, necesita del pañal para la mayor parte del día (como muchos de esos peques. No digo todos, ojo)

  Y nos hemos topado con observaciones (a nosotros y a ella, que son las que más nos duelen), y también de personas que le han quitado el pañal en nuestra ausencia sin consultarnos.

  Y eso acarreó que Eyre estuviera más nerviosa que de normal.

  ¿Tan difícil es respetar a las y los niños? ¿En serio? Lo que consiga tu hija o hijo, es cosa suya, no te van a dar ningún premio porque ande antes, hable antes que el peque del vecino o le quites el pañal antes que a su amiguita (aunque tengas que cambiarle 50 veces de ropa al día)

  Pero bueno, lo dicho, hemos sobrevivido, y sobretodo, Eyre sigue a su ritmo y sin presiones.


EL SECRETO PARA SOBRELLEVAR ESTA ETAPA Y ACOMPAÑARLA DE LA MEJOR MANERA POSIBLE

  ¿El secreto? Respetarla, tener paciencia y comprensión con ella, dialogar (aunque son pequeñxs, entienden las cosas si se las decimos con palabras que entiendan), no gritarle (aunque a veces es imposible no hacerlo por situaciones personales, lo más adecuado es que no entiendan que con gritos se consiguen las cosas) y, por supuesto, en nuestra manera de entender la crianza, siguen sin entrar los cachetes, los empujones ni las ridiculizaciones.

  Tenemos claro que esta etapa "dificil" pasará, y la estamos sobrellevando con amor y mucho respeto.

jueves, 21 de junio de 2018

Mi Tribu

"Grupo social primitivo de un mismo origen, real o supuesto, cuyos miembros suelen tener en común usos y costumbres."
  
  Esta es la definición que nos proporciona la RAE de la palabra tribu.

  Y yo hoy vengo a contaros que he encontrado el verdadero significado de la palabra tribu.

  Así, de casualidad, un día te atreves a sacarte la teta en el parque y a decir (no sin miedo) que no le has dado papillas a tu hija. Y aparecen dos súper mamis que no sólo no te juzgan (como ya andamos acostumbradxs las mamis y papis que estamos fuera de la generalidad) sino que comparten y apoyan tu manera de crianza.

  Han llegado en un momento fundamental, en el que la crisis de los dos años ya estaba haciéndome dudar del camino que decidimos tomar. El hecho de comentar que he dormido mal porque Eyre ha estado demandándome teta toda la noche, y encontrar sólo apoyo, ni un "chica, no seas tonta, déjala en su habitación, y si llora, pues ya se acostumbrará" No sé si entenderéis lo que supone no sentirse juzgada, pero cuando eres madre, todxs te miran con lupa.


  Poder hablar de lo que nos preocupa de la crianza, sin vergüenzas, sin reparos. Compartirnos "trucos", juegos para entretener a las "raspillas", recetas, experiencias... Avisarnos de talleres y charlas que nos interesan para ir juntas. Preguntarnos todos los días cómo estamos, porque sabemos, que en esto de la maternidad, las madres somos las primeras olvidadas.

  Los peques comparten (o no) sus juegos y juguetes. Sin agobios, sin juicios. Se quieren, se abrazan, pero también tienen días de no quererse ni abrazarse. Y no pasa nada.

  Somos las que nos vamos de los bares si se niegan a cocinarles a los peques algo sano, las que curamos (o intentamos curar) todos los males con tetanalgesia, las que "no trabajan" pero no paran en todo el día.

  Las que nos llevamos las existencias de plátanos de la verdulería. Las que vamos con la aplicación del móvil Ingred viendo los ingredientes de cada cosmético que compramos (para lxs peques o para nosotras)

Fuente:Pixabay

  Como os comentaba, conocerlas ha sido un gran descubrimiento. Sólo lamento no haberlas encontrado antes. La maternidad está llena de luces, pero también tiene muchas sombras. La sombra de la soledad, del insomnio, de la inseguridad... y tener al lado a mujeres que están pasando, han pasado o pasarán por las mismas situaciones, es de gran ayuda para no volverte loca en la soledad de quien elige un camino diferente. Sí, sin duda, haberlas encontrado antes hubiera sido de gran ayuda. Pero nunca es tarde.

  Gracias chicas.

Nos vemos en el parque del niño azul para intentar arreglar nuestro mundo.


jueves, 8 de febrero de 2018

Los libros de casa: Mis imprescindibles de crianza, lactancia y alimentación

  Si me preguntarais con qué libro sobre crianza/lactancia materna/ alimentación infantil me quedaría, me pondríais en un gran dilema. Desde luego, no sabría con cuál quedarme. Todos los que me he leído me han marcado de una u otra manera, han sido lecturas súper enriquecedoras que en más de una ocasión, han supuesto ese "empujoncito" que me ha faltado en algún momento por la falta de confianza.

  Como os decía, soy incapaz de elegir uno sólo, y por eso he decidido hacer una recopilación de mis imprescindibles, esos que han sido reveladores, los que nos han ayudado en la lactancia materna, esos que nos hicieron decidirnos por el Baby Led Weaning y, los que nos ayudan a comprender las distintas etapas por las que pasa Eyre (y todas las niñas y niños) en el sueño y desarrollo.


Lactancia y alimentación respetuosa (y saludable)




  Soy incapaz de hablar de lactancia materna y/o nutrición infantil y no nombrar a Alba Padró (Asesora de lactancia e IBCLC), Carlos González (pediatra) y Julio Basulto (Dietista-Nutricionista).

  Quiero empezar hablándoos de Un regalo para toda la vida. Expuestas las madres como estamos a un batallón de profesionales desinformados en lactancia materna, es fundamental llegar al momento del inicio de la lactancia bien informadas (y aún así a veces nos la dan con queso).

  Este libro es esencial, la lactancia desde un punto de vista científico, médico y antropológico. Carlos González expone las claves para una lactancia materna satisfactoria y duradera, además de aportar la parte más emocional de este proceso fisiológico.

  Siguiendo con la lactancia, en Somos la leche, Alba Padró nos habla del funcionamiento de la lactancia, de los posibles problemas que puedan surgir, de sus etapas, de mitos, etc. Sin duda, otra lectura muy muy recomendable, sobretodo por lo bien estructurado y explicado que está. En el índice podemos buscar concretamente lo que nos interese, por ejemplo, una etapa concreta de la lactancia y podemos ir directamente a la página concreta.

  La OMS recomienda mantener la lactancia (materna o artificial) hasta, mínimo, los 6 meses de edad del bebé. Una vez nuestra hija o hijo cumple unos requisitos básicos que nos indicarán que está preparada/o para ingerir otros tipos de alimentos distintos a la leche, es momento de iniciar la alimentación complementaria. ¿Pero qué método seguir? ¿Papillas o BLW?

