Mostrando entradas con la etiqueta Lactancia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Lactancia. Mostrar todas las entradas

viernes, 14 de septiembre de 2018

Los 2 años, edad explosiva y emocional.


  El verano parece que está cogiendo ya su tren de vuelta hasta el año que viene...

   Ay, perdonadme...Después de tantos meses con el blog criando telarañas, quizá debería presentarme de nuevo.
Soy Súper Mami (aunque cada vez me queda menos de Súper), me acompañan en la vida Súper Papi y Súper Eyre (ella sí que es cada vez más Súper...) y en estos momentos estoy sobreviviendo a su aDOSlescencia, su erupción dental masiva y su batiburrillo emocional.



  Entre micro toma y micro toma, cuando las rabietas me lo permiten y el sueño no me hace caer rendida, he ido escribiendo este post-resumen del verano, de vivencias y reflexiones.

LOS TERRIBLES DOS (no me gusta nada esta expresión, ya os lo digo)


  Uno de los principales motivos por el que llevo desparecida este tiempo es porque, pese a saber que llegarían, me han pillado por sorpresa tremendamente sus 2 años y todo lo que ello comporta.



  Ahora mismo, Eyre es toda emociones extremas. Es cierto que nunca ha sido una niña tibia (y es algo que me encanta de ella) y siempre ha mostrado un gran carácter y siempre hace valer su opinión y deseos. Pero claro, seamos sincerxs, mientras puedes "manejarla" pues bueno, vas tirando. Pero ahora que tiene bastante dominio del lenguaje, conoce más cosas, y en definitiva, es más mayor, a veces se hace cuesta arriba cuando tenemos que llegar a acuerdos con ella.


  Por ejemplo, para que os hagáis una idea: ella quiere subirse siempre sola a la silla del coche. Si vamos con tiempo, se sube ella sola. Pero claro, hay veces que vas con prisas y no puede ser. Entonces se enfada (y con razón, ella puede subirse sola, y lxs peques no entienden de prisas adultas).
  Las personas adultas llevamos un ritmo que les arrastra, y no siempre pueden (o quieren) comprender (pensemos en lo mucho que ceden ellxs y lo poco que lo hacemos las madres y padres...)

  Otra característica de esta etapa, está siendo su mayor independencia física. Día tras día aprende a hacer cosas nuevas, cada vez mas arriesgadas. 
  Desde muy peque ha tenido muy desarrollada la psicomotricidad, y claro, ahora no iba a "frenarse". Es acróbata de vocación, está claro. Y nosotrxs no tenemos más que cuidarla sin entorpecer su evolución.

  Por otra parte, este verano ha sido (como todos sus veranos) un verano de dientes y los malestares que traen consigo. Ahora ha sido el turno de los 4 molares externos, 4 mastodontes saliéndole uno detras de otro de sus encías. Y esto, como era de esperar (todos sus brotes dentarios han sido igual) le ha hecho estar irritable, con cacas muy ácidas, no toleraba el cepillado de dientes en condiciones, muchas babas... Ahora, pasado el gran calor, ya tiene las 4 muelas fuera y puede descansar tranquila.

Por otra parte, y muy ligado tanto a sus emociones como a la erupción de las muelas, Eyre empezó a mordernos. A nosotros, a los yayos, a otrxs peques... Cada vez que muerde, le decimos que comprendemos que esté cansada/contenta/enfadada/le duele la boca, pero que morder hace daño. Poco a poco, y después de trabajar con ella de una manera siempre respetuosa, hemos conseguido que canalice sus emociones de otras maneras. No bajamos la guardia, pero parece que está más controlado el tema.



UNA DEMANDA DE TETA MAYOR QUE LA DE UN RECIÉN NACIDO


  Todas las que deis lactancia materna a vuestras hijas e hijos, sabréis que esta atraviesa varias crisis o etapas con unas características y una temporalidad muy marcada.



  Gracias a mi pequeña (pequeñísima) formación sobre lactancia y a los libros y artículos de los que me voy empapando, conocía de la existencia de la crisis de lactancia de los 2 años (parece ser que es la última. Si sobrevives a esta, ya el resto es "pan comido")

  Pues sí, esta crisis existe. Está plenamente relacionada con todos los cambios que está realizando. Digamos que está en una etapa a caballo entre ser un bebé-niña que depende de nosotros 100% y ser una niña más autónoma. Como lo percibo yo es como si del juego del pilla-pilla se tratara. Ella "sale a correr", explora, juega, crece, evoluciona... Pero necesita volver a "mare" (nunca mejor dicho) para estar a salvo. Tiene que ser ese vértigo que se siente cuando te aventuras a hacer cosas nuevas.

  No lo negaré, han habido días (y noches) de plantearme que podía ser momento de destetar. Pero gracias a unas conversaciones que tuve con unas mamis con peques "mayores" lactando (y que ya habían pasado los 2 años), conseguí las herramientas para sobrellevarla, y aprender a pactar y negociar con Eyre algunas tomas que empezaban a ser muy agobiantes para mí.

  Ahora, aunque continúa adorando su teta y mamando a demanda, va respetando más mi sentir cuando le digo que no puede ser por X razón. Su madurez cada vez mayor le permite comprender que a veces mami está cansada, o muy cargada como para que ella mame, etc.

HEMOS SOBREVIVIDO AL VERANO DE LOS 2 AÑOS-HAY QUE QUITARLE EL PAÑAL SÍ O SÍ


  Sinceramente, pensaba que esto ya lo teníamos superado las madres y los padres de hoy en día. 

  Pensaba, y os digo la verdad, que eso de quitarles el pañal el verano en el que ya tienen los 2 años, era, como poco, parte del pasado, de esa cultura rancia en la que se obliga a todas las niñas y niños a cumplir una serie de requisitos estandarizados como si fueran todos iguales.

  Pensaba (desde mi burbuja, ya veo) que ya todas las madres y padres sabian que el control de esfínteres era un hito madurativo del desarrollo de cada peque.

