jueves, 21 de junio de 2018

Mi Tribu

"Grupo social primitivo de un mismo origen, real o supuesto, cuyos miembros suelen tener en común usos y costumbres."
  
  Esta es la definición que nos proporciona la RAE de la palabra tribu.

  Y yo hoy vengo a contaros que he encontrado el verdadero significado de la palabra tribu.

  Así, de casualidad, un día te atreves a sacarte la teta en el parque y a decir (no sin miedo) que no le has dado papillas a tu hija. Y aparecen dos súper mamis que no sólo no te juzgan (como ya andamos acostumbradxs las mamis y papis que estamos fuera de la generalidad) sino que comparten y apoyan tu manera de crianza.

  Han llegado en un momento fundamental, en el que la crisis de los dos años ya estaba haciéndome dudar del camino que decidimos tomar. El hecho de comentar que he dormido mal porque Eyre ha estado demandándome teta toda la noche, y encontrar sólo apoyo, ni un "chica, no seas tonta, déjala en su habitación, y si llora, pues ya se acostumbrará" No sé si entenderéis lo que supone no sentirse juzgada, pero cuando eres madre, todxs te miran con lupa.


  Poder hablar de lo que nos preocupa de la crianza, sin vergüenzas, sin reparos. Compartirnos "trucos", juegos para entretener a las "raspillas", recetas, experiencias... Avisarnos de talleres y charlas que nos interesan para ir juntas. Preguntarnos todos los días cómo estamos, porque sabemos, que en esto de la maternidad, las madres somos las primeras olvidadas.

  Los peques comparten (o no) sus juegos y juguetes. Sin agobios, sin juicios. Se quieren, se abrazan, pero también tienen días de no quererse ni abrazarse. Y no pasa nada.

  Somos las que nos vamos de los bares si se niegan a cocinarles a los peques algo sano, las que curamos (o intentamos curar) todos los males con tetanalgesia, las que "no trabajan" pero no paran en todo el día.

  Las que nos llevamos las existencias de plátanos de la verdulería. Las que vamos con la aplicación del móvil Ingred viendo los ingredientes de cada cosmético que compramos (para lxs peques o para nosotras)

Fuente:Pixabay

  Como os comentaba, conocerlas ha sido un gran descubrimiento. Sólo lamento no haberlas encontrado antes. La maternidad está llena de luces, pero también tiene muchas sombras. La sombra de la soledad, del insomnio, de la inseguridad... y tener al lado a mujeres que están pasando, han pasado o pasarán por las mismas situaciones, es de gran ayuda para no volverte loca en la soledad de quien elige un camino diferente. Sí, sin duda, haberlas encontrado antes hubiera sido de gran ayuda. Pero nunca es tarde.

  Gracias chicas.

Nos vemos en el parque del niño azul para intentar arreglar nuestro mundo.


jueves, 31 de mayo de 2018

Menú semanal de cara al verano

  ¡Hola!¡Cuánto tiempo! Sé que he estado desaparecida, out. La crisis de los 2 años ha venido con fuerza. La demanda tetil y las noches toledanas están haciendo mella...

  ¡Pero aquí estoy! Como sé que os gustan mis menús semanales, y me gustaría que volvieráis a quererme un poquito, hoy os traigo un menú en la línea de los anteriores: platos fáciles, saludables y que se pueden cocinar y guardar. Ademas, algunos de ellos están indicados para implicar a toda la familia, y hacer del momento de cocinar, un ratito para pasar juntos.

  Quienes me sigáis desde hace tiempo, sabéis que los menús son muy orientativos, no son cerrados, y si en vez de arroz al horno, os apetece más arroz con verduras, ¡pues perfecto!


  Como veis, "repito" platos de otros menús. Esto es porque, aunque me gusta cocinar, no soy profesional de la cocina ni nutricionista, y las ideas me vienen con cuentagotas.