  En Mi niño no me come y Se me hace bola, González y Basulto, respectivamente, nos invitan a introducirles la alimentación complementaria de manera respetuosa, atendiendo a las necesidades, gustos y deseos de nuestra hija o hijo, nunca obligándole a comer para que así puedan establecer una relación sana con la comida sólida. Por supuesto, abogan por una alimentación saludable, sin procesados, azúcares añadidos, etc. Además, ambos autores son defensores del Baby Led Weaning, lo que nos sirve de ayuda en caso de decantarnos por este método (no me gusta en exceso llamarlo método, para mí es lo natural y respetuoso)


Saber cómo es su desarrollo, clave para entenderlos y saber acompañarlos


  Recuerdo que el primer libro de este grupo que me leí fue La Crianza Feliz de Rosa Jové. Eyre tenía 4-5 meses cuando calló en mis manos y me lo leí porque, digamos, necesitaba que alguien apoyara nuestra idea de crianza. En nuestro entorno más próximo existen las dos vertientes, la de la crianza respetuosa y con apego, y la "conductista", la de "no la cojas en brazos que se acostumbrará", etc. Rosa Jové "entró" en nuestras vidas para darle evidencia profesional a lo que nuestro instinto nos decía. Parecerá una absurdez, pero nos ayudó tremendamente a ganar en confianza (sobretodo cuando necesitábamos respuestas fundamentadas para esas críticas que recibíamos. Desde luego, un libro revelador. Gracias infinitas...

  En la misma dirección camina Bésame mucho de Carlos González. El apego, el amor, el brindarles el máximo de contacto y afecto a nuestras hijas e hijos, el dejarnos de tantos métodos de adiestramiento y empezar a disfrutar de la crianza con instinto.

   Si hay dos cosas que nos quitan el sueño (nunca mejor dicho) a muchas madres y padres, es el tema del sueño de nuestras hijas e hijos y su evolución. Lo otro que nos preocupa son las rabietas, y, sobretodo, las herramientas que podemos tener para afrontarlas. Sobre ambos temas, nos habla Rosa Jové en Dormir sin lágrimas y Ni rabietas ni conflictos. Tanto en un libro como en el otro, Rosa Jové nos habla de las distintas etapas por las que (casi) la totalidad de las y los niños pasan respecto al sueño y las rabietas y como afrontar de una manera respetuosa cada una de ellas. Dormir sin lágrimas lo consultamos a menudo para entender las fases por las que va pasando Eyre sin desesperarnos por saber si es normal o no. Y, por supuesto, ahora que estamos en "los terribles 2 años" Ni rabietas ni conflictos es nuestro fiel compañero de crianza.

Me gustaría dejar claro...

  Que ninguno de estos libros son métodos de nada. En ninguno de ellos se dan instrucciones para enseñarles a los peques a nada (¿Cómo se enseñan procesos fisiológicos que ya vienen de "fábrica"?) Simplemente, se nos dan herramientas a las madres y padres para gestionar esas fases naturales de nuestras hijas e hijos. Siempre desde el respeto y priorizando su bienestar.

  Con esto quiero decir, que si esperáis encontrar en estos libros instrucciones para "enseñar" a comer o a dormir o a "comportarse" a vuestros peques, ya os aviso que no lo encontraréis. 

jueves, 18 de enero de 2018

Los cuentos de casa: Mamá Naturaleza

Cómo llego a casa...

  Mamá Naturaleza ha sido la última joya en incorporarse a nuestra colección. Llegó nada más y nada menos desde el Lejano Oriente, subida a uno de los camellos de los Reyes Magos.



  Teníamos muchas ganas de tener en casa este album ilustrado de Julia Pérez y Alba la Pintora de Somnis. Desde que lo vimos en la estantería de nuestra tienda de puericultura respetuosa de referencia, que quisimos que se viniera con nosotros.

El cuento bajo el ojo objetivo

  Este álbum ilustrado tiene al rededor de 35 páginas, todas a color. El tipo de papel me llamó mucho la atención, ya que es bastante grueso y, siendo completamente mate, los colores quedan súper intensos.



  Los dibujos son como pintados con acuarelas, con tonos muy vibrantes y que recuerdan mucho a la naturaleza.

Nos sumerge en la historia de...

  Mamá Naturaleza nos transporta a la parte más mamífera de nosotros mismos mostrándonos distintas especies animales en su faceta maternal culminando en un parto y nacimiento humano, que nos recuerda nuestra esencia de mamíferos.



  Mamá Naturaleza es un manifiesto por la vida y la lactancia, por la crianza más natural e instintiva.

Después del cuento...

  Después de leer este álbum ilustrado es inevitable hacer una reflexión. Es imposible no acordarnos de todos esos detalles, artilugios y "profesionales" que nos alejan de nuestra verdadera naturaleza. Un toque de atención a nuestra esencia.



Opinión

¿Qué puedo decir más?

  No somos tan diferentes de nuestros hermanos animales, pero, sin embargo, constantemente nos vamos alejando de ellos, como si fueramos de otro planeta, superiores.

  El embarazo, el parto, la lactancia, la crianza... Todo fases primitivas por las que pasamos todas las mamíferas, y ahí estamos, interviniendo embarazos y partos, boicoteando lactancias y llenando de manuales absurdos la crianza de nuestrxs hijxs.

  Este álbum invita a la reflexión. Aprovechemosla y volvamos a los orígenes.



  Como anécdota, me gustaría contaros que Eyre se ha enamorado de la ballena Elena y constantemente quiere "sacarla" de la página en la que nada felizmente junto a su cría.

jueves, 9 de noviembre de 2017

4 mujeres, 3 maternidades distintas

  Eyre es la 4 generación (viva) en mi familia. Muchas cosas han cambiado desde que el día de San Lorenzo de 1929 naciera mi yaya Amparo. La maternidad es una de esas cosas que han cambiado enormemente, cambia con la sociedad, la economía, la salud...

Mi Yaya...

  Mi yaya tuvo 6 hijos, en partos desgarradores en su casa. Mi madre fue la primera en nacer, y costó un "campo de tomates", ya que después de interminables horas de parto, decidieron llevarla a un hospital, privado, claro, dada la época.





  La alimentación de mis tías, tío y mi madre, fue de lo más "moderna": lactancia materna (incluso en tandem, aunque en aquella época se llamaba "dar de mamar al pequeño y al mayor a la vez") hasta bien mayorcitos, y luego ya comida normal (tampoco le llamaban "Baby led weaning", supongo que porque no sabían inglés)

  Los bebés dormían en una cuna, y los mayores en habitaciones compartidas.

  Por lo que me han contado siempre, mis yayos no fueron unos padres cariñosos que hacían cosas con sus hijos. Pero es que cuando la necesidad, las enfermedades que iban y venían (y otras se quedaban) ¿cómo pensar en otra cosa que no fuera sobrevivir?

  Aún así, siempre me han contado que cada año venían los Reyes Magos, y que todos los hermanos fueron a buenos colegios.