  Y pensaba, ilusa de mí, que el entorno nos respetaría por haber decidido (ironías del vocabulario y de la vida) respetar a nuestra hija y a sus procesos fisiológicos y madurativos.

  Pero no, ninguna de mis creencias ha sido cierta. Este verano, como todos los veranos, a las niñas y los niños de 2 años (sean de enero o de julio) se les quita el pañal y se les obliga a hacer pipi y caca en orinales y/o wc. Y, en más de una ocasión, se les riñe o ridiculiza cuando se les "escapa" (no, amigxs, no se les escapa, se lo hacen encima porque no controlan esfínteres)

  Al mismo tiempo, se atreven a hacer observaciones al ver que Eyre aún lleva pañal. No, "aún" no lleva pañal, es que es su apoyo para recoger sus deposiciones hasta que sea capaz, por ella misma, de controlarlas. Y no, no es un fracaso ni de ella ni de nosotros como padres. El fracaso está, bajo nuestro punto de vista, en forzar a las niñas y niños a cumplir unos estándares cuando no son iguales entre ellxs.

  Pues bien, Eyre, aunque a veces hace pipi y/o caca en el wc, necesita del pañal para la mayor parte del día (como muchos de esos peques. No digo todos, ojo)

  Y nos hemos topado con observaciones (a nosotros y a ella, que son las que más nos duelen), y también de personas que le han quitado el pañal en nuestra ausencia sin consultarnos.

  Y eso acarreó que Eyre estuviera más nerviosa que de normal.

  ¿Tan difícil es respetar a las y los niños? ¿En serio? Lo que consiga tu hija o hijo, es cosa suya, no te van a dar ningún premio porque ande antes, hable antes que el peque del vecino o le quites el pañal antes que a su amiguita (aunque tengas que cambiarle 50 veces de ropa al día)

  Pero bueno, lo dicho, hemos sobrevivido, y sobretodo, Eyre sigue a su ritmo y sin presiones.


EL SECRETO PARA SOBRELLEVAR ESTA ETAPA Y ACOMPAÑARLA DE LA MEJOR MANERA POSIBLE

  ¿El secreto? Respetarla, tener paciencia y comprensión con ella, dialogar (aunque son pequeñxs, entienden las cosas si se las decimos con palabras que entiendan), no gritarle (aunque a veces es imposible no hacerlo por situaciones personales, lo más adecuado es que no entiendan que con gritos se consiguen las cosas) y, por supuesto, en nuestra manera de entender la crianza, siguen sin entrar los cachetes, los empujones ni las ridiculizaciones.

  Tenemos claro que esta etapa "dificil" pasará, y la estamos sobrellevando con amor y mucho respeto.

jueves, 21 de junio de 2018

Mi Tribu

"Grupo social primitivo de un mismo origen, real o supuesto, cuyos miembros suelen tener en común usos y costumbres."
  
  Esta es la definición que nos proporciona la RAE de la palabra tribu.

  Y yo hoy vengo a contaros que he encontrado el verdadero significado de la palabra tribu.

  Así, de casualidad, un día te atreves a sacarte la teta en el parque y a decir (no sin miedo) que no le has dado papillas a tu hija. Y aparecen dos súper mamis que no sólo no te juzgan (como ya andamos acostumbradxs las mamis y papis que estamos fuera de la generalidad) sino que comparten y apoyan tu manera de crianza.

  Han llegado en un momento fundamental, en el que la crisis de los dos años ya estaba haciéndome dudar del camino que decidimos tomar. El hecho de comentar que he dormido mal porque Eyre ha estado demandándome teta toda la noche, y encontrar sólo apoyo, ni un "chica, no seas tonta, déjala en su habitación, y si llora, pues ya se acostumbrará" No sé si entenderéis lo que supone no sentirse juzgada, pero cuando eres madre, todxs te miran con lupa.


  Poder hablar de lo que nos preocupa de la crianza, sin vergüenzas, sin reparos. Compartirnos "trucos", juegos para entretener a las "raspillas", recetas, experiencias... Avisarnos de talleres y charlas que nos interesan para ir juntas. Preguntarnos todos los días cómo estamos, porque sabemos, que en esto de la maternidad, las madres somos las primeras olvidadas.

  Los peques comparten (o no) sus juegos y juguetes. Sin agobios, sin juicios. Se quieren, se abrazan, pero también tienen días de no quererse ni abrazarse. Y no pasa nada.

  Somos las que nos vamos de los bares si se niegan a cocinarles a los peques algo sano, las que curamos (o intentamos curar) todos los males con tetanalgesia, las que "no trabajan" pero no paran en todo el día.

  Las que nos llevamos las existencias de plátanos de la verdulería. Las que vamos con la aplicación del móvil Ingred viendo los ingredientes de cada cosmético que compramos (para lxs peques o para nosotras)

Fuente:Pixabay

  Como os comentaba, conocerlas ha sido un gran descubrimiento. Sólo lamento no haberlas encontrado antes. La maternidad está llena de luces, pero también tiene muchas sombras. La sombra de la soledad, del insomnio, de la inseguridad... y tener al lado a mujeres que están pasando, han pasado o pasarán por las mismas situaciones, es de gran ayuda para no volverte loca en la soledad de quien elige un camino diferente. Sí, sin duda, haberlas encontrado antes hubiera sido de gran ayuda. Pero nunca es tarde.

  Gracias chicas.

Nos vemos en el parque del niño azul para intentar arreglar nuestro mundo.


jueves, 5 de abril de 2018

Voy a tener un bebé, ¿En qué merece la pena que invierta y en que no?

  Enterarte de que estás esperando un bebé te llena de dudas, emociones, alegría, etc. Y te hace tremendamente vulnerable ante las compras de puericultura y ante los vendedores de dichos productos.

Fuente: Pixabay. Sé que no tiene mucho que ver con el tema del post, pero me hizo gracia la imagen y tampoco quería poner de portada un producto concreto.