  Los nuevos "fichajes" son:

PIMIENTOS RELLENOS

INGREDIENTES (para 4 personas)

-4 pimientos rojos medianos
-Arroz integral (4 partes)
-Cebolla
-Zanahoria
-Un poco de carne picada (opcional)
-AOVE

Para la bechamel..
-Leche (puede ser vegetal)
-Harina
-AOVE
-Sal y pimienta

  Asamos los pimientos hasta que estén blanditos pero no cocinados del todo (necesitamos un poco de consistencia)

  Mientras, reogamos la cebolla y la zanahoria, añadimos la carne picada, añadimos el arroz y el agua (el arroz integral necesita 3 partes y media de agua por cada una de arroz) y dejamos cocinar durante unos 40 minutos.

  Cocinamos la salsa bechamel.

  Abrimos la parte superior de los pimientos y vaciamos con cuidado las pepitas (la carne del pimiento que quitamos, la añadimos al arroz)

  Mezclamos el arroz con la bechamel y rellenamos cada pimiento con esta mezcla.

  Ponemos en el horno a gratinar.

  Este plato podemos dejarlo hecho del día anterior a falta de hacer la bechamel. Cuando queramos comernoslo, sólo tenemos que hacer la salsa, mezclar con el arroz, rellenar y a gratinar.

CUSCUS CON VERDURAS

INGREDIENTES (4 personas)

-Verduras al gusto (nosotros solemos usar champiñones, cebolla, zanahoria y calabacín)
-1 vaso de cuscus
-1 vaso de agua o caldo (las medidas de cuscus-agua dependerán del fabricante, así es que esta medida es orientativa)
-Curcuma

  Picamos las verduras y las pasamos por la sartén con AOVE. Añadimos el cuscus para que coja sabor y espolvoreamos con curcuma.

  Mientras, calentamos el agua/caldo hasta que esté muy caliente sin que llegue a hervir.

  Apagamos el fuego, retiramos y añadimos el agua/caldo y tapamos.

  Mientras, cocinamos la pechuga o la carne/pescado que queramos.

CREPES INTEGRALES VEGANOS CON VERDURAS A LA PLANCHA

INGREDIENTES

-1 vaso y medio de harina integral
-1 vaso y medio de bebida de avena
-1 chorrito de AOVE
-1 cucharadita de polvos de hornear (levadura química)
-1 pizca de sal.

-Verduras al gusto

  Mezclamos todos los ingredientes con una batidora.

  En una sartén grande y anti-adherente ponemos unas gotitas de aceite. Esperamos a que se caliente mucho.

  Usamos un cazo como medida para cada crepe. Vertemos mezcla, repartimos por la sartén con una espátula de madera. Para saber si está para dar la vuelta a la tortita, levantamos un poquito y miramos si esta dorada. Cocinamos por las dos partes y retiramos. Así con cada una.

  Mientras, vamos haciendo a la plancha las verduras.

  Este es un plato ideal para cocinar entre todos: por ejemplo, yo hago las crepes y mientras, Súper Papi y Eyre, cocinan las verduras.



  Para comer el domingo, os propongo pollo al horno por su sencillez, pero, si os animáis con un plato un pelín más elaborado, la dorada al horno con una cama de verduras también es una muy buena opción, sabrosa, saludable y económica.



  Como siempre, espero que os sean de ayuda estas ideas y que podáis disfrutarlas cocinandolas y, por supuesto, ¡en la mesa!

jueves, 3 de mayo de 2018

Cómo me ha cambiado la maternidad. Reflexiones de 2 años.


  Hace unos días, Facebook me recordaba una foto de hacía dos años: Súper Papi, Duque y una futura mami que se creía que todo era Yupilandia. La inocencia en mis ojos, la niñez en mi cara. Esa ansiedad y emoción de quien está a las puertas de la cita a ciegas más importante de su vida.