  Extremadamente protectora, a su manera, mi yaya tenía muchos miedos. La vida no le trató muy bien, y eso se notaba en la forma de criar a sus hijos. No iban de excursión por si les pasaba algo, no les dejaba salir hasta tarde por si acaso... El "por si" llenaba su vida.

  Mi yaya fue una gran mujer, que a pesar de todo, dejó un buen recuerdo entre hijos y nietos.

Mi madre...

  La siguiente Amparo en nacer, fue mi madre, la que costó un campo de tomates. 

  Criada en una familia súper religiosa, tradicional y trabajadora, supo "educarse" a sí misma. Su inquietud por aprender, le hacía ir al instituto después de trabajar (siendo la mayor, tuvo que ponerse a trabajar desde muy joven)

  Cuando conoció a mi padre y lo presentó en casa, según cuentan, fue una revolución, ya que mi padre era (y es) todo lo contrario a lo que esperaban. "Meter" a un chico de izquierdas, medio hippie, unos cuantos años mayor, etc en casa de mis yayos era, cuanto menos, un reto.

  En esos años, los '80, se llevaba alimentar a los bebés con fórmula (las 3h entre toma y toma y decirle a las madres la insuficiencia de leche que tenían, llevaba al biberón directamente), no tener mucho contacto con las y los hijos "para que no se acostumbraran", que durmieran pronto en sus habitaciones, etc (seguramente ya existía un Estivill por ahí)

  Quitando de la fórmula, y de la poca leche que le decían que tenía, mi madre desafió el resto de "modas".

  Tanto mi hermano como yo, dormimos en la habitación de mis padres hasta el año y medio y luego ya pasamos a dormir los dos juntos en otra habitación. Pero nunca, nunca, nos dejaban llorar. Hasta que no nos dormíamos, no se iban de nuestras camas, si teníamos pesadillas, venían enseguida, si estábamos malitos igual...

  Mi madre nos crió en brazos mientras todo el mundo le decía que nos dejara para que nos acostumbraramos a estar solos. Ya en aquel entonces, practicaba la crianza respetuosa y con apego, sólo que no tenía nombre. Simplemente era "criar como el instinto te decía"

  Se podría decir, que iba contra corriente, una corriente antinatural.

  Mi hermano no fue a la guarderia. Bueno, sí que lo apuntaron, pero cuando lloraba lo encerraban en un almacén, y mis padres lo quitaron enseguida.

  Yo sí que fui a otro cole desde los 3 años, donde me trataban bien, siempre con respeto y mucho cariño.




  Mi padre trabajaba a turnos, por lo que pasábamos casi todo el día con mi madre. Ella jugaba con nosotros, pintábamos juntos, salíamos al parque, ...

  Siempre tuvo (y sigue teniendo) tiempo para nosotros.

Y ahora estoy yo, la tercera madre...

  Siento que me separa un abismo de esa maternidad que vivió mi yaya. Por (inmensa) suerte, las cosas no son como antes. 

  En casa tenemos una estabilidad económica que nos permite centrarnos sólo en la crianza y educación de Eyre.


  Como decía al principio de esta entrada, muchísimas son las cosas que han cambiado. 

  He tenido la oportunidad de formarme e informarme sobre todos los temas relacionados con la crianza. Y gracias en gran parte al apoyo de mi madre, que desde el principio ha estado ahí, me he podido permitir desde que nació Eyre, criarla siguiendo mi instinto, sin críticas ni juicios.

  Tenemos la grandiosa suerte de continuar con la lactancia materna 18 meses después sin presiones, con toda la naturalidad. Se está  volviendo (por suerte) a valorar y apoyar la lactancia, en este caso "prolongada".

  Practicamos colecho sin importarnos las opiniones del entorno, que las hay. La seguridad en nosotros mismos que nos ha proporcionado la información y la libertad de crianza, nos permite, no sin recibir críticas, criar y educar a nuestra hija como creemos oportuno.

  Hoy en día existen infinidad de recursos para poder ignorar en cierta manera las indicaciones y opiniones del entorno, incluso cuando éstas nos llegan de "profesionales" desactualizados o con tendencia a meterse donde nadie les llama.

  En general, podría decirse que ya no tenemos esa presión médica que tenían nuestras madres, hemos recuperado, en cierta manera el derecho de libre crianza, y eso, cuando crees que las cosas pueden (y deben) cambiar, es una bendición.


  Nuestras abuelas criaron con mucha necesidad, y nuestras madres con demasiadas normas sociales. Nosotras hemos nacido libres, tenemos pareja libremente y somos madres por decisión propia. No criemos con los mismos yugos, eduquemos en libertad y empoderamiento.

jueves, 14 de septiembre de 2017

La sexualidad y lxs niñxs

  En general, cuando hablamos de sexualidad los adultos, tendemos a excluir a lxs niñxs, que son seres sexuados como cualquiera de nosotrxs.

  Pero la mayoría de ma-padres hemos sido educados en el pudor y el tabú sexual, en las risitas y en los "motes" para los órganos sexuales.
Recuerdo que la primera vez que se habló de sexo en mi casa fue cuando, con un esfuerzo tremendo, mis padres nos hablaron de llamar "pene" y "vulva" a lo que hasta ese día habíamos llamado "pilila" y "parrusa".

  Ese esfuerzo lo hicieron gracias a un profesor que se reunió con todxs lxs padres para explicarles la importancia de llamar a cada cosa por su nombre.

  Luego me vino la menstruación, de la que sólo sabía lo que había leído en las revistas de mi prima mayor. "Ya eres mujer" me dijo y "tus primas ya la tienen también" Me dijo donde estaban las compresas (que ya lo sabía) y ya está.

  No los culpo, para nada. De hecho, hablando de mayores con amigxs, la sexualidad en mi casa había sido un tema más "natural" que en otras casas. Dada la educación que habían recibido mis padres de mis abuelos, considero que no fue tan mala la educación sexual que nos dieron a mi hermano y a mí.

  Pero claro, ampararnos en la educación que nosotrxs recibimos para excusarnos de no educar a nuestrxs propixs hijxs sin tabúes y llamando a las cosas por su nombre, no tiene perdón.

  No concibo ver a alguién de mi edad (30 años) llamandole "pilila", "colita", etc. al pene de su hijo, o "chocho", "toto",etc. a la vulva de su hija (reconozco que he sido simplista e inexacta asociando hija-vulva e hijo-pene, pero supongo que se entiende).

  Tampoco concibo el burlarse de ellxs cuando se tocan (ellxs no tienen la mente como nosotrxs. Sólo están descubriéndose) o cuando van desnudxs. Ni cuando hacen caca, o se tiran un aire (esto no es sexual, pero sí fisiológico, y también existen muchos tabúes al respecto)

  Ni soporto que no quieran hablar de sexo delante de ellxs "porque aún son niñxs".

  O que no se muestren lxs padres delante de ellxs sin ropa (indiferente madre con hija que con hijo y viceversa)

  No lo soporto. ¿Y sabéis por qué? Porque en los tabúes y en la ignorancia está el peligro. Peligro de sufrir abusos, de llevar de adultxs una sexualidad insana, llena de mitos (vistos normalmente en el porno, "educador" sexual de muchxs jóvenes).