  Cuando nosotros recorríamos tienda tras tienda, buscando el carrito más ideal, con mejor capazo y silla (daba igual el grupo 0 cómo fuera, total, eso no se veía…), peso reducido, estética, etc. no veíamos en ningún momento el absurdo que supone gastarte cerca (o más) de los 1000€ en algo que, a lo sumo, usará durante su primer año de vida. La historia del carrito de Eyre se resume en que está nuevo. Y no por su calidad (que la tiene), ni por lo bien cuidado que está. Simplemente Eyre nunca quiso carro y dejamos de usarlo en cuanto comprendimos que no lo soportaba. Y diréis, “pues haberla dejado llorar, que se acostumbrara al carro”. Bien, si decís eso y pretendéis que lo tenga en cuenta, lo siento, o bien no nos conocéis o no sabéis que somos incapaces de dejar que nuestra hija sufra para “amortizar” un artilugio hecho para nuestra comodidad, no para la suya.

  Con el tiempo nos hemos dado cuenta de todas esas cosas en las que mereció la pena invertir y esas que no. Evidentemente, os hablo desde nuestro punto de vista, de nuestra experiencia, y de lo que ahora, pasado el tiempo, pensamos.

  Si había una cosa en la que teníamos claro que no íbamos a invertir era en la trona. Veíamos tronas supersónicas que rozaban (o superaban) los 100€. Tronas reclinables (si un bebé no se mantiene sentado NO debe comer nada que no sea leche, por lo que es absurdo esa reclinación), con acolchados (quien las diseña no sabe lo que ensucian las personitas cuando comen) y arneses de súper seguridad (NUNCA hay que atar a los peques mientras comen, NUNCA).
Fuente: Ikea.com catálogo de productos

  Y veíamos la archi-conocida trona de Ikea, desmontable, fácil de limpiar, barata (con acolchado y bandeja no llega a 30€)… y tuvimos claro que esa sería la trona en la que aprendería a comer y a disfrutar de la comida nuestra hija. He de deciros que fue de las mejores compras, sin duda alguna.

Pero, ¿en qué merece la pena invertir? ¿y en qué no?

  Son pocas las cosas en las que, a día de hoy, consideramos que vale la pena gastarse un poco más de dinero.

  Si hay algo fundamental, vital, imprescindible, llamadlo como queráis, eso es el sistema de retención infantil para el coche.
Klippan Century, la silla que utiliza Eyre y que le servirá para muchos años
  Compradle el carrito más básico, la ropa más barata, pero, por favor, invertid en un buen sistema de retención, esto es, a contra marcha, con los elementos de seguridad necesarios. Huid de las grandes superficies y buscad un verdadero centro especializado en sistemas a contramarcha.

  Si habéis decidido dar lactancia materna, un buen sacaleches es fundamental. Bien sea porque necesitéis estimular vuestra producción, bien sea para crearos un banco de leche, un sacaleches efectivo y adecuado es muy necesario.
Fuente: web oficial de Medela

  Tengo mi gran preferencia por el sacaleches Swing de Medela, pero seguramente haya alguno más en el mercado que se le asemeje. Yo probé varios, bastante más económicos que este, por cierto, y a parte de ser una tortura, no eran nada efectivos.

  Siguiendo con la lactancia materna (siento no hablaros de artificial, porque no tengo conocimientos sobre biberones y leches de fórmula), tener en casa algún libro sobre lactancia, como “Un regalo para toda la vida” de Carlos González, o “Somos la leche” de Alba Padró (de los que ya os hablé en este post), puede sacaros en algún momento puntual de alguna duda.

  Todo lo demás que venden para la lactancia materna es, bajo mi punto de vista (y me consta, que bajo el de muchas asesoras de lactancia) completamente prescindible (o que no hace falta gastarse mucho). Los discos de lactancia, la mayoría de cremas para los pezones, los sujetadores de lactancia (si fuera de la etapa lactante es mejor ir sin sujetador, lactando es más que recomendable), los cojines de lactancia (uno básico o, al menos, que no cueste 50€ como el mío, “castaña” donde los haya)

  La bañera es otro de esos elementos que a día de hoy no vemos tan imprescindibles. Es decir, sí que es más o menos necesario disponer de algún adaptador o bañerita para nuestro bebé, pero, siendo realistas, las bañeras-cambiador acaban siendo un trasto, ya que son bastante aparatosas a la par que incómodas (poner la tapa-cambiador mientras sostienes a tu bebé mojado en brazos es, a veces, una odisea).

Nosotros, la mayoría de veces, por no decir siempre, bañábamos a Eyre y la secábamos y vestíamos en nuestra cama (mayor comodidad y seguridad)

  La cuna, ese trasto que tantas familias acaban usando para poner la ropa y no para que duerma el bebé. Nosotros, por ejemplo, sí que la usamos, pero como un anexo a nuestra cama, con los barrotes delanteros desmontados, a modo de cuna-sidecar. Así es que mi consejo es: sí, comprad una cuna, pero no, no os gastéis mucho dinero. Pero fijaos sobretodo en que pueda desmontarse la parte delantera (por si, aunque no llevéis idea de colechar, acabáis colechando por el bien de la salud familiar)

  Por supuesto, un gasto muy muy inutil es la ropa. Primero porque nuestras personitas favoritas crecen rapidísimo, y, segundo, porque les gusta ir por el suelo, ensuciarse, y, siendo sinceros, nos sabrá menos mal que estropeen unas mallas baratitas que unos pantalones caros. Las "marcas" por las que siempre nos decantamos para la ropa del día a día (y bodys y pijamas) son Primark, Kiabi, Alcampo y Carrefour. También, si conocéis a alguien que se preste a dejaros ropa, es una gran suerte (que nosotros hemos tenido y tenemos en la actualidad)

  Si por convicción o por necesidad (nuestro caso, ya que, como os comentaba, Eyre no soportaba el carro) os compráis una mochila porta-bebé, es fundamental que ésta sea ergonómica.
Mochila ergonómica evolutiva Emei Baby

  Las "colgonas" son perjudiciales para lxs peques en muchos sentidos, así que buscad una tienda especializada y comprad una buena mochila (y si no, es mejor no portear)

  No os he hablado de los andadores, ya que no lo considero un gasto "tonto", sino perjudicial. Tan malo es el andador que cuesta 100€ como el de 20€.