(Siento la calidad de la imagen)

  Después de esa foto, todo se vuelve borroso. La alegría de tener a Eyre en mis brazos con la desazón de las almas rotas. El no entender, el verme sobrepasada.

  Ahora miro fotos de antes de ser madre y no me reconozco. ¿Esa era yo? ¿En serio? ¿O ahora es cuando de verdad soy y estoy yo? No es el cambio físico, que ha sido tremendo. 20 kg (casi 30kg si contamos el embarazo) me separan de esa Mari que no sabía la que se le venía encima.

  Dos años después del jueves 21 de abril de 2016, soy más fuerte, más paciente y reflexiva. Las y los que me conocen saben de mi impulsividad a la hora de hablar, mi explosividad en las discusiones.

  Sigo siendo de fácil "empanamiento", sólo que ahora, estoy tan cansada a veces, que, en realidad me duermo con los ojos abiertos.

  La relativización de las cosas es mi especialidad en la actualidad. Ya no me fastidia enormemente que se me rompa una uña, o no poder dormir (¿dor-qué?) hasta tarde. Ahora me preocupan más cosas como mi salud (y la de mi Súper Familia), cocinar platos saludables por Eyre y por nosotros, y vivir todos los momentitos con ellos a tope.

  Es curioso como cambian tus prioridades (aunque sigo sin poder salir a la calle sin maquillar o comprarme algún pintauñas de vez en cuando).

  Y si soy sincera, me cuido mucho más que antes. No veo que sea cierto eso de que las madres nos descuidamos. Y no estoy hablando de maquillarte o peinarte, que puede que no te guste. Hablo de dedicarte tiempo. Para pensar, para leer, para no olvidarte que eres madre pero no has dejado de ser mujer (es curioso ver como a los hombres, en general, no les cambia tanto la paternidad)

Y FUE CUANDO EL FEMINISMO ENTRÓ EN CASA...

  Ese día se produjo en mí (realmente en los dos) un cambio. Creíamos en la igualdad, el feminismo...pero de "boquilla". A partir de ese día, empezamos a poner en práctica (a veces con errores y otras con aciertos) esas ideas de un mundo más equitativo. Vamos pasito a pasito, trabajando día a día para que Eyre tenga un presente y un futuro en el lugar que le corresponde en la sociedad.


SÚPER PAPI Y SÚPER MAMI DESDE QUE SOMOS SÚPER PAPI Y SÚPER MAMI

  Ese día también nos cambió como pareja. Ese día se estableció un vínculo más entre nosotros. Ese día pasamos a ser compañeros de vida con un proyecto enorme hecho realidad. Ese día se nos pusieron muchos retos en nuestro cómodo camino que nos han hecho madurar como pareja.

  Siempre hemos sido de hablar todo, pero desde que somos padre y madre, vivimos más en común todo (sin dejar de ser él y yo dos personas distintas)

  Ahora disfrutamos más del sexo, un sexo más maduro, con más compenetración. La experiencia del embarazo, el parto y el horrible y larguísimo post-parto hicieron que Súper Papi y yo nos conocieramos más, y eso, en la intimidad, se nota. En dos años nos hemos conocido más que en todos los años que llevamos juntos.

UN CAMBIO DESDE LAS RAÍCES

  El cambio ha sido radical, desde mi raíz.

  Me deconstruí para nacer de nuevo. 

  Prácticamente ya no reconozco a la Mari de antes. Sigo siendo la misma, pero tan distinta que me cuesta encontrar las similitudes. Y, como he dicho antes, no es cuestión sólo del físico, eso, al fin y al cabo, viene y va, es el envase de quien somos.

  La madurez, lo que me enseña mi gran dama valiente, no lo cambio por nada.


jueves, 26 de abril de 2018

La fiesta de cumple de Eyre+menú


  El pasado sábado 21 de abril fue el cumpleaños de Eyre. 2 añitos de fuerza, amor e inteligencia. Y como se merecía, le preparamos una gran fiesta con familia y amigos.