  Nosotrxs intentamos (no digo que sea fácil, al fin y al cabo, también nos han educado en una sexualidad "pícara", llena de ocultismo) hablarle a Eyre con naturalidad de sexo, le decimos que su vulva sólo la podemos tocar para limpiarle y ducharla, que ella puede tocarse lo que quiera/necesite (de hecho, ahora está en plena fase de tocarse, cosa totalmente natural y necesaria). 

  Cuando hablamos entre nosotros, le llamamos al pene "pene" y a la vulva "vulva" (esto es lo que mas nos cuesta, ya que nunca hemoa utilizado estos términos) Y también nos duchamos con ella (indiferentemente con papi o conmigo).

  Pretendemos poder educarla sin tabúes, hablar con ella sin tapujos (adaptando a su nivel de comprensión, por supuesto) y, por supuesto, no esperarnos a la adolescencia para tener "la charla". De hecho, ni queremos tenerla. Consideramos que si el sexo forma parte de la vida, las "lecciones" irán surgiendo a medida que ella vaya haciéndose preguntas, así es que nunca tiene el porqué producirse la famosa "charla" en la que, avergonzadx el hijx y tanto o más el adultx hablan de un tema nunca tocado anteriormente.

Fuente: Pixabay

  En definitiva, queremos educar en libertad y sensatez, es decir, EDUCAR.

jueves, 8 de junio de 2017

El colecho

  Si nos hubieran preguntado antes de nacer Eyre si íbamos a colechar con ella, cláramente hubiera respondido que no, qué atrocidad dormir con un bebé.

  Pero resulta que opinar cuando no eres ma-padre a parte de fácil, es peligroso y ridículo... Porque te acabas "tragando" la mayoría de tus opiniones de sabelotodo licenciadx en opinología molecular.

  El colecho, para quien no lo sepa, es, básicamente, compartir la cama de los padres con el bebé. Pero aunque sea algo muy "simple" no lo es tanto. Requiere, ante todo, de unos requisitos de seguridad fundamentales que han de cumplir los adultos.

  Estos requisitos son:
-No padecer obesidad.
-No ser fumadorx (ni delante ni detrás del bebé, ni dentro ni fuera de casa)
-No consumir drogas ni alcohol (parece obvio, pero por algo lo dirán los expertos...)
-No tomar medicación que produzca somnolencia

  La cama, por su parte, también tiene que tener unas características básicas:
-Nada de edredones
-Nada de cojines rodeando al bebé, ni peluches, ni "chichoneras", ni nada de este tipo (en realidad, esto sirve para todos los ámbitos del bebé, no sólo para dormir)
-Sábana bajera sin holgura

  Cumpliendo estas "normas" se puede practicar un colecho seguro.

  Los beneficios son innumerables:
-Favorece el apego
-Facilita la lactancia materna (dar de mamar tumbada sin prácticamente despertarte ayuda mucho a no morir de sueño)
-Ayuda con las distintas etapas de maduración del sueño del bebé
-Les crea seguridad
-Se ha demostrado que ayuda en el desarrollo afectivo e intelectual de lxs peques.
-Ayuda al descanso general de la familia (ideal para cuando los papis tienen que madrugar o llevan turnos)
-Siguiendo unas recomendaciones básicas, no supone un peligro de Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL)
-Etc.

  Y diréis: ¿por qué si tiene tantas ventajas, erais reacios a dormir con Eyre?
  Pues por prejuicios, por las "bolas" de: se acostumbrará y no os la quitaréis de encima (con 15 años no me veo a Eure queriendo dormir con los papis), si dormís con ella no podréis mantener relaciones sexuales, no descansaréis, etc.

  Pero Eyre nació y no soportaba la cuna, y sus tomas nocturnas eran interminables... Y por necesidad, y por nuestra salud mental y física nos la "metimos" en la cama. Y a día de hoy, es de las decisiones mejores que hemos tomado como padres...

  Desde aquí, no es que os anime a colechar con vuestrxs hijxs, pero sí que os digo que os dejéis de prejuicios, y no hagáis caso a falsos mitos. La mejor opción, sin duda, siempre será la que traiga un bien común, tanto para el descanso de los padres como de lxs hijxs. Así que si vuestrx peque no soporta dormir en la cuna, o la lactancia nocturna se hace casi imposible, ¿por qué no probar con el colecho?



  En este enlace tenéis un artículo de la psicóloga Mónica Serrano sobre el colecho y sus beneficios. Muy recomendable su lectura.
  Os recomiendo también, el canal de Youtube de Alberto Soler, psicólogo, y en este caso particularmente su video sobre colecho y sueño infantil.

viernes, 28 de abril de 2017

Mitos y leyendas de la teta y sus poderes II

  Como hablaba en la entrada de hace un par de semanas, existen muchos mitos alrededor de la lactancia materna. Después de comentar el tema con otras mamis fans de la teta, me he dado cuenta de que algunos de ellos son hasta "peligrosos". No me malinterpreteis, no resulta nadie herido de gravedad al escuchar estas bazofias, pero sí que perjudican (y a veces mucho) al niñx y a la madre (la que por cierto, le suele importar una 💩 a quien suelta esas "cosas")

  Lactancias finalizadas antes de tiempo (del tiempo que madre e hijx hubieran querido al menos), comeduras de cabeza a la madre, morales maternas destrozadas, etc al ritmo de los más absurdos y dañinos comentarios.

  Estos mitos estoy convencida de que muchos fueron extendidos por la industria de las fórmulas lácteas.

  Casi todos los comentarios (bienintencionados o no) que reciben las mamis, normalmente a partir de que estas vuelven a su puesto de trabajo (demasiado pronto, teniendo encuenta que la OMS recomienda lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses) están relacionados con la supuesta mala calidad de su leche (siempre será mejor una leche enriquecida con riquísimo aceite de palma y sanísimo azúcar), con la "indecencia" de ir con la teta fuera todo el día para sacarte leche para tus ausencias, la cantidad, lo "mayor" que es el peque ya (he visto niñxs con 3 años enganchados al bibe y a esos nadie les dice "que mayor eres para beber de un bibe ¿no?")

  Las estupideces más comunes son:

- "Con lo blandos que tienes los pechos, ¿cómo vas a tener leche aún?" Sabed, que el síndrome de "tengo-las-tetas-que-me-van-a-rebentar-de-lo-duras-que-las-tengo" se pasa al cabo de unos pocos meses de lactancia, cuando la demanda del bebé y la producción de leche se han puesto de acuerdo. Así, se produce la leche cuando el bebé demanda y no a todas horas almacenándola. Recuerdo la frase que siempre nos decía la maravillosa matrona que salvó mi lactancia: "Los pechos son una fábrica que se rije por la ley de la oferta y demanda, no es un almacén"

- "Chica, ¡todo el día con el sacaleches y la teta fuera! ¡Dale un biberón y ya está!" Admiro a todas las madres que continúan con su lactancia pese a los horarios laborales, viajes de trabajo... (sabes que te admiro por ello, y mucho) y en vez de machacarlas así, deberían recibir ánimos y felicitaciones. La leche materna es y será el mejor alimento para los bebés.