  Básicamente, estos son los artilugios de puericultura básicos en los que creemos que merece la pena invertir y los que no. Sé que hay muchas otras cosas que se venden para bebés en cada una de sus etapas, pero, en general, todas ellas son prescindibles (vajillas para bebés, cadenas para chupetes, mordedores supersónicos, potitos, yogures de bebé, cereales sin azúcar con el 30% de azúcar, etc.)

  Me gustaría que me hablaráis de esas cosas que comprasteis u os regalaron a las que no le habéis encontrado utilidad real, o esos objetos en los que invertisteis un dinero que a día de hoy veis innecesarios.

Nota: Todas las marcas que cito son como recomendación principal. No me han regalado nada por nombrarlas.

jueves, 8 de febrero de 2018

Los libros de casa: Mis imprescindibles de crianza, lactancia y alimentación

  Si me preguntarais con qué libro sobre crianza/lactancia materna/ alimentación infantil me quedaría, me pondríais en un gran dilema. Desde luego, no sabría con cuál quedarme. Todos los que me he leído me han marcado de una u otra manera, han sido lecturas súper enriquecedoras que en más de una ocasión, han supuesto ese "empujoncito" que me ha faltado en algún momento por la falta de confianza.

  Como os decía, soy incapaz de elegir uno sólo, y por eso he decidido hacer una recopilación de mis imprescindibles, esos que han sido reveladores, los que nos han ayudado en la lactancia materna, esos que nos hicieron decidirnos por el Baby Led Weaning y, los que nos ayudan a comprender las distintas etapas por las que pasa Eyre (y todas las niñas y niños) en el sueño y desarrollo.


Lactancia y alimentación respetuosa (y saludable)




  Soy incapaz de hablar de lactancia materna y/o nutrición infantil y no nombrar a Alba Padró (Asesora de lactancia e IBCLC), Carlos González (pediatra) y Julio Basulto (Dietista-Nutricionista).

  Quiero empezar hablándoos de Un regalo para toda la vida. Expuestas las madres como estamos a un batallón de profesionales desinformados en lactancia materna, es fundamental llegar al momento del inicio de la lactancia bien informadas (y aún así a veces nos la dan con queso).

  Este libro es esencial, la lactancia desde un punto de vista científico, médico y antropológico. Carlos González expone las claves para una lactancia materna satisfactoria y duradera, además de aportar la parte más emocional de este proceso fisiológico.

  Siguiendo con la lactancia, en Somos la leche, Alba Padró nos habla del funcionamiento de la lactancia, de los posibles problemas que puedan surgir, de sus etapas, de mitos, etc. Sin duda, otra lectura muy muy recomendable, sobretodo por lo bien estructurado y explicado que está. En el índice podemos buscar concretamente lo que nos interese, por ejemplo, una etapa concreta de la lactancia y podemos ir directamente a la página concreta.

  La OMS recomienda mantener la lactancia (materna o artificial) hasta, mínimo, los 6 meses de edad del bebé. Una vez nuestra hija o hijo cumple unos requisitos básicos que nos indicarán que está preparada/o para ingerir otros tipos de alimentos distintos a la leche, es momento de iniciar la alimentación complementaria. ¿Pero qué método seguir? ¿Papillas o BLW?

  En Mi niño no me come y Se me hace bola, González y Basulto, respectivamente, nos invitan a introducirles la alimentación complementaria de manera respetuosa, atendiendo a las necesidades, gustos y deseos de nuestra hija o hijo, nunca obligándole a comer para que así puedan establecer una relación sana con la comida sólida. Por supuesto, abogan por una alimentación saludable, sin procesados, azúcares añadidos, etc. Además, ambos autores son defensores del Baby Led Weaning, lo que nos sirve de ayuda en caso de decantarnos por este método (no me gusta en exceso llamarlo método, para mí es lo natural y respetuoso)


Saber cómo es su desarrollo, clave para entenderlos y saber acompañarlos


  Recuerdo que el primer libro de este grupo que me leí fue La Crianza Feliz de Rosa Jové. Eyre tenía 4-5 meses cuando calló en mis manos y me lo leí porque, digamos, necesitaba que alguien apoyara nuestra idea de crianza. En nuestro entorno más próximo existen las dos vertientes, la de la crianza respetuosa y con apego, y la "conductista", la de "no la cojas en brazos que se acostumbrará", etc. Rosa Jové "entró" en nuestras vidas para darle evidencia profesional a lo que nuestro instinto nos decía. Parecerá una absurdez, pero nos ayudó tremendamente a ganar en confianza (sobretodo cuando necesitábamos respuestas fundamentadas para esas críticas que recibíamos. Desde luego, un libro revelador. Gracias infinitas...

  En la misma dirección camina Bésame mucho de Carlos González. El apego, el amor, el brindarles el máximo de contacto y afecto a nuestras hijas e hijos, el dejarnos de tantos métodos de adiestramiento y empezar a disfrutar de la crianza con instinto.

   Si hay dos cosas que nos quitan el sueño (nunca mejor dicho) a muchas madres y padres, es el tema del sueño de nuestras hijas e hijos y su evolución. Lo otro que nos preocupa son las rabietas, y, sobretodo, las herramientas que podemos tener para afrontarlas. Sobre ambos temas, nos habla Rosa Jové en Dormir sin lágrimas y Ni rabietas ni conflictos. Tanto en un libro como en el otro, Rosa Jové nos habla de las distintas etapas por las que (casi) la totalidad de las y los niños pasan respecto al sueño y las rabietas y como afrontar de una manera respetuosa cada una de ellas. Dormir sin lágrimas lo consultamos a menudo para entender las fases por las que va pasando Eyre sin desesperarnos por saber si es normal o no. Y, por supuesto, ahora que estamos en "los terribles 2 años" Ni rabietas ni conflictos es nuestro fiel compañero de crianza.