  Los días previos nos lo pasamos mi madre (Súper Yaya donde las haya) y yo preparando todo para el gran día. Fue una locura, que, sin duda, ¡valió la pena!

  Queríamos sobretodo, cocinar aperitivos saludables, que el plato principal fuera ligero pero al gusto de todos, y que la tarta, además de casera, fuera segura para mí (con todo el tema de las alergias, no puedo fiarme de nada ya preparado)

  Así es que, después de una sesión de Brainstorming, decidimos que el menú constaría de:

ENTRANTES/APERITIVO

-Tartar de dos salmones (*) (receta cedida por tía Adela)

INGREDIENTES:

  • 500 gr de lomo de salmón fresco (congelado previamente, al menos durante 48h)
  • 100 gr de salmón ahumado
  • 1 cebolla morada
  • 3 limas 
  • Mostaza a la antigua
  • 1 aguacate
  • 1 botecito de alcaparras
  • 1 botecito de pepinillos en vinagre
  • salsa de soja
  • miel
  • aceite de oliva 
  • pimienta

   Desespinamos y quitamos la piel del salmón y lo troceamos en daditos. Lo echamos en un bol y aliñamos con la ralladura de 2 limas y su zumo.

  Añadimos 6 cucharadas de salsa de soja y dejamos macerar (nosotras lo dejamos todo el día del viernes y el sábado hicimos el resto).

  Mientras tanto cortamos la cebolla pequeñita. 80 gr de pepinillos y 40 gr
de alcaparras, vamos añadiendo al bol todo cortamos el salmón ahumado e incorporamos también y una cucharada sopera de mostaza, 2 de miel, una de vinagre, 2 de aceite y una cucharadita de café de pimienta. Removemos todo el conjunto con suavidad.

  Limpiamos el aguacate y lo hacemos daditos, exprimimos la lima por
encima para que no se oxide y lo añadimos al resto de ingredientes.

*NOTA: desconozco si hay alguna mostaza a la antigua sin alcohol (la que compramos lleva vino blanco) Si lleva alcohol no es adecuado para los peques, cuidado con esto.

-Guacamole con nachos.

-Queso granulado (comprado en Lidl).

-Pizza de verduras casera (la receta la podéis encontrar aquí).

-Pimiento rojo con bacalao salado.


-Tomate rayado con ajo picado.

-Tomates cherrys partidos por la mitad con queso fresco y orégano.

-Tostadas y picos de pan para acompañar (las tostadas las preparamos el día anterior y las guardamos en bolsitas bien cerradas)

PLATO PRINCIPAL

Paella de arroz negro

POSTRE

Fruta del tiempo:fresas, plátanos, naranjas y nísperos.

TARTA

  Carrot Cake con cobertura de queso. 

  Debido a mis alergias, tuvimos que adaptar la receta original para que no fuera peligrosa para mí.

  Además, para evitar contaminaciones en frutos secos, pelamos mi padre y yo las almendras (es una de las grandes ventajas de vivir en el campo)

INGREDIENTES
  • 200 gr de mantequilla reblandecida
  • 225 gr de panela
  • 4 huevos medianos
  • 350 gr de zanahoria rallada
  • Zumo y ralladura de una naranja
  • 175 gr de harina integral
  • 2 cucharadas de Polvos Royal (levadura química)
  • 2 cucharaditas de canela en polvo
  • 100 gr almendras
  • 50 gr de uvas pasas
  • Pizca de sal
Para la cobertura:
  • 125 gr de mantequilla
  • 250 gr de queso crema
  • 60 gr de azúcar glas

 Por una parte, montamos a punto de nieve las claras con una pizquita de sal. Reservamos.

  Tamizamos la harina con la levadura, la pizquita de sal y añadimos la almendra triturada (muy fina).