- "Ahora ya después de un año te saldrá ya poca leche" ¿Te tiro un chorrito y lo compruebas?

-"¿Ese niñx no es muy mayor para tomar aún teta? Lo estás enviciando/ malcriando/ enmadrando..." El destete debería producirse cuando el niñx o la madre decidan, nunca antes. Por desgracia, existe el destete "social", que me da mucho asco.

-"Dale un vaso de leche de verdad que la tuya ya sólo es agua" Claro, siempre será mejor un vaso de leche de otro animal (que encima como viven las pobres vacas lecheras...) que la leche de su mami, creada por y para él/ella. Sin hablar de que nos hemos criado en libertad y sin ser separadas de nuestras crías, que eso seguro que también influye.

  En fin...  Estos son sólo algunos de los comentarios con los que tenemos que lidiar las madres que decidimos dar de mamar más allá de los 3-4 meses (de todos es sabido que a partir de ese tiempo, la leche se torna agua y el contacto bebé-mami es algo enfermizo y perjudicial)

  Sólo espero que nuestra lactancia dure lo que tenga que durar y no lo que los demás consideren.

PD: Todxs lxs que hayáis visto un pecho en persona sabréis que el cutre-dibujo que he puesto no guarda parecido con la realidad. Lo que pasa es que está un poco perseguido poner fotos de tetas lactando en internet (si la finalidad de estas fotos es satisfacer a los gorrinos porno-adictos, no pasa nada, pueden verse tetas y toda la demás anatomía femenina)

jueves, 13 de abril de 2017

Mitos y leyendas sobre la teta y sus poderes

  Las que estáis inmersas en el maravilloso mundo de la lactancia materna, sabreis de qué hablo cuando digo esto de los mitos que envuelven a algo tan ancestro y natural como es dar el pecho, teta, teto y cuántos seudónimos tiene el proceso natural de amamantamiento.

  Es curioso el boicot (intencionado o no) continuo que recibimos aquellas mujeres que decidimos alimentar a nuestrxs hijxs de esta manera. Sin duda es llamativo, dado que es lo que debería ser "normal", lo común. Pero se ve que no lo es. A diario nos "enfrentamos"a comentarios peculiares cuanto menos, algunos graciosos y otros, desde luego, impertinentes a más no poder.

  Hace un par de días, compartía en mi Facebook, un artículo del nutricionista Julio Basulto en el que hablaba del MITO con mayúsculas por excelencia: La leche materna a partir del año no alimenta. O lo que es lo mismo: "Destétale ya que tu leche ya es agua"

  Animada por los comentarios de dos fans del mundo tetil, voy a intentar recoger los mitos y leyendas que la gente suele soltarte como dogmas y su desmitificación.

  Sin duda las tonterías (porque decir estas cosas hoy en día es una tontería) que más "gracia" me hacen son las referentes a la cantidad y la calidad de la leche. ¡Cuantísimas mujeres mal asesoradas han dejado (o no empezado) la lactancia pensando que no tenían leche o esta era de mala calidad! Así, comentarios del tipo: "Llora porque se queda con hambre porque tienes poca leche" o "Tu leche ya no le alimenta (pasa a la leche de fórmula X que por cierto me invita a comer a El Palmar)" son de los más oídos en este aspecto.
  Os voy a contar en los primeros 15 días de vida de Eyre (lo que tardamos en instaurar la lactancia) las estupideces que me tuve que escuchar por parte de profesionaluchos del gremio médico infantil (y otros dichos por familiares, normalmente madres de la "Generación biberón")
  - Minuto 30 de vida, matronas que atendieron mi parto: "ya te avisaremos cuando puedes ponértela al pecho porque ahora sólo te sale calostro que no le sirve para nada" El calostro tiene unas propiedades tremendas, sirve para alimentar al recién nacido, para su sistema inmunológico, para ayudar al funcionamiento y maduración de sus órganos, etc. No, no es agüilla amarillenta, es oro líquido.
  -Sin haberme ni siquiera echado una mano con la lactancia: "uy...tienes el pezón plano, no podrás darle el pecho" Con pezón plano o invertido se puede perfectamente establecer la lactancia. De hecho, si el bebé no saca el pezón mediante la succión, hay métodos para hacerlo (succionando con una especie de jeringa, por ejemplo)
  - Pediatra de Eyre de un CAP que está intentando ser reconocido como centro IHAN: "ponle chupete, y espacias las tomas mínimo 2 horas para que de tiempo a que se te llenen los pechos" La producción de leche va estrechamente ligada a la frecuencia de las tomas: A más succión, más producción, simple.
  - Familiar directo: "Llora porque tiene hambre, eso es porque no tienes suficiente leche" Señora, Eyre llora porque tiene cólicos, no por hambre. Si le lanzo un chorro de leche, verá cuánta tengo y que buena y calentita está...

  Y así muchas más, que por suerte he ido almacenando en la papelera de mi mente...

  El tiempo ha ido pasando, y aunque a la vista está que ni tengo tan poca ni tan mala leche como decían (en el sentido figurado sí que tengo y muy mala...) no he dejado de escuchar tremendos y desactualizados comentarios. En la siguiente entrada, continuaré con estos mitos que han ido acompañándome en este camino lácteo.

  También os animo a compartir esas "charradas" legendarias que os han ido diciendo durante vuestras lactancias y las recogere en el próximo post.

    Mientras llega la semana que viene, os dejo un artículo de la AEPED en el que habla de la lactancia materna, en el que desmitifica algunas creencias populares al respecto.




jueves, 23 de marzo de 2017

El "Por qué" de no llevar a Eyre a una escuela infantil

  Aviso para navegantes: Todo lo expuesto a continuación son vivencias y opiniones personales, además de información contrastada. No pretendo en ningún momento ni ofender a nadie ni dar lecciones de nada.

  Desde que Eyre tiene pocos meses, ¿qué digo? desde antes de nacer, mucha gente ha ido sacándonos el fantástico tema (con mayor o menor respeto y acierto) de las escuelas infantiles con preguntas del tipo "¿Cuándo llevaréis a Eyre a la guardería?" o "¿Llevaréis a Eyre a la guardería no?" Como si de un hecho impepinable y absoluto se tratara el tener que llevar a los bebés al cole antes de los 3 años.
  Normalmente no nos esforzamos mucho en responder (nos hemos dado cuenta que los que siguen las normas no escritas de la crianza "oficial" no son muy abiertos como para explicarles nuestras razones) pero cuando ya te has oido todos los pseudo-argumentos a favor de las escuelas infantiles cien mil veces, pues te apetece contestar. Y como son tantísimos a los que responder, pues he decidido hacerlo en un post.