Me gustaría dejar claro...

  Que ninguno de estos libros son métodos de nada. En ninguno de ellos se dan instrucciones para enseñarles a los peques a nada (¿Cómo se enseñan procesos fisiológicos que ya vienen de "fábrica"?) Simplemente, se nos dan herramientas a las madres y padres para gestionar esas fases naturales de nuestras hijas e hijos. Siempre desde el respeto y priorizando su bienestar.

  Con esto quiero decir, que si esperáis encontrar en estos libros instrucciones para "enseñar" a comer o a dormir o a "comportarse" a vuestros peques, ya os aviso que no lo encontraréis. 

jueves, 1 de febrero de 2018

Una desinformación que arruina lactancias

  La lactancia es algo natural, fisiológico, mamífero... Pero, sin embargo, muchas mujeres experimentan (experimentamos) distintos problemas, que Casi nunca se deben a problemas o defectos reales de nuestros pechos.

  Como muchas (y muchos) sabréis, mis principios en la lactancia no fueron fáciles (muy complicados, diría) Unos pezones planos que no lo eran, un mal agarre (solucionado en 5 minutos por una buena asesora), una (supuesta) falta de leche genialmente solucionada por el personal sanitario con muestras de Almiron, etc hicieron de mis comienzos en esta andanza una carrera de obstáculos. La información previa, el grupo de apoyo a la lactancia, Súper Papi y mi cabezonería, hicieron, sin duda, que no me desmoronara y consiguiera esa lactancia deseada de 6 meses exclusiva y hasta hoy (y lo que nos queda)



Echando la vista atrás...

  Hoy, echando la vista atrás, me lleno de rabia. Pienso en cuántas mujeres como yo salen del hospital con sus muestrecitas, con su supuesta hipogalactia, con sus pezones "inservibles"... Y bien por falta de información, bien por falta de apoyo profesional y/o familiar, se conforman con ese destino gobernado por profesionales sin conocimientos y farmacéuticas sin escrupulos.

  Desde que conseguimos esa añorada lactancia en exclusiva, han sido varias las piedras que nos hemos encontrado. Y la pena, la rabia, la impotencia, es saber que esas "piedras" han sido pediatras, farmacéuticos y personal sanitario en general dando consejos obsoletos (y peligrosos) acerca de la lactancia.

  En nuestro Centro de Salud hemos tenido que escuchar de cada burrada (que me perdonen los asnos) que bien podrían habernos arruinado la lactancia de no haber estado convencida e informada al respecto.

  Profesionales anclados en el pasado... Y e-lactancia, nuestra gran aliada

  La enfermera de Eyre, como ya he comentado alguna vez, es la embajadora de la ranciez alimentaria. De la teta cada 3 horas y 10 minutos en cada una. La de "despiértala a media noche para darle la última toma y que te alargue" señora, la demanda de Eyre es mucho mayor de lo que piensa y no solucionaría nada con su método). Fan número 1 del "Primer Danone" y de las leches de continuación como sustituto ideal de la leche materna. Y, por supuesto, la "tetanalgesia" para ella es una chorrada de madres modernas. Cada vez que vamos, le dan micro-infartos, ves como le tiembla el ojo de no poder rebatirme.

  Pero esto ya más o menos ya lo sabíais.

  Últimamente ha sido el colmo de la acumulación de despropósitos.

  Pediatras de urgencias recomendándome no darle el pecho durante una gastroenteritis por lo supuestamente indigesta que es la leche materna.

  Alergólogos recetándome medicamentos supuestamente incompatibles con la lactancia y, lo que es más grave, riéndose y menospreciando una lactancia plenamente instaurada y de las que cuesta encontrar (lo digo por los casi 2 anos de lactancia que llevamos, que no es, por desgracia, lo habitual)

  Farmacéuticos diciendole a Súper Papi que saben más que el equipo de e-lactancia y que no puede darme nada compatible con el resfriado.

Imagen de e-lactancia.org


  Este sábado pasado me realicé una Resonancia Magnética. Antes de acudir a la cita, consulté en e-lactancia (la Biblia de cualquier madre lactante concienciada) la idoneidad de la prueba. Las indicaciones de la plataforma son claras: la prueba en sí es 100% compatible con la lactancia. En el caso de administrar contraste, casi todos son compatibles y los que no lo son, son sustituibles por otros que sí lo son.

  Mi sorpresa llegó cuando en el formulario de cobsentimiento se indicaba claramente que en caso de madres lactantes y administración de contraste (cualquiera) debería esperarse 24 horas mínimo para retomar la lactancia. Terrible. Obsoleto. Un despropósito.

Un ejercicio de responsabilidad, ética y humildad...

  La ignorancia no es mala, de hecho, yo me considero una de las personas con más lagunas de conocimiento que conozco. Lo malo, lo terrible, es ser ignorante de un tema, no reconocerlo, y, encima, "soltar" tu ignorancia sin miedo ni pudor.

  Es tan fácil (y a la vez implica un ejercicio de humildad plena) como decir "desconozco la idoneidad de x fármaco, déjame que lo consulte en e-lactancia" Pero, para ello es necesario:

1° Conocer la existencia de e-lactancia

2° Admitir que eres médicx pero no todopoderoso y sabelotodo.

  Imaginad si esas recomendaciones caen en una madre desinformada, sin apoyo familiar, con plena confianza ciega en el personal médico que la atiende, con miedos e inseguridades. ¿Qué ocurre entonces? Que ante una gastroenterítis, esa madre privará de su pecho a su bebé, que tomándose un antihistamínico (compatible) suspenderá la lactancia, que se resfriará y dejará de darle teta a su hijx, y un largo etcétera, hasta suspender incluso de forma definitiva una lactancia sin problemas.

  ¿En serío alguien sigue preguntándose el por qué de las bajas tasas de lactancia? ¿De verdad? Con profesionales así, boicoteando gratuitamente lactancias instauradas, no me extraña.