  Mezclamos la mantequilla y la panela, y vamos añadiendo a esta mezcla la harina+almendra y las llemas de los huevos. Cuando esta mezcla este bien uniforme, añadimos la zanahoria rayada, la rayadura de la naranja, el zumo y las pasas. 
Por último, mezclamos las claras a punto de nieve con mucha suavidad.

  Repartimos en dos moldes finos de unos 25 cm de diámetro y horneamos a 180° unos 30 minutos (podemos comprobar si está hecho ya pinchando con un palito y viendo si sale húmedo o seco) y dejamos enfriar muy bien.

  Mientras, preparamos la cobertura, mezclando todos los ingredientes: la mantequilla en pomada, el azúcar y el queso crema.

  Una vez las dos láminas de bizcocho están bien frías, desmoldamos. Ponemos una de ellas y la untamos con la crema de queso. Seguidamente, ponemos con cuidado, la otra encima y cubrimos la superficie y los laterales con más cobertura.

  Dejamos enfriar en la nevera.



  En cuanto a la decoración, aunque fue muy "random" al final nos quedó muy bonita. Pusimos guirnaldas de flores de papel entre los pilares del porche y ramilletes de globos repartidos por toda la zona. También, para darle un toque tropical y colorido, hinchamos dos globos de aluminio, una palmera y un flamenco morado. Por supuesto, para que no quedaran dudas, recortamos letras de cartulina para poner el nombre de Eyre y los añitos que cumplía.

  Para cubrir las mesas, pusimos un mantel de papel morado, y para que contrastaran, los vasos y los platos los compramos de color verde menta.


  Fue un día genial, lleno de risas, de juegos y de mucho amor y armonía.


miércoles, 18 de abril de 2018

Los cuentos de casa: "Contes de bona nit per a nenes rebels" (Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes)


Cómo llego a casa...

  Como muchos de los cuentos que tenemos en casa, este tambien ha llegado envuelto en papel de regalo. Y es uno de los más especiales: un libro sobre mujeres, feminista, regalado por un hombre feminista (celebro cada día ver que Súper Papi no es el único)

  Este recopilatorio de cuentos ha sido el primer regalo del segundo cumpleaños de Eyre, ¡Y no puede gustarnos más!

El cuento bajo el ojo objetivo

  El libro tiene 224 páginas a color, en papel mate. Las ilustraciones son de distintas artistas, de diferentes estilos, unas en blanco y negro y otras en color.

Nos sumerge en la historia de...

  De 100 mujeres que hicieron historia, que cambiaron el mundo, cada una en su terreno.

  Deportistas, políticas, activistas, científicas, etc. Todo mujeres silenciadas por los libros de historia.

  El libro pretende, con cada uno de estos cuentos, alentar a las niñas a ser lo que quieran ser, que luchen por lo que creen. Y, bajo mi punto de vista (aunque en ningún sitio menciona tal objetivo), también les da una lección muy importante a los niños: aunque vosotros lo vais a tener por norma más fácil que ellas, las niñas también pueden ser lo que deseen.

Después del cuento...

  Este conjunto de cuentos, de historias de mujeres reales que supieron y quisieron luchar por lo que creían, nos aportan una enseñanza tremenda a todas y todos. Las mujeres también existimos en la historia, aunque nos hayan querido ocultar.

  Si tengo que ponerle un "pero" al libro, que es el único que le veo, es que cuenta las vidas de mujeres que alcanzaron sus metas, independientemente de los métodos que usaron. No sé si me explico. Transmitir ese mensaje de "todo vale" para conseguir tus objetivos, dudo que sea lo más adecuado. Aún así, son pocas las historias que cuentan de este tipo, por lo que el resto me parece genial.

  El título, dirigido sólo a niñas (tremendamente criticado en redes) también es algo desacertado. Aunque si lo pienso fríamente, el primer paso es decirles a las niñas que ellas pueden, y con eso, los niños creceran viendo que las niñas pueden ser lo que deseen.