  El motivo principal, es, como muchos sabéis que yo no tengo trabajo fuera de casa actualmente, por lo que no tenemos la necesidad de que nadie cuide de Eyre.
  Esto nos permite criar a la peque como entendemos que es lo más adecuado para un bebé de su edad. Nosotros vemos fundamental la crianza con apego, con unas figuras claras de seguridad y referencia. Y eso, entendemos que donde está es en casa.

  Ante las preguntas inquisitorias de por qué no la llevamos a la guarde (perdonadme las maestras, sé que no se llama guardería, pero es por coloquializar...) contestamos siempre que no queremos, que la escolarizaremos a los 3 años cuando empiezan el cole. Y entonces, todas esas personas que nunca se meten en nada, que respetan todas las decisiones, etc empiezan a bombardearnos con respuestas del tipo (ellos bombardean, yo les desmonto el argumento):

- "Estáis siendo muy egoístas, en la escuela infantil se socializan y conocen muchos amiguitos" Egoísta sería yo si estando su madre para criarla, la llevaramos a un sitio para que la cuiden otros y así poder "descansar" de niña. Además, pongamos que la llevamos a una escoleta, conocerá niños que una vez cumplidos los 3 años probablemente no volverá a ver. ¿Dónde está el hacer amigos? ¿Socializarse? Según la RAE, socializar es "Hacer vida de relación social" social, sociedad, personas, sus padres, yayos, amiguitos del parque, primos... ¿Eso no es socializar?
- "Pero es que en la guardería (perdón otra vez) se inmunizan de enfermedades". ¿Cuántas veces se resfría, coge boca-manos-pies, gastroenteritis, bronquiolitis,etc un niño en su paso por la escuela infantil? Ya veo la inmunidad... De hecho, en las edades en las que se suelen llevar a los peques a las escoletas aún no tienen el sistema inmunitario maduro del todo, y por eso enferman tanto, porque entran en contacto con otros niños igual de inmaduros y con virus y bacterias que campan a sus anchas. Y en contra de lo que quieran pensar algunos, que un niño se tire todo el curso pasando de una enfermedad a otra, no es bueno, si no todo lo contrario. Os pongo el link de la AEPED donde hablan de enfermedades que se pueden coger en las escoletas, y muchas de ellas, son virus, infecciones, etc que se pueden coger reiteradamente.

  Además, es importantísimo que sepáis, que no tenemos a Eyre en una burbuja (tenemos gato en casa, pasamos casi todos los días en el campo en contacto con tierra, pájaros y demás cosas naturales, tiene contacto con niños, etc) y puede "pillar" cualquier cosa como todos.
  Una pregunta que yo les haría a esos padres que creen en la inmunidad sería: ¿Cuántas veces ha de resfriarse o coger el boca-manos-pies para que se inmunice? ¿Hay un número concreto de veces tras las cuales habréis creado un súper héroe?
- "Chica si...llevala a la guardería y así tú puedes descansar". No es que no quiera descansar, pero, ¿En serio? Ten hijos para que te los críen otros mientras tú descansas. Así va el mundo.
- "Es que si no, no aprenderá hábitos" ¿Qué hábitos? ¿Comer sano? Con 11 meses, Eyre come sola, empieza a usar cubiertos, come mucha verdura, cereales, legumbres, carne, pescado... Aún no ha probado nada azucarado, ni aperitivos salados, ni zumos... Y he visto menús de escoletas con nuggets, patatas fritas, tomate frito, zumos... ¿En serio eso es comer más sano de lo que come?
¿Lavarse los dientes después de las comidas? Ya se los lava su mami dos veces al día. ¿Lavarse las manitas antes de comer? Ya lo hace (bueno, se las lavo yo, que ella no llega al lavabo) ¿Continúo?
Considero que si a un hijo le dedicas el tiempo (con calidad) que merece, aprenderá todo lo que necesite. El problema viene cuando quieres que hagan otros lo que te corresponde.
- "Es que en la guarde aprenden inglés" Esta es la que más gracia me hace... ¿Qué  salen de la escuela infantil con el B2? Creo que tenemos el nivel suficiente de inglés como para que a los 3 años sepa lo mismo que otro niño...

  Dicho esto, me gustaría hacer una aclaración final:
- Me dirijo a todos esos padres que llevan la bandera del respeto y del "yo-no-me-meto-en-como-crían-los-demás-a-sus-hijos" pero en realidad opinan de todo.
- Si llevas a tus hijos a la guardería, tus razones tendrás, al igual que nosotros las tenemos para no llevarla.
- No tengo esta opinión cuando se trata de llevar a peques a partir de 1,5 o 2 años. En esta entrada me refiero a los más chiquitines.
- Tengo más opiniones al respecto, pero como no me gusta que se metan en nuestra forma de criar, no me meteré yo en cosas que no me incumben. Todo lo expuesto en el post, son respuestas a "ataques" reales. No seré yo la que empiece nada.
- Siento francamente si he ofendido a alguién, pero comprended que cuando llevas muchas "charradas" así escuchadas, al final respondes.
- No critico a quien lleva a sus hijos al cole a edades tan tempranas, sólo respondo a los mitos que se usan para justificar esa decisión. Créeme, si llevas a tus hijos a la guarde, aunque no esté a favor, no voy a tratarte de mal padre ni nada. Tus razones tendrás, y son respetables. Respétame tú a mí.


  Me gustaría por último reproducir una frase que decimos mucho en casa Súper Papi y yo: Cada padre elige la mejor forma de criar a sus hijos, y esa manera, a no ser que implique un daño para el niño, seguro que será la mejor.



jueves, 2 de marzo de 2017

Introducción del huevo en la alimentación complementaria

  En el anterior post en el que hablaba sobre el Baby Led Weaning, os comentaba que cada alimento deberíamos introducirlo durante 3 días seguidos para descartar alergias (en realidad esto debería ser así independientemente del método elegido)
  Mención a parte merece la introducción del huevo. Por sus características tan especiales, supone uno de los alimentos con más probabilidad de alergia y con las reacciones más delicadas. Además, al ser un producto que se utiliza para infinidad de elaboraciones, conviene tener muy identificada la alergia en caso de que la haya.

  En la página web de la Sociedad Española de Inmunología y Alergia Pediátrica (SEICAP) podéis leer información detallada acerca de los componentes del huevo y sus reacciones alérgicas.
  Sobre la edad más adecuada para su introducción, la AEPED, recomienda que a partir de los 10 meses sería lo adecuado (podéis consultar el documento aquí) Por otra parte, la SEICAP indica que no hay evidencias para retrasar la introducción de alimentos para evitar alergias. Por su parte, la Generalitat Catalana sólo indica que la introducción sea de los 6 a 12 meses (la mejor guía que he leido, la más completa y actualizada) Según la pediatra de Eyre, a partir del año. Todo esto me lleva a una conclusión: sin duda existe una fuerza sobrenatural que clasifica a los niños en función de las probabilidades de padecer alergias en pediatras más actualizados o menos. Y sobretodo, en Cataluña los niños no nacen con un calendario bajo del brazo.