Profesionales que aún nos hacen tener esperanzas...


  Por contra, y gracias a muchas mentes despiertas, existen muchxs otrxs profesionales comprometidos con su profesión, y conocen la importancia de la lactancia materna, la promueven y la respetan. Por desgracia, siguen siendo los menos.

jueves, 18 de enero de 2018

Los cuentos de casa: Mamá Naturaleza

Cómo llego a casa...

  Mamá Naturaleza ha sido la última joya en incorporarse a nuestra colección. Llegó nada más y nada menos desde el Lejano Oriente, subida a uno de los camellos de los Reyes Magos.



  Teníamos muchas ganas de tener en casa este album ilustrado de Julia Pérez y Alba la Pintora de Somnis. Desde que lo vimos en la estantería de nuestra tienda de puericultura respetuosa de referencia, que quisimos que se viniera con nosotros.

El cuento bajo el ojo objetivo

  Este álbum ilustrado tiene al rededor de 35 páginas, todas a color. El tipo de papel me llamó mucho la atención, ya que es bastante grueso y, siendo completamente mate, los colores quedan súper intensos.



  Los dibujos son como pintados con acuarelas, con tonos muy vibrantes y que recuerdan mucho a la naturaleza.

Nos sumerge en la historia de...

  Mamá Naturaleza nos transporta a la parte más mamífera de nosotros mismos mostrándonos distintas especies animales en su faceta maternal culminando en un parto y nacimiento humano, que nos recuerda nuestra esencia de mamíferos.



  Mamá Naturaleza es un manifiesto por la vida y la lactancia, por la crianza más natural e instintiva.

Después del cuento...

  Después de leer este álbum ilustrado es inevitable hacer una reflexión. Es imposible no acordarnos de todos esos detalles, artilugios y "profesionales" que nos alejan de nuestra verdadera naturaleza. Un toque de atención a nuestra esencia.



Opinión

¿Qué puedo decir más?

  No somos tan diferentes de nuestros hermanos animales, pero, sin embargo, constantemente nos vamos alejando de ellos, como si fueramos de otro planeta, superiores.

  El embarazo, el parto, la lactancia, la crianza... Todo fases primitivas por las que pasamos todas las mamíferas, y ahí estamos, interviniendo embarazos y partos, boicoteando lactancias y llenando de manuales absurdos la crianza de nuestrxs hijxs.

  Este álbum invita a la reflexión. Aprovechemosla y volvamos a los orígenes.



  Como anécdota, me gustaría contaros que Eyre se ha enamorado de la ballena Elena y constantemente quiere "sacarla" de la página en la que nada felizmente junto a su cría.

jueves, 8 de junio de 2017

El colecho

  Si nos hubieran preguntado antes de nacer Eyre si íbamos a colechar con ella, cláramente hubiera respondido que no, qué atrocidad dormir con un bebé.

  Pero resulta que opinar cuando no eres ma-padre a parte de fácil, es peligroso y ridículo... Porque te acabas "tragando" la mayoría de tus opiniones de sabelotodo licenciadx en opinología molecular.

  El colecho, para quien no lo sepa, es, básicamente, compartir la cama de los padres con el bebé. Pero aunque sea algo muy "simple" no lo es tanto. Requiere, ante todo, de unos requisitos de seguridad fundamentales que han de cumplir los adultos.

  Estos requisitos son:
-No padecer obesidad.
-No ser fumadorx (ni delante ni detrás del bebé, ni dentro ni fuera de casa)
-No consumir drogas ni alcohol (parece obvio, pero por algo lo dirán los expertos...)
-No tomar medicación que produzca somnolencia

  La cama, por su parte, también tiene que tener unas características básicas:
-Nada de edredones
-Nada de cojines rodeando al bebé, ni peluches, ni "chichoneras", ni nada de este tipo (en realidad, esto sirve para todos los ámbitos del bebé, no sólo para dormir)
-Sábana bajera sin holgura

  Cumpliendo estas "normas" se puede practicar un colecho seguro.

  Los beneficios son innumerables:
-Favorece el apego
-Facilita la lactancia materna (dar de mamar tumbada sin prácticamente despertarte ayuda mucho a no morir de sueño)
-Ayuda con las distintas etapas de maduración del sueño del bebé
-Les crea seguridad
-Se ha demostrado que ayuda en el desarrollo afectivo e intelectual de lxs peques.
-Ayuda al descanso general de la familia (ideal para cuando los papis tienen que madrugar o llevan turnos)
-Siguiendo unas recomendaciones básicas, no supone un peligro de Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL)
-Etc.

  Y diréis: ¿por qué si tiene tantas ventajas, erais reacios a dormir con Eyre?
  Pues por prejuicios, por las "bolas" de: se acostumbrará y no os la quitaréis de encima (con 15 años no me veo a Eure queriendo dormir con los papis), si dormís con ella no podréis mantener relaciones sexuales, no descansaréis, etc.

  Pero Eyre nació y no soportaba la cuna, y sus tomas nocturnas eran interminables... Y por necesidad, y por nuestra salud mental y física nos la "metimos" en la cama. Y a día de hoy, es de las decisiones mejores que hemos tomado como padres...

  Desde aquí, no es que os anime a colechar con vuestrxs hijxs, pero sí que os digo que os dejéis de prejuicios, y no hagáis caso a falsos mitos. La mejor opción, sin duda, siempre será la que traiga un bien común, tanto para el descanso de los padres como de lxs hijxs. Así que si vuestrx peque no soporta dormir en la cuna, o la lactancia nocturna se hace casi imposible, ¿por qué no probar con el colecho?