  Así es que, me parece un libro muy recomendable, tanto para niñas como para niños, para leerles, o que lo lean ellxs, para que imaginen y sueñen.

jueves, 5 de abril de 2018

Voy a tener un bebé, ¿En qué merece la pena que invierta y en que no?

  Enterarte de que estás esperando un bebé te llena de dudas, emociones, alegría, etc. Y te hace tremendamente vulnerable ante las compras de puericultura y ante los vendedores de dichos productos.

Fuente: Pixabay. Sé que no tiene mucho que ver con el tema del post, pero me hizo gracia la imagen y tampoco quería poner de portada un producto concreto.

  Cuando nosotros recorríamos tienda tras tienda, buscando el carrito más ideal, con mejor capazo y silla (daba igual el grupo 0 cómo fuera, total, eso no se veía…), peso reducido, estética, etc. no veíamos en ningún momento el absurdo que supone gastarte cerca (o más) de los 1000€ en algo que, a lo sumo, usará durante su primer año de vida. La historia del carrito de Eyre se resume en que está nuevo. Y no por su calidad (que la tiene), ni por lo bien cuidado que está. Simplemente Eyre nunca quiso carro y dejamos de usarlo en cuanto comprendimos que no lo soportaba. Y diréis, “pues haberla dejado llorar, que se acostumbrara al carro”. Bien, si decís eso y pretendéis que lo tenga en cuenta, lo siento, o bien no nos conocéis o no sabéis que somos incapaces de dejar que nuestra hija sufra para “amortizar” un artilugio hecho para nuestra comodidad, no para la suya.

  Con el tiempo nos hemos dado cuenta de todas esas cosas en las que mereció la pena invertir y esas que no. Evidentemente, os hablo desde nuestro punto de vista, de nuestra experiencia, y de lo que ahora, pasado el tiempo, pensamos.

  Si había una cosa en la que teníamos claro que no íbamos a invertir era en la trona. Veíamos tronas supersónicas que rozaban (o superaban) los 100€. Tronas reclinables (si un bebé no se mantiene sentado NO debe comer nada que no sea leche, por lo que es absurdo esa reclinación), con acolchados (quien las diseña no sabe lo que ensucian las personitas cuando comen) y arneses de súper seguridad (NUNCA hay que atar a los peques mientras comen, NUNCA).
Fuente: Ikea.com catálogo de productos

  Y veíamos la archi-conocida trona de Ikea, desmontable, fácil de limpiar, barata (con acolchado y bandeja no llega a 30€)… y tuvimos claro que esa sería la trona en la que aprendería a comer y a disfrutar de la comida nuestra hija. He de deciros que fue de las mejores compras, sin duda alguna.

Pero, ¿en qué merece la pena invertir? ¿y en qué no?

  Son pocas las cosas en las que, a día de hoy, consideramos que vale la pena gastarse un poco más de dinero.

  Si hay algo fundamental, vital, imprescindible, llamadlo como queráis, eso es el sistema de retención infantil para el coche.
Klippan Century, la silla que utiliza Eyre y que le servirá para muchos años
  Compradle el carrito más básico, la ropa más barata, pero, por favor, invertid en un buen sistema de retención, esto es, a contra marcha, con los elementos de seguridad necesarios. Huid de las grandes superficies y buscad un verdadero centro especializado en sistemas a contramarcha.

  Si habéis decidido dar lactancia materna, un buen sacaleches es fundamental. Bien sea porque necesitéis estimular vuestra producción, bien sea para crearos un banco de leche, un sacaleches efectivo y adecuado es muy necesario.
Fuente: web oficial de Medela

  Tengo mi gran preferencia por el sacaleches Swing de Medela, pero seguramente haya alguno más en el mercado que se le asemeje. Yo probé varios, bastante más económicos que este, por cierto, y a parte de ser una tortura, no eran nada efectivos.