  Otro hecho entorno al que nadie se pone de acuerdo es en las pautas a seguir para su introducción. Las distintas pautas que podemos encontrar son las siguientes (igual me dejo alguna, pero considero que estas son las más comunes):

- Darle directamente una tortilla
  La tortilla (al igual que el huevo en bizcochos) se considera huevo poco cocinado. Además, contiene la clara y la yema juntas. Teniendo en cuenta que existen alérgicos sólo a un componente del huevo, o que incluso toleran sólo un poco de yema o clara, y que también existen alérgicos en función del grado de cocción... ¿Alguién me explica, a qué tiene alergia un niño que leha dado reacción una tortilla?
Para lxs que piensen que tengo demasiado como referentes a Julio Basulto (nutricionista-dietista) o a Carlos González (pediatra) y que para mi lo que digan "va a misa" sepan que ellos recomiendan esta manera.

- Darle una yema cocida diaria durante una temporada y luego, dar una clara diaria otra temporada. 
Esta es una recomendación bastante desactualizada (esta se la dieron a mi madre en su día y es la que me dieron a mi) pero reconozco que aunque la veo exagerada, la veo más adecuada que la de la tortilla.

- Introducción fraccionada y progresiva 
Esta manera de introducir el huevo en la dieta de los peques, sin duda es la más costosa pero la más segura. Se basa en ir aumentando peogresivamente la exposición a las distintas partes del huevo y a sus distintas maneras de cocción. De esta manera, podremos identificar en caso de reacción, el agente causante, sin tener que volver a exponerle al bebé y sabiendo la tolerancia que tiene.
  Las pautas a seguir serían:
· Primero introduciremos la yema cocida (mínimo 20 minutos a 70°C para eliminar riesgo de salmonela). El primer día le daremos 1/4 de yema, el segundo día 1/2 yema, el tercero 3/4 y el cuarto día una yema entera.
·Si no ha habido reacción, pasaremos a introducir la clara de la misma manera que hemos dado la yema (muy cocida 1/4,1/2,3/4 y entera)
·Si todo va bien, el noveno día ofreceremos un huevo cocido entero para ver si tolera la mezcla de ambas partes.
·Por último, daremos tres días tortilla muy muy cuajada (cada día daremos un poco más)

  Haciéndolo de esta manera podremos detectar alergia a la yema, a la clara, a las trazas, a todo el huevo, al huevo poco cocinado, etc.
  Sé que ahora es el momento de "¿12 días comiendo huevo? Yo se lo di directamente y no pasó nada" Pues genial que no le pasara nada a tu hijx, pero como hubiera tenido una reacción alérgica...

  Quien sepa lo que es una reacción alérgica con anafilaxia, o tenga una alergia a algo tan "inofensivo" como una manzana (para los que no lo sepáis, soy como Blancanieves, que una manzana se me puede llevar por delante) comprenderá la importancia de ir con cuidado en la introducción de alimentos (y no dar una papilla de una manzana, una pera y medio plátano a lo loco todo junto)

  Muchos pediatras dicen que si no hay antecedentes de alergias en la familia no es preciso ir con cuidado en las introducciones. Sólo decir que en mi familia soy la primera alérgica a la manzana (y a la pera y a los frutos rojos y a casi toda la fruta) lo que me da que pensar que no son hereditarias.

  Si conocéis mis alergias habréis podido deducir qué método elegimos nosotros en su día. Por su seguridad y por poder aislar el elemento al que le tuviera alergia, elegimos la introducción fraccionada y progresiva.

  Nuestra experiencia ha sido muy buena, ya no sólo porque Eyre no ha mostrado ninguna reacción adversa, si no porque también hemos podido comprobar qué parte del huevo es la que más le gusta (en este caso, para llevarme la contraria, le encanta la clara)

  A continuación, voy a contaros resumidamente cómo nos fue la introducción y qué trucos seguimos para asegurarnos de que comiera.
  Eyre empezó todo este proceso alrededor de los 8 meses, ya que teníamos introducidos muchos otros alimentos y podíamos hacerle cada día algo que le gustara para mezclarselo con el huevo.

- El primer día, le cociné unas croquetas de quinoa y le mezclé con todos los ingredientes el 1/4 de yema.
- El segundo día, hice espaggetis integrales con verduras y la yema deshecha, de manera que quedaban impregnados.
- El tercer día, mezclé los 3/4 de yema con lentejas y verduras para hacer hamburguesas.
- Cuarto día de yema: Este día se comió media yema mientras preparaba la comida (le encanta picotear de los ingredientes antes de poner la mesa) y la otra media mezclada con una paellita de verduras.
- El día que empezamos con la clara, hice macarrones gigantes (seguro que tienen un nombre más italiano que desconozco...) rellenos de brócoli, puerro y la clara desmenuzada.
- La 1/2 clara se la mezcle con aguacate para untarlo en pan para desayunar.
- Los 3/4 de clara, simplemente se los comió a "palo seco" antes de comer.
- La clara entera se la di en potaje viudo de garbanzos, con patata y cebolla rehogadas.
- Cada día grababa un video mientras comía, menos el día que tocaba el huevo entero, que literalmente desapareció en lo que tardé en darle al botón "REC". Simplemente, le encantó, con un chorrito de aceite de oliva.
- La tortilla le costó más... Al hacerla tan cuajada queda muy seca y no le gusta mucho, pero mezclándosela con arroz un día, lentejas otro y metida en pan el tercero, superamos la "operación huevo" con éxito.

  Para finalizar con el post, me gustaría daros alguna recomendación desde mi humilde experiencia y en base a la información de la que dispongo:
· Como ya he dicho antes, el huevo tiene que estar muy cocido (mínimo 20 minutos desde que empieza a hervir) Hay que asegurarse de poner suficiente agua.
· Una buena manera de asegurarnos de que coman lo correspondiente cada día, es mezclárselo con comidas que les gusten.
· Para evitar el exceso de proteínas, los días que tome huevo, no le daremos ni carne ni pescado.
· Aunque podemos hacer pausa entre cada parte de la introducción (siempre que no introduzcamos nada nuevo entre medias) yo aconsejo hacerla seguido, ya que puede hacerse eterna si hacemos pausas.
· Cada día coceremos un huevo distinto (no vale darle hoy el cuarto de yema del mismo huevo que le daremos mañana la mitad)
· Para hacer bien cuajada la tortilla, la pondremos en una sartén a fuego bajo y la taparemos.
· Debido a las posibles reacciones, esos días mejor comer más temprano, por si le diera una alergia tardía.

  Reconozco que a priori parece un proceso complicado y demasiado largo para ser sólo un alimento, pero si reflexionamos acerca de las posibles consecuencias de introducir brúscamente el huevo, creo que se disipan las dudas.


jueves, 23 de febrero de 2017

Baby Led Weaning

  Seguro que muchxs de vosotrxs conocéis de qué va esto del BLW, otrxs lo veréis como una moda, otrxs no sabréis ni de qué estoy hablando...