  En este enlace tenéis un artículo de la psicóloga Mónica Serrano sobre el colecho y sus beneficios. Muy recomendable su lectura.
  Os recomiendo también, el canal de Youtube de Alberto Soler, psicólogo, y en este caso particularmente su video sobre colecho y sueño infantil.

viernes, 28 de abril de 2017

Mitos y leyendas de la teta y sus poderes II

  Como hablaba en la entrada de hace un par de semanas, existen muchos mitos alrededor de la lactancia materna. Después de comentar el tema con otras mamis fans de la teta, me he dado cuenta de que algunos de ellos son hasta "peligrosos". No me malinterpreteis, no resulta nadie herido de gravedad al escuchar estas bazofias, pero sí que perjudican (y a veces mucho) al niñx y a la madre (la que por cierto, le suele importar una 💩 a quien suelta esas "cosas")

  Lactancias finalizadas antes de tiempo (del tiempo que madre e hijx hubieran querido al menos), comeduras de cabeza a la madre, morales maternas destrozadas, etc al ritmo de los más absurdos y dañinos comentarios.

  Estos mitos estoy convencida de que muchos fueron extendidos por la industria de las fórmulas lácteas.

  Casi todos los comentarios (bienintencionados o no) que reciben las mamis, normalmente a partir de que estas vuelven a su puesto de trabajo (demasiado pronto, teniendo encuenta que la OMS recomienda lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses) están relacionados con la supuesta mala calidad de su leche (siempre será mejor una leche enriquecida con riquísimo aceite de palma y sanísimo azúcar), con la "indecencia" de ir con la teta fuera todo el día para sacarte leche para tus ausencias, la cantidad, lo "mayor" que es el peque ya (he visto niñxs con 3 años enganchados al bibe y a esos nadie les dice "que mayor eres para beber de un bibe ¿no?")

  Las estupideces más comunes son:

- "Con lo blandos que tienes los pechos, ¿cómo vas a tener leche aún?" Sabed, que el síndrome de "tengo-las-tetas-que-me-van-a-rebentar-de-lo-duras-que-las-tengo" se pasa al cabo de unos pocos meses de lactancia, cuando la demanda del bebé y la producción de leche se han puesto de acuerdo. Así, se produce la leche cuando el bebé demanda y no a todas horas almacenándola. Recuerdo la frase que siempre nos decía la maravillosa matrona que salvó mi lactancia: "Los pechos son una fábrica que se rije por la ley de la oferta y demanda, no es un almacén"

- "Chica, ¡todo el día con el sacaleches y la teta fuera! ¡Dale un biberón y ya está!" Admiro a todas las madres que continúan con su lactancia pese a los horarios laborales, viajes de trabajo... (sabes que te admiro por ello, y mucho) y en vez de machacarlas así, deberían recibir ánimos y felicitaciones. La leche materna es y será el mejor alimento para los bebés.

- "Ahora ya después de un año te saldrá ya poca leche" ¿Te tiro un chorrito y lo compruebas?

-"¿Ese niñx no es muy mayor para tomar aún teta? Lo estás enviciando/ malcriando/ enmadrando..." El destete debería producirse cuando el niñx o la madre decidan, nunca antes. Por desgracia, existe el destete "social", que me da mucho asco.

-"Dale un vaso de leche de verdad que la tuya ya sólo es agua" Claro, siempre será mejor un vaso de leche de otro animal (que encima como viven las pobres vacas lecheras...) que la leche de su mami, creada por y para él/ella. Sin hablar de que nos hemos criado en libertad y sin ser separadas de nuestras crías, que eso seguro que también influye.

  En fin...  Estos son sólo algunos de los comentarios con los que tenemos que lidiar las madres que decidimos dar de mamar más allá de los 3-4 meses (de todos es sabido que a partir de ese tiempo, la leche se torna agua y el contacto bebé-mami es algo enfermizo y perjudicial)

  Sólo espero que nuestra lactancia dure lo que tenga que durar y no lo que los demás consideren.

PD: Todxs lxs que hayáis visto un pecho en persona sabréis que el cutre-dibujo que he puesto no guarda parecido con la realidad. Lo que pasa es que está un poco perseguido poner fotos de tetas lactando en internet (si la finalidad de estas fotos es satisfacer a los gorrinos porno-adictos, no pasa nada, pueden verse tetas y toda la demás anatomía femenina)

jueves, 13 de abril de 2017

Mitos y leyendas sobre la teta y sus poderes

  Las que estáis inmersas en el maravilloso mundo de la lactancia materna, sabreis de qué hablo cuando digo esto de los mitos que envuelven a algo tan ancestro y natural como es dar el pecho, teta, teto y cuántos seudónimos tiene el proceso natural de amamantamiento.

  Es curioso el boicot (intencionado o no) continuo que recibimos aquellas mujeres que decidimos alimentar a nuestrxs hijxs de esta manera. Sin duda es llamativo, dado que es lo que debería ser "normal", lo común. Pero se ve que no lo es. A diario nos "enfrentamos"a comentarios peculiares cuanto menos, algunos graciosos y otros, desde luego, impertinentes a más no poder.

  Hace un par de días, compartía en mi Facebook, un artículo del nutricionista Julio Basulto en el que hablaba del MITO con mayúsculas por excelencia: La leche materna a partir del año no alimenta. O lo que es lo mismo: "Destétale ya que tu leche ya es agua"

  Animada por los comentarios de dos fans del mundo tetil, voy a intentar recoger los mitos y leyendas que la gente suele soltarte como dogmas y su desmitificación.