  Siguiendo con la lactancia materna (siento no hablaros de artificial, porque no tengo conocimientos sobre biberones y leches de fórmula), tener en casa algún libro sobre lactancia, como “Un regalo para toda la vida” de Carlos González, o “Somos la leche” de Alba Padró (de los que ya os hablé en este post), puede sacaros en algún momento puntual de alguna duda.

  Todo lo demás que venden para la lactancia materna es, bajo mi punto de vista (y me consta, que bajo el de muchas asesoras de lactancia) completamente prescindible (o que no hace falta gastarse mucho). Los discos de lactancia, la mayoría de cremas para los pezones, los sujetadores de lactancia (si fuera de la etapa lactante es mejor ir sin sujetador, lactando es más que recomendable), los cojines de lactancia (uno básico o, al menos, que no cueste 50€ como el mío, “castaña” donde los haya)

  La bañera es otro de esos elementos que a día de hoy no vemos tan imprescindibles. Es decir, sí que es más o menos necesario disponer de algún adaptador o bañerita para nuestro bebé, pero, siendo realistas, las bañeras-cambiador acaban siendo un trasto, ya que son bastante aparatosas a la par que incómodas (poner la tapa-cambiador mientras sostienes a tu bebé mojado en brazos es, a veces, una odisea).

Nosotros, la mayoría de veces, por no decir siempre, bañábamos a Eyre y la secábamos y vestíamos en nuestra cama (mayor comodidad y seguridad)

  La cuna, ese trasto que tantas familias acaban usando para poner la ropa y no para que duerma el bebé. Nosotros, por ejemplo, sí que la usamos, pero como un anexo a nuestra cama, con los barrotes delanteros desmontados, a modo de cuna-sidecar. Así es que mi consejo es: sí, comprad una cuna, pero no, no os gastéis mucho dinero. Pero fijaos sobretodo en que pueda desmontarse la parte delantera (por si, aunque no llevéis idea de colechar, acabáis colechando por el bien de la salud familiar)

  Por supuesto, un gasto muy muy inutil es la ropa. Primero porque nuestras personitas favoritas crecen rapidísimo, y, segundo, porque les gusta ir por el suelo, ensuciarse, y, siendo sinceros, nos sabrá menos mal que estropeen unas mallas baratitas que unos pantalones caros. Las "marcas" por las que siempre nos decantamos para la ropa del día a día (y bodys y pijamas) son Primark, Kiabi, Alcampo y Carrefour. También, si conocéis a alguien que se preste a dejaros ropa, es una gran suerte (que nosotros hemos tenido y tenemos en la actualidad)

  Si por convicción o por necesidad (nuestro caso, ya que, como os comentaba, Eyre no soportaba el carro) os compráis una mochila porta-bebé, es fundamental que ésta sea ergonómica.
Mochila ergonómica evolutiva Emei Baby

  Las "colgonas" son perjudiciales para lxs peques en muchos sentidos, así que buscad una tienda especializada y comprad una buena mochila (y si no, es mejor no portear)

  No os he hablado de los andadores, ya que no lo considero un gasto "tonto", sino perjudicial. Tan malo es el andador que cuesta 100€ como el de 20€.

  Básicamente, estos son los artilugios de puericultura básicos en los que creemos que merece la pena invertir y los que no. Sé que hay muchas otras cosas que se venden para bebés en cada una de sus etapas, pero, en general, todas ellas son prescindibles (vajillas para bebés, cadenas para chupetes, mordedores supersónicos, potitos, yogures de bebé, cereales sin azúcar con el 30% de azúcar, etc.)

  Me gustaría que me hablaráis de esas cosas que comprasteis u os regalaron a las que no le habéis encontrado utilidad real, o esos objetos en los que invertisteis un dinero que a día de hoy veis innecesarios.