  El Baby Led Weaning, en su traducción literal, habla del destete guiado por el propio bebé. El problema de esta traducción, es que el concepto de "destete" que tenemos en España dista mucho del de los países del norte de Europa que es de donde viene la expresión. Aquí hablamos de destete cuando el bebé deja de mamar. Sin embargo, el término "destete" al que hace referencia el BLW es al proceso por el cual el bebé va aumentando progresivamente la ingesta de comida sólida, disminuyendo las tomas de leche, siempre de una manera autorregulada y respetuosa.

  Por otra parte, el Baby Led Weaning, define también una forma de alimentación y yo diría que hasta un modo de vida familiar.

  Para empezar con la alimentación complementaria (sean papillas o trozos) el bebé tiene que cumplir unos requisitos que marcarán el momento en el que su sistema digestivo está preparado para procesar alimentos diferentes a la leche. Estos son:
- Pérdida del reflejo de extrusión (no escupe todo lo que le entra en la boca distinto de la leche)
- Se mantiene en postura erguida sin ayuda
- Muestra interés por la comida
- Tiene, al menos 6 meses 

  Una vez sabemos que nuestrx peque cumple los requisitos, seguiremos unas pautas para que sea un método seguro y beneficioso:
- Daremos siempre antes de la comida sólida, su toma de leche.
- Nunca lo sentaremos a la mesa ni con sueño ni con hambre.
- Le presentaremos cada alimento nuevo durante tres días, y siempre por la mañana, máximo mediodía, para descartar alergias.
- La forma más adecuada de darles los alimentos es en bastones o trozos suficientemente grandes para que puedan gestionarlos bien.
- La textura ideal de frutas y verduras es aquella en la que nosotros podemos deshacerlas "masticando" con los labios.
- La carne hay que presentarla o en hamburguesas/croquetas/picada o en tiras a contraveta.
- Por seguridad, hay que evitar darles:
   · Frutos secos enteros
   · Manzana, zanahoria o cualquier fruta/verdura que al "soltarse" un trocito pueda sufrir un ahogo
    · Miel, por el riesgo de botulismo.
    · Lácteos. Antes del año, no hay que darles ningún lácteo, ni leche, ni quesos, ni yogur, ni mucho menos "Mi primer Danone" aunque el pediatra nos de una de esas hojas que deberían estar en un museo (Dato verídico: la hoja que me dierón a mí era igual que la que le dieron a mi madre hace 30 años, con la diferencia de que ahora existen datos que echan por tierra todas esas recomendaciones) Y esto de los lacteos no lo digo yo, lo dice la AEPED
  · Verdura de hoja verde por su contenido en nitritos.
  · Azúcar
  · Sal (a partir del año, se introduce de forma progresiva)
  · Alimentos precocinados, bollería y demás cosas sabrosas pero nutricionalmente nefastas (en realidad esta debería ser una norma para todxs, pero hay que reconocer que está todo muy rico)
  · Grandes pescados, cabezas de crustáceos por el contenido de mercurio.

  Por lo demás, pueden comer lo mismo que comemos en casa (cereales de verdad tipo arroz, pasta, quinoa... ,frutas y verduras, legumbres, carne, etc)

  Como veis, no hablo de ningún calendario, más que nada porque es una simple invención nacida en la época en la que se introducían las papillas a los 3 meses (Carlos González, pediatra miembro de la AEPED, habla de esto en sus libros). Pensad una cosa, bueno, más bien dos:
  - La introducción de alimentos mediante un calendario que dura hasta el año generalmente, nos deja "desamparados" una vez nuestrx peque cumple 12 meses. Entonces es cuando te ves celebraciones de cumpleaños con gusanitos, coca-cola, tartas, fiambres, etc, generalmente cuando los papis han sido de seguir a rajatabla ese calendario. ¿Alguién me puede explicar de que sirve entonces darle cerdo a los 10 meses (ni un día antes ni uno después) y darle papillas con 10 verduras, si luego llega el año y le damos todo tipo de cerdadas? (perdonadme, queridos cerdos)
 - Los cavernícolas no tenían calendarios yla especie no se ha extinguido.

  Bajo mi punto de vista, el Baby Led Weaning es un método de introducción de la alimentación complementaria súper positivo por varias razones:

1.- El/ la peque comparte mesa con el resto de la familia, haciéndolo sentir uno más, sin ser excluido de ese momento tan importante que es la comida.
2.- Al ser un método basado en la autorregulación, no hay cantidades establecidas de lo que debe comer, y así, la lactancia materna o artificial (que es su alimentación principal hasta el año) no se ve comprometida. Con el método papillas, son muchas lactancias las que fracasan (no lo digo yo, lo dicen los profesionales)
3.- Su comida tiene que ser la misma que la que se prepare para el resto de la familia (adaptada a sus capacidades en cada etapa). Y como queremos inculcar unos hábitos saludables, pues acabamos por modificar los nuestros para dar ejemplo. Se podría decir, que con el BLW ganamos todos nutricionalmente hablando.
4.- Lxs peques aprenden desde el principio a masticar, evitando todo el proceso de adaptación a sólidos como ocurre con los triturados.
5.- No hace falta cocinar nada a parte. Sólo separar su ración antes de ponerle sal a la nuestra.
6.- No es necesario comprar tablets, aviones o helicópteros para engañarlos para que coman lo que nos ha dicho un pediatra que a penas conoce al peque (que casualmente es lo mismo que le ha dicho a otra mami que su peque tiene características muy diferentes al nuestro)
7.- Aprende a comer solo, primero con sus manitas, luego ya vendrán los cubiertos (Eyre está empezando a usar ahora tenedor)

  Nosotros elegimos este método (que no es ninguna moda, todo lo contrario, es lo que se venía haciendo toda la vida hasta que llegaron los pediatras accionistas de marcas de leche y las batidoras) bastante antes de que naciera Eyre. Ambos ( Súper Papi y yo) siempre hemos sido unos "asquerositos" en nuestra alimentación, y pensamos que el momento de introducción de la alimentación complementaria de Eyre era un gran momemto para hacer borrón y cuenta nueva en nuestra alimentación, haciéndola mas sana y variada, y quitándonos la mayoría de productos supérfluos.

  Estamos súper satisfechos con nuestra decisión, pese a las críticas, las miradas inquisidoras y los vaciles varios.
  Con este tema en cuestión nos hemos dado cuenta de que nadie se mete en la educación ni en la forma de criar de los demás padres, pero "estais locos, se va a ahogar", "jajaja, comiendo con las manos", "así no se alimenta bien" etc. En fin, creo que para el año que viene van a sacar la carrera de Opinología en la universidad de Yupilandia.

  Os dejo imágenes de varios menús de Eyre desde que empezó con el BLW hasta ahora.