  Sin duda las tonterías (porque decir estas cosas hoy en día es una tontería) que más "gracia" me hacen son las referentes a la cantidad y la calidad de la leche. ¡Cuantísimas mujeres mal asesoradas han dejado (o no empezado) la lactancia pensando que no tenían leche o esta era de mala calidad! Así, comentarios del tipo: "Llora porque se queda con hambre porque tienes poca leche" o "Tu leche ya no le alimenta (pasa a la leche de fórmula X que por cierto me invita a comer a El Palmar)" son de los más oídos en este aspecto.
  Os voy a contar en los primeros 15 días de vida de Eyre (lo que tardamos en instaurar la lactancia) las estupideces que me tuve que escuchar por parte de profesionaluchos del gremio médico infantil (y otros dichos por familiares, normalmente madres de la "Generación biberón")
  - Minuto 30 de vida, matronas que atendieron mi parto: "ya te avisaremos cuando puedes ponértela al pecho porque ahora sólo te sale calostro que no le sirve para nada" El calostro tiene unas propiedades tremendas, sirve para alimentar al recién nacido, para su sistema inmunológico, para ayudar al funcionamiento y maduración de sus órganos, etc. No, no es agüilla amarillenta, es oro líquido.
  -Sin haberme ni siquiera echado una mano con la lactancia: "uy...tienes el pezón plano, no podrás darle el pecho" Con pezón plano o invertido se puede perfectamente establecer la lactancia. De hecho, si el bebé no saca el pezón mediante la succión, hay métodos para hacerlo (succionando con una especie de jeringa, por ejemplo)
  - Pediatra de Eyre de un CAP que está intentando ser reconocido como centro IHAN: "ponle chupete, y espacias las tomas mínimo 2 horas para que de tiempo a que se te llenen los pechos" La producción de leche va estrechamente ligada a la frecuencia de las tomas: A más succión, más producción, simple.
  - Familiar directo: "Llora porque tiene hambre, eso es porque no tienes suficiente leche" Señora, Eyre llora porque tiene cólicos, no por hambre. Si le lanzo un chorro de leche, verá cuánta tengo y que buena y calentita está...

  Y así muchas más, que por suerte he ido almacenando en la papelera de mi mente...

  El tiempo ha ido pasando, y aunque a la vista está que ni tengo tan poca ni tan mala leche como decían (en el sentido figurado sí que tengo y muy mala...) no he dejado de escuchar tremendos y desactualizados comentarios. En la siguiente entrada, continuaré con estos mitos que han ido acompañándome en este camino lácteo.

  También os animo a compartir esas "charradas" legendarias que os han ido diciendo durante vuestras lactancias y las recogere en el próximo post.

    Mientras llega la semana que viene, os dejo un artículo de la AEPED en el que habla de la lactancia materna, en el que desmitifica algunas creencias populares al respecto.




jueves, 9 de febrero de 2017

Hola, soy Mari y soy una talibana de la lactancia materna

  Cuando nació Eyre, tuvimos que llevarla a los dos días de darnos el alta a revisión al hospital por el peso que había perdido.

  Allí,una pediatra joven (aún sería residente por su edad...) nos habló de "las talibanas de la lactancia materna" en ese momento, reconozco que algo de gracia me hizo.

  Yo estaba convencida de darle pecho a pesar de los problemas que estábamos teniendo (muchos ocasionados por la "fantástica" información prestada por los "profesionales" que nos habíamos encontrado) pero reconozco que en esos primeros días, el vínculo que tenía tanto con la peque como con la lactancia me hubieran permitido luchar por su instauración un par de semanas, tres a lo sumo...

  Durante el embarazo había leido mucho a Carlos Gonzalez, artículos de la Asociación Española de Pediatría, OMS, etc. Ya de antes tenía claro que quería, al menos, intentarlo (sí, así lo decía cuando me preguntaban "lo intentaré, y si no, biberón,que no pasa nada")

  Pero cuando nació Eyre y vi que no era tan fácil como había leido, que encima desde el paritorio nos dirijieron mal , en planta para qué contaros... En vez de acobardarme y decir, pues nada, le daremos biberón... Me empoderé como mujer, como mamífera y luché por poder darle a Eyre lo mejor de mí en ese momento (creedme, dado mi estado anímico, lo único bueno que podía darle era mi leche)

  Realmente no fue así, esta es la explicación bonita, la del empoderamiento. La realidad fue que me sentía tan mal, que pensaba que menuda madre sería si ni siquiera podía darle mi leche. Y sí, fue por cabezonería, para que mi hija me quisiera. No dormía por la noche (ni por el día) para que ella se enganchara. Teníamos que darle fórmula como complemento del pecho, pero claro, entre que la despertábamos, me colocaba las pezoneras (se suponía que tenía pezón plano) (tengo pensado dedicar un post a tod@s es@s "profesionales" que si se quedaran en casa, subiría la tasa de lactancia materna), se enganchaba (si es que lo hacía...esas pezoneras eran más grandes que su boquita), mamaba, le dábamos el bibe, conseguíamos que eructase y se volvía a dormir, ya era la hora de la otra toma, y vuelta a empezar...

  Y fue cuando decidimos buscar ayuda en un taller de lactancia y ahí se abrió el cielo. Recuerdo que el primer día fui con mi madre (Santa paciencia la que tiene) y ya esa noche le di teta sin pezonera y sin nada... (me salieron dos pezones como Dios manda en cuestión de 1 hora) A la semana ya le habíamos quitado el refuerzo de fórmula. Comprendí que en la lactancia materna, eres tú y tu bebé. Las personas de alrededor sólo deberían actuar como guías, nunca interfiriendo marcando pautas obsoletas, dando suplementos que no necesita el bebé (al menos no de la manera que le daban a Ella)

  Y "triunfó" la teta sobre la tetina, y empecé a hacerme más sabia, más concienciada de la importancia de la lactancia materna.

  De ser un infierno, pasó a ser uno de los elementos de la maternidad que más me ha ayudado a mantenerme arriba (a parte de los evidentes beneficios para la salud), ha creado y reforzado el lado afectivo (cuando nació, ella me buscaba, pero yo no sentía demasiado ese "amor a primera vista" que dicen que se siente, y la lactancia me ayudó mucho a establecer ese vínculo)

  Y ahora me acuerdo mucho de usted, pediatra, que me habló de las "talibanas de la lactancia", y le digo que me ofende tremendamente como mujer que utilizara ese término. Dar de mamar no es un radicalismo, es parte de la verdadera naturaleza humana. Aquí no hay armas, más que las que boicotean a los laboratorios (me pregunto si esas "pullitas" van porque hacemos que el negocio de la leche pierda números), no nos inmolamos, ni hacemos mal a nadie (todo lo contrario...)
En fin, señora pediatra que me habla con un cartel de leche artificial detrás, me presento: soy Mari y sólo soy una madre que le da lo mejor de ella a su hija.