Nota: Todas las marcas que cito son como recomendación principal. No me han regalado nada por nombrarlas.

jueves, 29 de marzo de 2018

EDUCAR EN VIOLETA




Educar en violeta es…

  Educar en violeta es educar personas. Ni niñas ni niños, personas.
  Educar en violeta es no llamar princesas ni príncipes. Las princesas crecen pensando que necesitan un príncipe que las salve. Y los príncipes, creyéndose con el derecho y la obligación de estar por encima de las princesas para poder salvarlas (y la presión que para algunos de ellos supone).


  Es no decirle a tu hija que no puede hacer esta u otra cosa por el hecho de ser niña.

  Educar en violeta es no ponerle vestidos incómodos con los que no va a poder moverse con soltura o ensuciarse con libertad. Es no "marcarla" con pendientes para diferenciarla de los niños.


  Cuando educas en igualdad, educas en igualdad. Es decir, eres muy consciente y estás muy convencida/o de esa igualdad. Si no, no sirve de nada. Si no lo estás 100% en algún momento empezarás a educar a hijas e hijos diferente por su género.


  Cuando educas en violeta, estás dispuesta/o a pelearte contra los convencionalismos patriarcales, a desterrar de tu vida y tu entorno el máximo de micromachismos posible. Una vez de pones las gafas violetas, no hay vuelta atrás, has decidido ir a por todas, a crear, desde vuestra familia, un mundo mejor para nuestras hijas.


¿Y si tengo un hijo, también es necesario que lo eduque así?


 ¡Pues claro! Educar en el feminismo no es algo exclusivo de mujeres y niñas. Los niños y los hombres han de educarse en el respeto a los demás, en este caso a nosotras. Educarlos con el ejemplo de ver cómo su madre y su padre se respetan, como hacen las tareas de casa indistintamente, como papá no goza de libertades distintas a mamá, como no hay “cosas de chicas o cosas de chicos”, como no hay actividades exclusivas de “papá con hijo” y “mamá con hija”. Sí, claro que los niños también han de educarse en violeta. Porque serán los compañeros de la vida adulta de nuestras hijas (no me refiero sólo al terreno sentimental, que tiene infinidad de elecciones), compañeros de trabajo que no menospreciarán a sus compañeras por ser mujeres, que no harán comentarios vejatorios hacia ellas. Serán hombres que no se crean con el derecho de disponer de los cuerpos de las mujeres sin su real consentimiento. Serán hombres incapaces de explotar sexualmente a una mujer, incapaces de maltratarla. Claro que es necesario.


  Justo hace unos días leía un artículo en el que la autora decía que de qué servía cambiar las vidas de las mujeres si no cambiaba el escenario donde se iba a desarrollar esa vida. Y tenía toda la razón. Si las mujeres nos liberamos, nos empoderamos, nos reeducamos, pero seguimos desarrollándonos en un terreno tremendamente hostil para nosotras, con mil trabas y millones de micro y macro machismos, de nada nos sirve. Necesitamos un compromiso de la sociedad en general. Mujeres y hombres. Empezando por las familias. Ahí empieza todo. Las familias (sean del tipo que sean, no hablo de modelos tradicionales, hablo de la célula básica de toda sociedad) somos las que debemos empezar con el cambio. Somos las madres y padres de las personas adultas del futuro. Y conforme las eduquemos, serán. Así es que sí, todas y todos tenemos algo que hacer.





Una responsabilidad social


  Por eso, educar en violeta es una responsabilidad que adquieres con el futuro de tus hijas e hijos, con la sociedad de la que formarán parte.


  Nosotros somos tremendamente felices de saber que estamos educando a una mujer libre, que, esperemos, no tenga que soportar ni la mitad de yugos que tuve (y tengo) que soportar yo. Que crezca sin la presión de los estereotipos de género. Que pueda elegir con la libertad de equivocarse, caerse, levantarse y que nadie le ponga trabas por ser mujer. Creemos en el feminismo, en el violeta y en un futuro más equitativo para mujeres y hombres. 

  Simplemente (y a la vez tan difícil) eso es educar en violeta.